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Clase demostrativa de caligrafía china. CUBA fue el primer país de América Latina que en el año 1960 estableció relaciones diplomáticas con la República Popular China. Por ello, también se le considera uno de los principales países del mundo que ha cultivado por años relaciones de cooperación, intercambio y solidaridad. 65 años de relaciones diplomáticas Según una publicación del 10 de mayo en el sitio oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX), el presidente chino Xi Jinping, en un intercambio efectuado en Rusia con el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, puntualizó que los vínculos entre los dos países se encontraban en una nueva etapa, catalogada como sólida. En el encuentro, el mandatario chino aseguró “La amistad entre Cuba y China es de hierro” con profunda convicción. Por otra parte, el dirigente cubano reconoció “la enorme sensibilidad, comprensión e implicación personal de Xi Jinping hacia los problemas que presenta Cuba en la actualidad”, enfatizando en la hermandad, cooperación y en el carácter especial que hoy está presente en las relaciones entre ambos países. El presidente cubano aseguró que se pretende avanzar en la construcción de la comunidad de futuro compartido Cuba-China, lo cual constituye un paso importante en las relaciones bilaterales. En este mismo sentido, se refiere en una noticia de la agencia Xinhua que el presidente Díaz-Canel afirmó: “La entrañable amistad entre China y Cuba muestra el camino más expedito y efectivo hacia la paz y el desarrollo, mediante la cooperación entre una gran potencia y una pequeña nación”. Cuba es un Estado soberano desde el año 1959, pero asediado por un fuerte bloqueo comercial y financiero que no ha permitido su máximo desarrollo, por lo que carece de ciertos recursos que son indispensables para su crecimiento económico. En ese contexto, la República Popular China ha ofrecido de forma solidaria apoyo vital para el logro de ciertos aspectos económicos. En el año 2002 los presidentes de ambos países llegaron a acuerdos importantes relacionados con la construcción de una comunidad de futuro compartido, la primera de su tipo que se proyecta con un país de América Latina. La alianza proyectada entre ambos países responde a los planes de desarrollo económico y político, reforzando los lazos de amistad y cooperación, y brindando un lugar especial al trabajo del Partido Comunista de las naciones. En un trabajo presentado en el periódico Granma, órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, se expresa “la bienvenida de la parte cubana a la Iniciativa para la Gobernanza Global, propuesta por el presidente Xi Jinping”, y se reitera “el apoyo a otras iniciativas como la Franja y la Ruta, para el Desarrollo Global, para la Seguridad Global y para la Civilización Global”. Cuba puede aprender de muchas experiencias significativas de China que permitan continuar trabajando por su desarrollo interno y el bienestar de la población. En ese sentido, la isla cuenta con el apoyo de China para llevar a cabo intercambios con diversos fines que posibiliten consolidar su amistad y encauzar proyectos futuros en diversas áreas como energía, salud, alimentación y educación, entre otras.
Paseo por la ciudad con la familia. Fotos cortesía de la entrevistada Mi nueva vida en China Por esas cosas de la vida, hace más de cinco años tuve la oportunidad de llegar a China por medio de un contrato de trabajo como profesora de español para estudiantes chinos. No dudé ni por un solo momento, por lo que me decidí a viajar y emprender este proyecto profesional. Hay tres cosas en particular que atesoro de mi vida en China, la cual ha sido una experiencia fundamental para mí y mi familia: mis primeros alumnos, mi segundo colega de trabajo y la experiencia con la educación infantil. Puedo decir que, al llegar a la provincia de Hebei, donde fue mi primera estancia, quedé impresionada ante los paisajes, el desarrollo y la vida en general. Allí tuve mis primeros alumnos, que me enseñaron la riqueza de esta cultura, y aprendieron de la mía, en un intercambio maravilloso. En las clases no solo se aprendía español, sino que yo también logré aprender un poco de mandarín y se mezclaban los modos de vida de cada país. Los fines de semana mis alumnos me mostraban la variada cocina del norte de China, mientras yo preparaba algunos platos clásicos de la cocina cubana. Gracias a ellos soy una amante de los jiaozi (ravioles) y el huoguo (olla caliente); por su parte, ellos aprendieron a comer ajiaco cubano y arroz congris. Tras graduarse, mis alumnos pasaron a ser mis amigos, mientras hay otros tantos a quienes considero incluso como parte de mi familia. Incluso cuando voy de vacaciones a Cuba, continuamos comunicados, como si la distancia de miles de kilómetros no existiese. En 2020 regresé a Cuba y tuve la dicha de quedar embarazada. Cuando mi hijo ya era lo suficientemente grande, regresé a China con mi familia, pero esta vez, a la provincia de Yunnan. Para nosotros fue una experiencia enriquecedora, que nos permitió disfrutar de la hermosa ciudad de Kunming y conocer la cultura local del sur. Además, mi hijo tuvo sus primeros contactos con otros niños precisamente allí, y realmente disfrutamos la vida. En nuestra estancia, conocimos a un colega chino en particular que desplegaba tal grado de pasión, amistad, paciencia y dedicación hacia su trabajo, que realmente nos conmovió como familia. Agradeceré infinitamente la suerte de haberle conocido y compartido con él. Por cuestiones de salud, ahora hemos vuelto a mudarnos y estamos viviendo en la provincia de Henan. Aquí también hemos contado con la ayuda de personas que nos mostraron las costumbres, la cultura, y los sitios de interés para visitar. Pero hay algo más que destaco en especial de este lugar. Me refiero al reconocimiento y dedicación de las maestras de primera infancia del centro escolar chino al cual asiste mi hijo. “Hoy llegó al jardín de infancia un niño adorable de Cuba. El bebé se adaptó muy bien y se divirtió mucho. Aunque no hablamos el mismo idioma, el amor de nuestros maestros por los niños es compartido”, me dijo la directora de la guardería infantil el primer día. Mi hijo apenas habla español, no sabe nada de chino y nunca se había separado de nosotros. En solo una mañana estas educadoras lograron un grado de empatía, amor y amistad de una forma magistral. Por eso las felicito y reconozco. La pasión con la que ejercen su profesión realmente merece un lugar especial y valoro profundamente la amistad que han ayudado a fomentar entre mi hijo y otros niños. Esto es una muestra de que más allá de las barreras lingüísticas y culturales, la amistad y el amor son universales. Creo que la amistad es uno de los pilares fundamentales de las relaciones humanas. Es importante fomentarla, cultivarla y fortalecerla cada día, tanto en la vida personal como en las relaciones entre países. Para el Héroe Nacional de Cuba José Martí, resulta una palabra con especial significado. En la carta dedicatoria a Lorraine S. Brunet refiere: “Si me preguntan cuál es la palabra más bella, diré que es patria, y si me preguntan por otra, casi tan bella como patria, diré amistad”. Hoy en día me siento afortunada de vivir en China con mi familia, aun extrañando a Cuba, pero con la satisfacción de poder contribuir también con amor, amistad y experiencia a la educación. *Yaneli Delgado Mesa es doctora en ciencias pedagógicas y profesora titular de la Universidad de Artemisa.
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