| Análisis |
| Una nueva dimensión estratégica | |
|
|
|
Pablo Vommaro. Foto cortesía del autor EL panorama geopolítico a nivel global está atravesando una profunda transformación, caracterizada por las amenazas al multilateralismo, profundos reajustes en la correlación de fuerzas internacionales y un vigoroso robustecimiento del Sur Global. En este contexto de cambios y reconfiguraciones, las relaciones entre China, América Latina y el Caribe (ALC) han experimentado una enorme transformación estructural. El tercer “Documento sobre la política de China hacia América Latina y el Caribe”, publicado el 10 de diciembre de 2025, no solo delinea una hoja de ruta integral para la cooperación birregional, sino que consagra una nueva dimensión estratégica e innovadora: la cooperación intelectual. Desde el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), celebramos este nuevo paradigma que establece, junto con la confianza política mutua y la cooperación económica y comercial, un camino conjunto hacia una modernización más justa. La importancia de este cambio trasciende la mera diplomacia académica al reflejar un esfuerzo coordinado de los países del Sur Global por promover la cooperación para el desarrollo y construir un sistema científico y comunicacional autónomo y soberano. ALC en la reconfiguración del Sur Global China, como miembro clave del Sur Global, mantiene un destino y un aliento común con los países de ALC. La región, por su parte, es reconocida como una parte esencial del Sur Global y una fuerza relevante en pos de la defensa de la paz, la estabilidad y la prosperidad mundial, con una influencia internacional en constante aumento y un patrimonio biocultural y diverso que potencia sus capacidades de modernización. Dicho documento promueve activamente la implementación de las iniciativas globales propuestas por China -la Iniciativa para el Desarrollo Global (IDG), la Iniciativa para la Seguridad Global (ISG), la Iniciativa para la Civilización Global (ICG) y la Iniciativa para la Gobernanza Global (IGG)-, buscando la articulación con ALC para lograr un desarrollo común. Al profundizar el diálogo y la colaboración en organizaciones internacionales como la ONU y el G20 o en bloques de integración como los BRICS+, China y ALC buscan aumentar de manera coordinada la representación y el derecho a voz del Sur Global, impulsando un sistema de gobernanza global más justo, multilateral y sostenible. Aspectos clave para un desarrollo común La cooperación intelectual es la clave para la modernización compartida. Este enfoque estratégico tiene una misión dual para el Sur Global: por un lado, ayuda a los países en desarrollo a superar la dependencia externa y a reforzar su “confianza en el desarrollo autónomo”, y por otro lado, permite a China y ALC construir colectivamente una narrativa de modernización del Sur Global basada en la igualdad, la reciprocidad y el beneficio mutuo, enfocándose en la idea de futuro compartido, y desafiando así el discurso occidental hegemónico sobre la modernidad como competencia, dominación y exclusión. Según el documento, China está dispuesta a entablar un diálogo y una cooperación fructífera con ALC a fin de buscar un “intercambio paralelo de experiencias de desarrollo”, mientras que China también valora la experiencia latinoamericana en políticas sociales, energías renovables y protección ambiental. Asimismo, el Gobierno chino espera aportar referencias institucionales para la modernización de los sistemas de gobernanza en ALC, profundizar la cooperación en educación y formación, incluida la ampliación de becas gubernamentales, fomentar la cooperación en innovación científica y la transferencia tecnológica, y establecer centros de pensamiento y una red de conocimientos con el fin de impulsar la cooperación intelectual con la región. El papel del Centro de CLACSO El fortalecimiento de la capacidad discursiva institucional es fundamental para difundir el “paradigma del conocimiento del Sur Global” y ampliar el espacio discursivo global de ambas regiones. Los esfuerzos en pos de la construcción de esta comunidad de conocimientos se han ido materializando a través de plataformas específicas de intercambio, que han servido como una referencia crucial para la cooperación internacional liderada desde la región. Un ejemplo tangible de estos espacios discursivos ha sido la creación por parte de CLACSO del Centro de Estudios e Intercambio entre China, Latinoamérica y el Caribe, que, desde sus objetivos principales, se encuentra diseñado para crear una comunidad de conocimientos China-ALC. El Centro de CLACSO se presenta como una iniciativa estratégica para fortalecer los lazos académicos, científicos, culturales e institucionales entre ambas regiones, desde una perspectiva crítica, pluralista y situada en el Sur Global, que también se constituye como una alianza para la transformación y la modernización. Su propósito central es mejorar la comprensión mutua, profundizar el diálogo académico y promover la cocreación de centros de investigación, redes intelectuales y actores sociales y políticos clave comprometidos con la transformación de nuestras sociedades. Se propone como un espacio de producción de pensamiento y acción desde el Sur Global que alimente iniciativas —como los BRICS+— que contribuyan a la reconfiguración del multilateralismo para la construcción de un mundo más justo y en paz. A través de este Centro creado por CLACSO, se han implementado mecanismos institucionales de diálogo que van más allá del intercambio de información y que tienen que ver con la participación en encuentros académicos, convocatorias de investigación, formación de profesionales y líderes, publicaciones de libros multilingües, entre otros. Con participación activa de académicos, estudiantes y referentes institucionales de ambas regiones, el programa se proyecta como un espacio de encuentro, aprendizaje y construcción colectiva, orientado a fortalecer una cooperación internacional más equitativa, solidaria, inclusiva y transformadora. Estos mecanismos conjuntos representan el esfuerzo de ALC por establecer plataformas de intercambio de conocimiento que integren recursos académicos, científicos y mediáticos, al igual que la gobernanza y las políticas públicas con el fin de fortalecer la capacidad expresiva y la articulación del Sur Global. La formalización de esta infraestructura institucional es la respuesta regional a la necesidad de una cooperación internacional robusta basada en la horizontalidad y la reciprocidad. En última instancia, la cooperación intelectual, tal como la define dicho documento de 2025 que ha sido impulsada por think tanks y plataformas de intercambio, como aquellos articulados por CLACSO y China, dota a ALC de las herramientas conceptuales y la capacidad institucional para desempeñar un papel más activo. Mediante el aprendizaje mutuo en el plano ideológico, la optimización institucional y la mejora de la capacidad de gobernanza autónoma y la innovación tecnológica, China y ALC no solo podrán consolidar aún más su amistad, sino que también reconfigurar el orden global, contribuyendo a la diversificación del discurso de la modernidad en el siglo XXI. El camino de la cooperación en el Sur Global, marcado ahora por la interconexión del saber, es un paso decisivo hacia la construcción de un mundo multipolar y una comunidad de futuro compartido basada en la igualdad, el respeto, la colaboración y el beneficio mutuo. Se trata, en definitiva, de un proceso que exige la articulación continua de los productores de conocimiento y la difusión de un paradigma que refleje la voluntad de desarrollo soberano de ALC y el Sur Global.
3 de abril de 2024. Pobladores locales asisten a una clase impartida en el Centro de Cooperación Técnica Agrícola de Surinam, que recibe ayuda de China, en el distrito de Saramacca, Surinam. Xinhua
21 de noviembre de 2025. Celebración del Foro sobre Modernización del Sur Global en Beijing. Xinhua *Pablo Vommaro es director ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. |
|
||
|
|