| Análisis |
| El soberano debe alinear su gobernanza con el orden del Cielo y la Tierra y fomentar lo que les corresponde | |
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EN la sección “Sabiduría sin fronteras”, explicamos el motivo, el momento y la ocasión de las citas clásicas utilizadas por el presidente Xi Jinping. En este número, hablaremos de la frase: “El soberano debe alinear su gobernanza con el orden del Cielo y la Tierra y fomentar lo que les corresponde”. Esta es una cita del Libro de los Cambios, uno de los clásicos más antiguos de China, el cual se remonta a la dinastía Zhou del Oeste (1046-771 a.C.). Transmite la idea de que el ser humano debe observar y comprender las leyes que rigen la naturaleza y adecuarse a ellas. El 18 de mayo de 2018, el presidente chino Xi Jinping citó esta frase en un discurso pronunciado en la Conferencia Nacional sobre Protección Ecológica y Ambiental. Señaló que la nación china siempre ha respetado y valorado la naturaleza, y que el país ha forjado una rica cultura ecológica a lo largo de más de 5000 años de civilización. El Gobierno chino concede gran importancia a la gobernanza ecológica y ambiental. Desde el XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China, celebrado en 2012, el concepto de civilización ecológica ha sido incorporado al plan general del desarrollo económico y social de China. Se formuló el importante principio de que “las aguas cristalinas y las montañas verdes son cordilleras de oro y plata”. En los últimos años, China ha implementado medidas de gran alcance. En materia de prevención y control de la contaminación, se introdujeron una serie de políticas dirigidas a combatir la contaminación del aire, del agua y del suelo. En cuanto a la restauración ecológica, China impuso en 2021 una prohibición a la pesca por un período de diez años en el río Yangtsé para permitir la recuperación de los ecosistemas acuáticos, y ha reforzado la protección de la cuenca del río Amarillo. Al mismo tiempo, China ha adoptado medidas activas para promover una transformación económica verde, como el establecimiento de un mercado nacional de comercio de emisiones de carbono y la continuación de los esfuerzos de forestación a gran escala. Estas medidas han dado lugar a mejoras significativas en el entorno ecológico de China. La concentración media nacional de PM2,5, es decir, de partículas pequeñas con un diámetro de 2,5 micrómetros o inferior, que es uno de los principales indicadores de la contaminación del aire, descendió de 68 microgramos por metro cúbico en 2013 a 28 microgramos por metro cúbico en 2025. La calidad del agua de las principales ramas del río Yangtsé y del río Amarillo se ha mantenido durante muchos años consecutivos en la clase II, la segunda más alta en la escala china de cinco niveles de calidad del agua. La calidad del suelo ha mostrado mejoras sostenidas. El número de especies registradas dentro del territorio de China aumentó de 67.000 en 2013 a 148.000 en 2025, y el nivel de amenaza de cerca de 500 especies de fauna y flora silvestres se ha reducido. Estos logros constituyen un testimonio contundente de la antigua sabiduría expresada en la idea de “El soberano debe alinear su gobernanza con el orden del Cielo y la Tierra y fomentar lo que les corresponde”. La promoción del progreso ecológico exige la elaboración de un código ambiental sistemático e integral. En marzo de este año, el Código Ecológico y Ambiental de la República Popular China fue adoptado en la IV sesión de la XIV Asamblea Popular Nacional, el máximo órgano legislativo, lo que marcó un importante hito. Esta ley codifica la experiencia de China en materia de control de la contaminación, protección ecológica y desarrollo verde y bajo en carbono. Con la consagración de los logros teóricos, institucionales y prácticos en un código jurídico, se han sentado las bases legales necesarias para impulsar la modernización china caracterizada por la armonía entre el ser humano y la naturaleza. Hoy en día, la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible se han convertido en temas centrales a nivel mundial. Como el primer código jurídico integral del mundo que abarca todos los ámbitos de la gobernanza ecológica y ambiental, el Código Ecológico y Ambiental de China ofrece una referencia importante para otros países a la hora de afrontar los desafíos actuales. “El soberano debe alinear su gobernanza con el orden del Cielo y la Tierra y fomentar lo que les corresponde”. Desde la antigua sabiduría ecológica hasta el moderno Estado de derecho, China está consolidando las bases de su civilización ecológica. El recién adoptado Código Ecológico y Ambiental garantiza el avance del país con mayor determinación por un camino de desarrollo verde.
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