| Análisis |
| Un nuevo rumbo para la OCS y el Sur Global | |
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DEL 30 de agosto al 3 de septiembre, el presidente chino Xi Jinping realizó una gira histórica por Asia Central y África. Asistió a la Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) 2026 en Biskek, Kirguistán, efectuó visitas de Estado a Kirguistán y Egipto, y transmitió contundentes mensajes para inyectar certeza y vigor a un mundo convulso y cambiante. El itinerario coincidió con una serie de hitos: la celebración del 25.° aniversario de la OCS; la conmemoración del 70.° aniversario de relaciones diplomáticas entre China y Egipto; y el primer año del XV Plan Quinquenal (2026-2030) de China.
30 de agosto de 2026. Xi Jinping y su esposa Peng Liyuan son recibidos en el Aeropuerto Internacional de Manas, en Biskek, por el presidente kirguís Sadyr Japarov y su esposa Aigul Japarova en el marco de la Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) 2026 y su visita de Estado a Kirguistán. Un recorrido de 25 años A lo largo de sus 25 años, la OCS ha pasado de seis miembros fundadores a una red de cooperación que abarca 27 naciones de Asia, Europa y África, con una población combinada de más de 3400 millones de personas, convirtiéndose en la organización regional más extensa y poblada del mundo. En la 26.ª reunión del Consejo de Jefes de Estado de la OCS, a la que asistieron los líderes de los Estados miembros, el 1 de septiembre, el presidente chino presentó una propuesta de cuatro puntos, en la que instó a la organización a mantener su compromiso de priorizar el desarrollo y a las personas, considerar la seguridad como un objetivo clave y promover el diálogo y la consulta. En la reunión de la Organización de Cooperación de Shanghai Plus, celebrada ese mismo día, pidió a los países miembros que asumiesen la responsabilidad de esta época y trabajasen juntos para promover una gobernanza global más justa y equitativa. La OCS Plus es el marco de cooperación de la OCS que reúne a Estados miembros, observadores y socios de diálogo para impulsar iniciativas conjuntas sobre conectividad, desarrollo verde, economía digital y seguridad. La estrategia de desarrollo de la OCS para el período 2026-2035, refrendada en la cumbre del año pasado en Tianjin, China, está avanzando a buen ritmo. Un ejemplo de ello es la iniciativa propuesta por China para añadir 10 millones de kilovatios de capacidad fotovoltaica y 10 millones de kilovatios de capacidad eólica junto con otros países de la OCS en los próximos cinco años, lo cual ya ha sido completado en casi tres cuartas partes. La primera fase de 300 megavatios de Yizaj, del proyecto fotovoltaico de 500 megavatios en Uzbekistán, entró en operación comercial el 31 de marzo. Una vez en pleno funcionamiento, se espera que genere 1100 millones de kilovatios-hora de electricidad limpia al año, suficiente para abastecer a 400.000 hogares locales. Siete plataformas de aplicaciones de la OCS dedicadas a la industria verde, la economía digital y la innovación se encuentran plenamente operativas, y están impulsando más de 160 proyectos conjuntos en toda la organización. Durante la cumbre de este año, China anunció planes para desarrollar un centro internacional de cooperación en aplicaciones de inteligencia artificial junto con otros países de la OCS, de cara a la puesta en marcha de 100 proyectos científico-tecnológicos conjuntos en los próximos tres años. Según Alexei Mukhin, director general del Centro de Información Política de Moscú, Rusia, los resultados de la cumbre de la OCS demuestran que la organización ha puesto el foco en las prioridades de desarrollo y seguridad, y que está trabajando conjuntamente para hacer frente a amenazas y desafíos, así como para promover un desarrollo a largo plazo mediante mecanismos eficaces dentro de su marco. Asimismo, Mukhin declaró a la Agencia de Noticias Xinhua, que aquello no solo sirve a los intereses comunes de todas las partes, sino que también contribuye a mejorar la gobernanza regional y mundial.
1 de septiembre de 2026. Xi Jinping posa para una foto grupal previo a la celebración de la 26.ª Reunión del Consejo de Jefes de Estado de la OCS. Lazos sólidos de vecindad China está dispuesta a trabajar con Kirguistán para fortalecer la alineación de las estrategias de desarrollo, profundizar el intercambio de experiencias en gobernanza y lograr avances sustanciales en la construcción de una comunidad de futuro compartido entre China y Kirguistán, afirmó Xi durante las conversaciones con el presidente kirguís Sadyr Japarov en Bishkek el 31 de agosto. Según Japarov, la antigua Ruta de la Seda ha conectado estrechamente a Kirguistán y China, que comparten frontera. El mandatario también manifestó que en los últimos años, gracias al rápido desarrollo de la asociación estratégica integral entre Kirguistán y China para una nueva era, las relaciones bilaterales habían entrado en una época dorada y alcanzado un nivel sin precedentes. Tras las conversaciones, ambos líderes firmaron una declaración conjunta sobre el desarrollo de alta calidad de la asociación estratégica y un tratado bilateral sobre buena vecindad, amistad y cooperación permanentes. También fueron testigos del intercambio de documentos de cooperación bilateral en los ámbitos de la inversión, el transporte, las aduanas y las relaciones entre ciudades hermanas. Kirguistán tiene un dicho: “gota a gota se forma un lago”; del mismo modo, los chinos suelen decir: “sin pequeños arroyos, no habría grandes ríos”. La cooperación ha producido resultados visibles y tangibles. Según estadísticas oficiales, el comercio bilateral alcanzó los 27.200 millones de dólares en 2025, un aumento interanual del 20 %, que marca un nuevo máximo histórico. El emblemático Ferrocarril China-Kirguistán-Uzbekistán está avanzando de manera sostenida. Se prevé que dicho corredor terrestre trans-asiático central ponga fin a los cuellos de botella logísticos que conectan a los tres países, además de mejorar las cadenas de suministro terrestres euroasiáticas. Puesto en marcha a finales de 2024, el ferrocarril es un proyecto emblemático de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, propuesta por China para impulsar la conectividad a lo largo de las antiguas rutas de la Seda y más allá. Una vez terminada, la ruta comenzará en Kashgar, en la región autónoma uigur de Xinjiang, y atravesará el terreno montañoso de Kirguistán hasta llegar a Uzbekistán, reduciendo la distancia terrestre entre China y Europa y Oriente Medio en aproximadamente 900 km, y acortando el tiempo de tránsito entre siete y ocho días. Ambas partes también están modernizando los pasos fronterizos, impulsando nuevos motores de crecimiento a través del comercio electrónico transfronterizo y el comercio digital, ampliando la cooperación en energías renovables y en toda la cadena industrial de minerales verdes, poniendo en marcha laboratorios conjuntos de la Franja y la Ruta, y lanzando iniciativas de innovación colaborativa en inteligencia artificial, con el fin de que los avances tecnológicos modernicen las industrias nacionales. En un momento en que las amenazas tradicionales a la seguridad se combinan con riesgos no tradicionales en materia de energía, alimentación y clima, las naciones de Asia Central tienen crecientes aspiraciones de estabilidad y desarrollo, declaró Xu Tao, investigador del Instituto de Desarrollo Social Euroasiático del Centro de Investigación para el Desarrollo del Consejo de Estado, al periódico Guangming Daily.
1 de septiembre de 2026. Xi Jinping y su esposa Peng Liyuan son recibidos por el presidente egipcio Abdel Fattah El-Sisi y su cónyuge Entissar Amer en el Aeropuerto Internacional de El Cairo en el marco de su visita de Estado a Egipto. Fotos de Xinhua Resonancia entre civilizaciones Según un proverbio egipcio, “quien bebe una vez del Nilo está destinado a regresar”. Una década después de su visita al país en 2016, Xi emprendió su segunda visita de Estado a Egipto el 1 de septiembre. Egipto fue el primer país árabe y africano en establecer relaciones diplomáticas con la República Popular China en 1956. A lo largo de siete décadas de vivencias y logros compartidos, ambas partes han forjado una asociación estratégica integral y se han convertido en un ejemplo destacado de solidaridad entre países en desarrollo. Como dice un refrán chino, “una asociación forjada con el enfoque correcto desafía la distancia”. El comercio de China con Egipto alcanzó los 95.190 millones de yuanes (14.160 millones de dólares) en los primeros siete meses de 2026, un aumento interanual del 18,7 %, según datos oficiales chinos. El comercio agrícola ha sido un área de crecimiento particular. Los productos agrícolas representaron el 41,7 % del total de las importaciones de China procedentes de Egipto en el mismo período, con un volumen que aumentó un 82,6 %. Paralelamente, los talleres Luban se han convertido en un referente de la cooperación entre China y Egipto en materia de formación profesional. Los dos talleres Luban en Egipto, inaugurados en noviembre de 2020, ofrecen cinco especialidades y han formado hasta la fecha a más de 3000 estudiantes locales. La planta en Egipto del fabricante chino de automóviles Geely Auto se terminó de construir en diciembre de 2024. Con dos líneas de producción, cuenta con una capacidad anual de diseño de 20.000 vehículos. La Zona de Cooperación Económica y Comercial China-Egipto TEDA Suez, construida sobre tierras desérticas en la costa norte del mar Rojo, alberga actualmente a más de 200 empresas, con una inversión acumulada que supera los 4700 millones de dólares. Los proyectos con inversión china también están contribuyendo a fortalecer el suministro eléctrico de Egipto: una subestación de un parque solar ha aportado aproximadamente 16.000 gigavatios-hora de electricidad desde su finalización. Las empresas chinas han formado a ingenieros y trabajadores locales, y algunos empleados egipcios han pasado a ocupar puestos técnicos y de gestión. En una empresa conjunta entre la compañía china de generación eléctrica XD Electric y la egipcia EGEMAC, empresa líder en el sector de la energía eléctrica, los empleados locales representan el 97 % de la plantilla. Durante sus conversaciones con el presidente egipcio Abdel Fattah El-Sisi, Xi enfatizó la necesidad de que China y Egipto continuaran apoyándose mutuamente, profundizaran la cooperación y avanzaran en la construcción de una comunidad de futuro compartido en medio de un panorama internacional y regional convulso. Ambas partes emitieron una declaración conjunta en la que acordaron profundizar la coordinación estratégica, salvaguardar los intereses comunes del Sur Global y reforzar la comunicación sobre los temas de primer orden a nivel regional. |
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