| Análisis |
| Una encuesta chilena se inclina por China | |
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UNA reciente encuesta realizada por la reconocida agencia chilena Cadem ha puesto de manifiesto una nueva posible orientación en la cooperación económica y comercial exterior que podría ser aplicable a otros países de América Latina. Según la encuesta, más de la mitad de los chilenos considera que China debería ser el principal socio comercial de Chile, mientras que el 54 % de los encuestados opina que se debería dar prioridad al desarrollo de las relaciones económicas y comerciales tanto con China como con Estados Unidos. Entre quienes optaron por un único socio principal, China obtuvo un 29 % de respaldo, el doble del 14 % registrado por Estados Unidos. Beneficio mutuo y ganancias compartidas Esta encuesta refleja el carácter mutuamente beneficioso de la cooperación entre China y Chile. Frente a la presión geopolítica ejercida por Estados Unidos, las oportunidades de desarrollo que ofrece China constituyen una opción que responde verdaderamente a los intereses de los pueblos latinoamericanos. Desde 2025, la segunda presidencia de Donald Trump, al considerar las Américas como su tradicional esfera de influencia, ha ampliado su control mediante la presión militar, la coerción económica y el control migratorio. Esta política, conocida como Doctrina Donroe, una adaptación de la histórica Doctrina Monroe, ha ejercido una presión particularmente intensa sobre América Latina. En especial, después del ataque militar perpetrado por Estados Unidos contra Venezuela y la captura de su presidente, Nicolás Maduro, a comienzos de enero, el “efecto disuasorio” generado por la Doctrina Donroe se ha extendido por toda la región. Sin embargo, los resultados de esta encuesta en Chile demuestran que una coerción al estilo de la Doctrina Donroe no puede determinar las decisiones de los pueblos latinoamericanos. El arancel del 12,5 % impuesto recientemente por Estados Unidos a determinadas exportaciones chilenas ha suscitado un fuerte descontento en Chile. Asimismo, la encuesta reveló que el 87 % de los chilenos se opone a las medidas proteccionistas unilaterales de Estados Unidos y que más de la mitad desaprueba la manera en que su Gobierno está gestionando las relaciones diplomáticas y económicas con ese país. El comportamiento intimidatorio de Estados Unidos contrasta marcadamente con el compromiso mantenido durante largo tiempo por China en pos de una cooperación mutuamente beneficiosa, abierta e inclusiva. En la actualidad, China se ha convertido en el principal socio comercial de Chile: más del 30 % de las exportaciones chilenas tienen como destino el mercado chino. Productos chilenos competitivos, como el cobre, el litio, las cerezas y el salmón, continúan llegando al mercado chino. El año pasado, el comercio bilateral entre ambos países superó los 65.000 millones de dólares. La favorable opinión pública chilena hacia China se sustenta en resultados económicos y comerciales concretos y está profundamente vinculada a los intereses de ambas partes. Voluntad de los chilenos La clave para comprender los resultados de la encuesta de Cadem radica en las diferentes maneras en que China y Estados Unidos se relacionan con Chile. La cooperación de Estados Unidos con Chile, e incluso con América Latina en su conjunto, ha estado marcada históricamente por una fuerte mentalidad hegemónica de carácter geopolítico, en la que la cooperación económica ha sido utilizada como instrumento para controlar el panorama regional y contener el desarrollo de otros países. El proteccionismo comercial, las sanciones unilaterales, las barreras tecnológicas y la coerción política se han convertido en prácticas habituales. Este modelo de cooperación basado en el interés propio no solo ha obstaculizado el desarrollo de otros países, sino que también ha socavado la credibilidad de Estados Unidos. A diferencia del enfoque estadounidense, la cooperación entre China y Chile se ha basado siempre en los principios de igualdad, beneficio mutuo y no injerencia en los asuntos internos de otro país. China no impone condiciones políticas, no establece alianzas ni levanta barreras comerciales. Asimismo, el Gobierno chino ha respetado continuamente la vía de desarrollo independiente elegida por Chile y ha contribuido a que el país transforme sus ventajas en recursos naturales en ventajas para el desarrollo. La opinión pública indica que, mientras la influencia sustentada en la presión política y la confrontación entre bloques es frágil y efímera, la cooperación económica y comercial basada en la demanda del mercado y en la estabilidad a largo plazo puede consolidarse y contar con un amplio respaldo popular. |
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