Pese a las múltiples diferencias a nivel cultural, geográfico y político entre China y Chile, ambos países han enarbolado la bandera de la amistad a lo largo de un recorrido histórico iniciado hace 55 años, en diciembre de 1970, con el establecimiento de relaciones diplomáticas. Desde entonces, ha reinado un espíritu fraterno en pos de la colaboración y el beneficio mutuo, puesto en práctica a través de un diálogo político constante y diversos mecanismos de cooperación. Lo que comenzó como una relación incipiente se ha transformado de tal forma que, en la actualidad, China se erige como el principal socio comercial de Chile. Pero, además de la relación económica y comercial, ha habido también un creciente intercambio a nivel educacional, cultural y entre personas en general. En esta edición de la revista dedicamos un espacio especial que da cuenta de este nexo, con una entrevista en exclusiva a Pablo Arriarán, actual embajador de Chile en Beijing, y un artículo donde se aprecia cómo se ha visto robustecida la relación a través de una política de Estado seria y pragmática, más allá del color político del Gobierno de turno. Todo lo anterior se suma a una convicción profunda que mantienen ambas naciones en pos del multilateralismo, abogando por el bien común y el bienestar del pueblo en todo momento.

26 de diciembre de 2024. Un camión transporta cerezas chilenas recién llegadas a la aduana para su control en una terminal de contenedores del puerto de Tianjin, en la ciudad nororiental china de Tianjin. Xinhua