Primera página>En Portada

La mejor manera de cuidar la vida salvaje

2022-08-29 13:33:00 Source:China Hoy Author:LÜ YAN
【Cerrar】 【Imprimir】 GrandeMedianoPequeño


8 de noviembre de 2021. Chu Wenwen alimenta a unos ciervos en la prefectura de Altay, en la región autónoma uigur de Xinjiang.

Chu Wenwen tenía solo dos años cuando comenzó a acompañar a su padre, un conservacionista, en sus investigaciones de campo rastreando animales salvajes exclusivos de la región autónoma uigur de Xinjiang, como el asno salvaje de Mongolia y la gacela de cola negra. Chu, quien ahora tiene 28 años, considera a estas hermosas criaturas como parte de su familia.

Tras graduarse de una universidad de Beijing, rechazó varias ofertas de trabajo en la metrópoli para regresar a su hogar en la prefectura de Altay, en Xinjiang, y continuar trabajando en uno de los proyectos de su padre: la protección del castor chino-mongol en peligro de extinción.

“Quiero crear más conciencia sobre los animales salvajes y la protección ecológica, e involucrar a las personas para que contribuyan a la causa”, declara Chu al semanario Beijing Review y puntualiza que echar una mano a la vida salvaje solo cuando es necesario es la mejor manera de cuidarla.

Proyectos especiales

El castor chino-mongol es la única especie de castor en China. A principios de 2019, solo había 162 familias de esta especie, con una población total de 509 dentro de China y aproximadamente 900 en otras partes del mundo, incluso menos que el total de pandas gigantes.

Hace unas tres décadas, el padre de Chu, quien nació en la provincia de Shandong, se mudó a Xinjiang para investigar a este animal junto con su equipo. Hoy Chu Wenwen sigue sus pasos y continúa el trabajo en Altay, el único hábitat de esta especie en China.

Estos animales tienen estrictos requisitos territoriales y solo eligen lugares con suficientes recursos para hacer sus nidos. Su dieta consiste principalmente en arbustos y sauces, los cuales también cortan para almacenarlos como alimento de invierno y construir presas. El distrito de Qinghe, en Altay, alberga un santuario donde los castores chino-mongoles pueden disfrutar de una vida de relativa comodidad.

Desafortunadamente, la reserva no es lo suficientemente grande para albergar a toda la población. Fuera de sus perímetros, la mayoría de las colonias tienen problemas reproductivos debido a las limitaciones del ecosistema. “Ovejas y ganados son una gran amenaza para los arbustos y, en consecuencia, para las familias de castores. Sin embargo, no se les puede culpar porque sus dueños, los residentes locales, son nativos de la zona y suelen vivir junto al río, al igual que los castores”, dice Chu.

Para lograr un equilibrio y garantizar una existencia sostenible de los castores, los pastores y el ganado, Chu y sus colegas de la asociación para la conservación de la naturaleza que ella fundó en 2018 han pedido la colaboración de la comunidad local a través de programas de caridad.

La organización no gubernamental ha puesto en marcha el proyecto “Guardianes de los castores chino-mongoles”. Al donar 500 yuanes (74 dólares) cada año, uno puede “adoptar” una familia de castores. El dinero es utilizado para la compra de un camión de heno para el ganado de los pastores, lo que reduce el daño a los arbustos. Además, hasta la fecha alrededor de 200 pastores locales han sido capacitados para servir como voluntarios en patrullajes de conservación.

Gracias a otro proyecto, llamado “Cantina del castor” y que se inició en 2018, se han plantado 410.000 árboles jóvenes de sauce junto al río en Qinghe, cortesía de donaciones de personas de todo el país. “Muchos internautas ahorraron sus monedas sueltas para plantar árboles jóvenes para los castores”, manifestó Chu en el marco de la 15.ª Reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas celebrada en Kunming, provincia de Yunnan, en 2021. “A través de esfuerzos concertados, el número de nidos aumentó de 162 a 190 en los últimos cuatro años. Eso marca un aumento del 20 % en la población general de la especie”.

Con los esfuerzos combinados del gobierno local y la organización de Chu, en julio del año pasado se abrió un centro de rescate de vida silvestre en las montañas de Altay. Esta es la primera estación profesional que se establece en la accidentada región. Su predecesor fue un pequeño sitio que ayudó a más de 100 criaturas, incluidos castores, un oso pardo y un zorro.

28 de mayo de 2018. Castores en el río. Fotos cortesía de la entrevistada

Ídolos en la naturaleza

Chu y su ONG quieren involucrar a más personas y organizaciones en la protección de los animales salvajes. En 2019 comenzaron a publicar videos cortos protagonizados por los castores para mostrar a los internautas chinos cómo estos animales pasan su tiempo en la naturaleza. En Bilibili, una de las principales plataformas para compartir videos, la cuenta de Chu ya tiene 185.000 seguidores.

Algunos de ellos, incluso, se han convertido en voluntarios para ayudar en el rastreo y la documentación de los movimientos de los animales, además de determinar a qué miembro de la familia filmar para los videos cortos.

Chu describe a sus protegidos como criaturas mágicas, ya que construyen represas donde crecen algas, las cuales sirven como alimento para los peces, y estos, a su vez, como sustento de otros animales salvajes. “Esto crea un círculo virtuoso”, sostiene.

Chu también señala que la documentación de los castores puede ayudar a determinar su número y cuántos donantes son necesarios, además de crear una base de datos científica.

Debido a los videos cortos y las transmisiones en vivo de Chu, algunos castores incluso se han convertido en influencers. “Esta es una forma de conectarse con más jóvenes y conseguir seguidores para mejorar la vida de los animales”, considera Chu.

Un “castor ídolo” particularmente amado fue Little Moon. Los videos en los que comía zanahorias crujientes mientras eructaba ganaron un gran número de seguidores y sirvieron, de paso, para que más niños comieran esta verdura, según contaron sus padres.

Little Moon fue monitoreado de cerca por la ONG y supervisado por un residente local durante años, pero un día se lesionó mientras competía con otros castores por los privilegios del hábitat. Desafortunadamente, 23 días después de ser rescatado, el ídolo falleció.

“Quizás si hubiéramos hecho algo antes, su destino habría sido diferente”, opina Chu. “Pero los castores deben vivir de manera libre en la naturaleza y el hecho de permitirles hacer esto es el propósito de protectores como nosotros”, agrega.

“Me siento feliz al ver a más jóvenes chinos en todo el país motivados por hacer todo lo posible en pos de la naturaleza y la vida, por lo cual estoy convencida de que el futuro de la conservación ecológica en China es muy promisorio”, concluye Chu. 

Compartir con:
Editor: Wu Wen Da-->

Copyright © 1998 - 2016

今日中国杂志版权所有 | 京ICP备10041721号-4

京ICP备10041721号-4