| Análisis |
| Chile y México: dos caminos hacia China | |
|
|
|
EN agosto y septiembre, los cancilleres de Chile y México realizaron visitas oficiales a China. El chileno Francisco Pérez Mackenna llegó al país asiático a mediados de agosto para una gira de cinco días que incluyó reuniones políticas, económicas y comerciales de alto nivel, mientras que su homólogo mexicano, Roberto Velasco, viajó a Beijing a comienzos de septiembre y posteriormente inauguró un nuevo consulado en Chongqing. Más allá de la cercanía entre ambas visitas, los dos viajes mostraron la voluntad de Gobiernos de distinta orientación política de mantener y profundizar sus relaciones con China.
10 de agosto de 2026. Un arreglo floral, pantallas exteriores y paneles con carteles en el puerto de la Bahía de Shenzhen dispuestos para la celebración de la Cumbre de Directores Ejecutivos del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) de 2026 en Shenzhen, provincia de Guangdong, los días 17 y 18 de noviembre. Una política de Estado El caso de Chile resulta especialmente significativo. José Antonio Kast asumió la Presidencia el pasado 11 de marzo, después de suceder al Gobierno de izquierda de Gabriel Boric y marcar así un giro hacia la derecha en la conducción del país. Sin embargo, ese cambio político no ha supuesto un distanciamiento de China. Durante su visita a Beijing, Pérez Mackenna aseguró que Chile busca mantener con China una relación “constructiva y de largo plazo” y recordó que los vínculos bilaterales, establecidos hace más de 55 años, se han convertido en una “verdadera política de Estado”. La agenda de Pérez Mackenna en Beijing reflejó esa voluntad de dar continuidad a la relación. El 19 de agosto sostuvo un prolongado encuentro con el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, y más adelante se reunió con el viceprimer ministro He Lifeng, el subdirector de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, Zhou Haibing, y el ministro de Ciencia y Tecnología, Yin Hejun. Las conversaciones abordaron la relación política, el comercio y la inversión, pero también áreas de creciente importancia como la innovación, la inteligencia artificial, la robótica y el desarrollo de nuevas tecnologías. La dimensión económica ocupó también un lugar importante en la visita. El 20 de agosto, Pérez Mackenna se reunió en Beijing con representantes de empresas chinas de sectores como agroalimentos, energía, minería, infraestructura, telecomunicaciones, electromovilidad, comercio electrónico, biotecnología y finanzas, ante quienes presentó la iniciativa Elige Chile para promover nuevas inversiones y oportunidades comerciales. La agenda continuó en Shanghai, donde el canciller mantuvo encuentros con autoridades y empresarios y visitó instalaciones vinculadas con la innovación y la actividad portuaria. La intensidad de esos contactos se explica también por el peso que China ha adquirido en la economía chilena. Desde hace más de quince años, China es el principal socio comercial de Chile y actualmente concentra más de un tercio de su intercambio con el mundo. Este 2026 se cumplen, además, veinte años de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) bilateral, el primero que China suscribió con un país latinoamericano. A ello se suma una relación institucional que en la última década se ha desarrollado bajo el marco de la Asociación Estratégica Integral. Los contactos de alto nivel habían comenzado varios meses antes de la llegada de Pérez Mackenna. En mayo, la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, encabezó en Beijing la XXII Comisión Mixta Económica y Comercial Chile-China, instancia establecida en el marco del TLC, y sostuvo reuniones con autoridades de comercio, del Partido Comunista de China y de la Administración General de Aduanas. En julio, el subsecretario de Relaciones Exteriores, Patricio Torres, realizó también una visita a China, durante la cual destacó el interés de Chile por abrir más espacio a un comercio bilateral basado en servicios y con mayor valor agregado. De este modo, cuando Pérez Mackenna llegó en agosto, la nueva administración chilena ya había desplegado una agenda sostenida de contactos políticos y económicos con Beijing. Esa continuidad no significa que Chile renuncie a mantener relaciones estrechas con otros socios. En una entrevista concedida a la agencia Bloomberg el 24 de septiembre, el presidente Kast aseguró que su país no es “ni pro Estados Unidos ni pro China”, sino “pro Chile”. El mandatario sostuvo que ambos países son importantes para Chile. En ese sentido, destacó el peso de China en el comercio exterior y, al mismo tiempo, definió el vínculo con Estados Unidos como una relación histórica y estratégica. Su planteamiento refuerza la idea de una política exterior guiada por los intereses nacionales, una línea que el propio Gobierno chileno había presentado desde sus primeros meses en el poder.
3 de noviembre de 2024. Un tren ligero fabricado por la empresa china CRRC entra en operación comercial en Ciudad de México, México. Una hoja de ruta conjunta México ofrece un caso distinto, aunque con un punto de partida similar. Roberto Velasco realizó su primera visita a China como secretario de Relaciones Exteriores los días 6 y 7 de septiembre, pocos meses después de asumir el cargo. En Beijing se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, con quien repasó la agenda bilateral y expresó la voluntad del Gobierno mexicano de mantener una relación constructiva y ampliar los espacios de cooperación. Velasco propuso, además, dar continuidad al Mecanismo de Consultas Políticas entre ambas cancillerías con miras a elaborar una hoja de ruta conjunta para los próximos años. La visita tuvo también una expresión concreta con la apertura del nuevo Consulado de México en Chongqing. El 7 de septiembre, Velasco encabezó desde la Embajada de México en Beijing una ceremonia en formato híbrido para inaugurar la representación, acompañado por autoridades chinas y mexicanas. Se trata de la primera representación consular que el país latinoamericano abre en China en dos décadas y se suma a las ya existentes en Shanghai, Guangzhou y Hong Kong. Ubicada en uno de los principales centros industriales y tecnológicos del oeste de China, la nueva oficina busca fortalecer la relación bilateral, facilitar una mayor vinculación con los actores de la región y acercar los servicios consulares a los mexicanos residentes o de paso por esa zona. La relación con China ocupa desde hace años un lugar relevante en la política exterior y económica de México. China es actualmente su segundo socio comercial a nivel mundial y el primero en Asia-Pacífico, mientras que los intercambios bilaterales se han ampliado hacia sectores como manufactura, tecnología, infraestructura, turismo y educación. Durante su encuentro con Wang Yi, Velasco manifestó el interés de México en identificar nuevas oportunidades de colaboración y avanzar en soluciones conjuntas frente a desafíos compartidos. La visita de Velasco tampoco partió de cero. Entre el 8 y el 10 de febrero, la subsecretaria de Relaciones Exteriores, María Teresa Mercado, y el subsecretario de Industria y Comercio, Vidal Llerenas, habían viajado a Beijing para profundizar el diálogo político y económico bilateral. Allí se reunieron con autoridades de los ministerios chinos de Relaciones Exteriores y de Comercio, y abordaron asuntos como el fortalecimiento de las cadenas de suministro, la innovación tecnológica, la salud pública y el manejo inteligente del agua. También plantearon la necesidad de promover flujos comerciales más equilibrados. Estos contactos permitieron mantener activo el diálogo de alto nivel meses antes de la llegada de Velasco y ayudan a entender por qué su propuesta de una hoja de ruta conjunta aparece como parte de un proceso más amplio de acercamiento institucional. La particularidad del caso mexicano está también en su propia estructura económica. México posee una industria manufacturera altamente integrada en las cadenas productivas de América del Norte, pero al mismo tiempo China se ha consolidado como un socio relevante para su comercio, su abastecimiento industrial y la incorporación de nuevas tecnologías. En ese contexto, ampliar los vínculos con Beijing no supone sustituir otras relaciones estratégicas, sino diversificar oportunidades y preservar márgenes de cooperación con Asia. La apertura del consulado en Chongqing y la propuesta de una hoja de ruta bilateral reflejan precisamente esa intención de dotar a la relación de instrumentos capaces de acompañar una economía cada vez más conectada con distintos mercados.
18 de noviembre de 2025. Un buque cargado con contenedores con mercancías destinadas a China en el puerto de San Antonio, Chile. Fotos de Xinhua Una señal común Aunque las circunstancias de Chile y México son distintas, las dos visitas dejaron una señal común de continuidad. En Chile, esa continuidad se expresa sobre todo en la capacidad de la relación con China para mantenerse a través de un cambio político de signo ideológico y conservar el carácter de “política de Estado” que el nuevo Gobierno ha querido reafirmar. En México, en cambio, el énfasis aparece en la ampliación y proyección futura de los vínculos, con la propuesta de una hoja de ruta para los próximos años y la apertura de una nueva representación consular en Chongqing. La próxima gran cita será en noviembre. Los presidentes de México y Chile tienen previsto viajar a Shenzhen para participar en la Reunión de Líderes Económicos de APEC, que China acogerá los días 18 y 19 de ese mes. Claudia Sheinbaum confirmó su asistencia el 23 de septiembre y destacó la importancia de participar en la cita de Shenzhen de cara a la organización de APEC por México en 2028, mientras que la participación de José Antonio Kast ya forma parte de la agenda bilateral entre Santiago y Beijing. A ellos tiene previsto sumarse la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, quien también ha confirmado su intención de participar. La coincidencia de los tres mandatarios latinoamericanos en China mostrará hasta qué punto la relación con Beijing se ha convertido en un componente estable de la proyección de las economías latinoamericanas del Pacífico hacia Asia. Shenzhen será, por tanto, algo más que la sede de una nueva reunión de APEC. La presencia prevista de los mandatarios de México, Chile y Perú permitirá observar cómo tres economías latinoamericanas del Pacífico buscan fortalecer su inserción en Asia en un momento de creciente importancia de China para el comercio, la inversión y la cooperación tecnológica. El desafío será seguir ampliando esos vínculos sin reducir el margen de autonomía de sus políticas exteriores ni cerrar espacios de cooperación con otros socios estratégicos. Para Beijing, la cita ofrecerá también una oportunidad de seguir profundizando sus relaciones con una región que ha ganado peso dentro de su política exterior. *Michael Zárate es un periodista peruano experto en temas de China y fue redactor subjefe de la revista China Hoy. |
|
||
|
|