Sociedad
El crecimiento económico inclusivo rompe el ciclo de la pobreza
2026-07-01    Fuente: Centro para las Américas    Autor: NILS BERGEMANN*

EN una época en que incluso naciones industrializadas que antaño inspiraban orgullo tienen dificultades para garantizar empleo, pensiones y un futuro seguro, la admirable historia de un país que, en apenas cincuenta años, pasó de ser una nación en desarrollo marcada por una pobreza generalizada a convertirse en una potencia económica mundial ofrece una luz de esperanza. 

Cuando viajé por primera vez a China con mis padres, a mediados de la década de 1980, en muchos lugares había más carriles para bicicletas que carreteras y la gente vestía ropa muy sencilla y modesta. 

Hoy, décadas después, cuando me encuentro en China con personas mayores que en su día trabajaron en el campo o en las fábricas, en sus ojos se perciben paz y satisfacción. Han construido algo para sus hijos y nietos, y se sienten orgullosas de haber formado parte de la mayor transformación social de la historia de la humanidad. 

3 de junio de 2026. Liu Xuejing (der.), asistente para la vigorización rural de la aldea de Liuzhai en la ciudad de Zhoukou, provincia de Henan, revisa la cosecha de trigo de la aldea junto con Yan Xu, secretario del Partido de la aldea. 

Un milagro poco conocido 

La pobreza no es una condición natural ni el destino de una persona. Puede superarse mediante decisiones políticas acertadas, algo que China ha demostrado de manera irrevocable. 

Durante los últimos cincuenta años, más de 800 millones de personas en China lograron salir de la pobreza. Este logro supuso un enorme esfuerzo por parte de toda la población, y su motor fundamental ha sido una política acertada: la inversión y la reforma y apertura en beneficio de todos los chinos. 

Al mismo tiempo, constituye la mayor contribución individual a la reducción de la pobreza mundial. Más del 70 % de la reducción de la pobreza extrema en el mundo durante este período puede atribuirse a China. Lamentablemente, quien busque hoy en Internet “Reducción de la pobreza en China” encontrará escasa información al respecto, incluso en inglés. Valdría la pena debatir si una labor de semejante envergadura requiere un Estado fuerte y, en caso afirmativo, qué forma debe adoptar. 

Un Estado fuerte que interviene y orienta el camino a seguir solo tiene sentido si los responsables políticos son sabios, competentes y están comprometidos con el bien común. Para ello se requiere una verdadera élite, entendida como aquella formada mediante una selección basada en el mérito. 

Una buena política se reconoce fácilmente por sus resultados. El crecimiento debe llegar al conjunto de la población, no solo a unos pocos superricos. China apostó por la acción antes que por debates interminables. Con la estrategia de “actuación afinada en la prestación de ayuda contra la pobreza”, cada hogar afectado fue identificado y recibió apoyo según sus necesidades. Millones de cuadros y miembros del Partido Comunista de China se desplazaron a las zonas rurales para determinar con precisión qué faltaba y cómo podía solucionarse. Así, la pobreza no fue simplemente administrada, sino superada paso a paso. 

La pobreza y la desigualdad disminuyeron de forma significativa a medida que los ingresos de las zonas rurales fueron creciendo. Pero esto no fue mera casualidad, sino el resultado de decisiones políticas. El eje central fue enfocarse en el desarrollo y ayudar a las personas a valerse por sí mismas, en lugar de depender de un apoyo externo permanente. El objetivo era enseñar a la gente a pescar, en lugar de darle pescado. 

18 de junio de 2026. Turistas se divierten en un campo de girasoles de la aldea de Wangcungou, en el distrito de Lantian. 

Xinjiang: un ejemplo de éxito 

La región autónoma uigur de Xinjiang, donde la etnia uigur conforma el grupo demográfico mayoritario, es un ejemplo claro. Hoy en día, constituye un importante nodo logístico entre China y Europa. Desde la puesta en marcha de los trenes de carga China-Europa en 2011, más de 100.000 trenes han transitado por los pasos fronterizos ferroviarios de Horgos y Alashankou, de los cuales más de 10.000 circularon únicamente en 2025. Esto supone más de la mitad del tráfico ferroviario total entre China y Europa, toda vez que las cifras han mantenido una tendencia al alza. 

Mi impresión tras visitar el puerto terrestre internacional de Urumqi lo confirma. Xinjiang ya no es una región remota y periférica, sino un nodo de gran relevancia económica. Desde esta región parten las rutas de conexión con Europa, lo que ha impulsado un desarrollo dinámico en todo el territorio. 

En lo personal, el momento más destacado fue la visita a una fábrica de automóviles. El propio Henry Ford habría disfrutado enormemente de la línea de producción del fabricante chino GAC Motor. Destornilladores inalámbricos, máquinas hidráulicas, pequeños robots transportadores y martillos componían un concierto armonioso en la gran nave industrial, interrumpido una y otra vez por las bocinas de los vehículos recién terminados y lavados. 

La planta de ensamblaje del fabricante chino GAC Motor se encuentra en la zona de desarrollo económico y tecnológico de Urumqi. A primera vista, esto no parece inusual; sin embargo, la empresa tiene su sede en Guangzhou, en la provincia meridional de Guangdong, y en principio tendría poco que ganar ensamblando automóviles en la lejana región septentrional de Xinjiang. No obstante, eso es exactamente lo que GAC Motor lleva haciendo desde hace varios años. En 2012, la empresa se convirtió en el primer fabricante chino de automóviles de pasajeros en establecer operaciones en Xinjiang. 

La combinación de la expansión de infraestructuras, el desarrollo industrial y el apoyo preciso a la población local no es mera casualidad. Los programas en virtud de los cuales las provincias más prósperas asisten a las regiones menos desarrolladas mediante hermanamientos, han desempeñado un papel fundamental. Estos aportan capital, formación profesional y competencias. Según diversos estudios, este modelo de apoyo ha sido decisivo para el desarrollo económico de numerosas zonas de Xinjiang. 

Los trabajadores instalaban con rapidez neumáticos y asientos con ayuda de brazos robóticos, colocaban a mano las juntas de goma, apretaban tornillos por encima de la cabeza y marcaban puntos con un bolígrafo. Los automóviles avanzaban por la línea de producción sin neumáticos, sujetos por dispositivos de fijación y desplazados desde arriba. 

Supe que muchos de los trabajadores son uigures. En Xinjiang, alrededor del 40 % de la población pertenece a la etnia uigur, una proporción semejante a la de la etnia han, el grupo étnico mayoritario del país. Además, en la región conviven otras 50 minorías étnicas. 

16 junio de 2026. Productores de té cosechan hojas de té en la aldea de Taida, en el distrito autónomo de las etnias hani y yi de Ning’er, provincia de Yunnan. 

Millones de rostros de éxito 

Solo cuando hay empleo, educación y perspectivas de futuro a nivel local pueden seguir desarrollándose las aldeas, las ciudades y las provincias. 

La superación de la pobreza, junto con el anhelo de una vida modestamente acomodada, tiene millones de rostros en China. Alijan Tursun es uno de ellos. Hablé con él en una cooperativa agrícola dedicada a dátiles y nueces de nogal, donde ejerce como gerente de operaciones. Tursun solo cursó nueve años de formación escolar antes de incorporarse al mercado laboral. Padre de tres hijos y aficionado al cultivo de plantas ornamentales en su tiempo libre, es una persona resolutiva. Gracias a sus decisiones acertadas y al trabajo constante, logró elevar los ingresos anuales de su familia de 50.000 yuanes (7367 dólares) hasta la destacada cifra de 220.000 yuanes (unos 32.417 dólares), más que cuadruplicándolos. 

Como emprendedor del rubro agrícola, Tursun se mantiene al ritmo de los tiempos. Sabe que las deliciosas nueces alcanzan un precio mucho más elevado al estar desgranadas, por lo que planea adquirir una máquina descascaradora de frutos secos próximamente. También tiene previsto montar su propio negocio. Desea vender sabrosas brochetas de cordero y ternera por todo el territorio chino, en régimen de prueba en Shanghai o Beijing primero. 

La superación de la pobreza funciona cuando las condiciones políticas favorables permiten que las personas progresen y arrastren consigo a más individuos. Los conocimientos y competencias se transmiten, y los sistemas se desarrollan de forma orgánica. 

Junto con su rápido desarrollo, China ha concedido gran importancia a la diversidad. En Xinjiang, la cultura uigur es omnipresente: en los bazares, en la música y la danza, y en la artesanía tradicional. Además, a lo largo del viaje, percibí una intensa alegría vital, especialmente entre los numerosos bailarines. 

La cultura también constituye un factor económico. El turismo solo prospera si los destinos no dan la impresión de haber sido replicados uniformemente. En ese sentido, Xinjiang cuenta con rasgos propios inconfundibles, como su delicioso naan y sus brochetas de cordero. 

15 de abril de 2026. Una aldeana cosecha tomates en el invernadero de la empresa Guanghe Zhigu Ecological Agriculture, ubicada en el poblado de Huangwan, ciudad de Haining, provincia de Zhejiang. 

Cada familia tiene una historia que contar 

Lo que satisface a muchos ciudadanos chinos es que toda la población ha sido partícipe del proceso de desarrollo nacional. Casi todas las familias pueden percibir avances concretos: desde el primer graduado universitario hasta la creación de un negocio propio. 

Estas historias pueden contarse hoy porque, desde las décadas de 1970 y 1980, China ha invertido intensamente en infraestructura: ferrocarriles, carreteras, redes digitales, puertos, estaciones ferroviarias, aeropuertos, escuelas y universidades. El Gobierno ha creado acceso a mercados, educación y empleo en todo el país. 

Gracias a ello, más de 800 distritos que antes estaban en situación de pobreza hoy cuentan con nuevas oportunidades de desarrollo. Si bien el apoyo a corto plazo es necesario, los pilares del desarrollo de un país residen en las inversiones a largo plazo. China ha recorrido un sendero de desarrollo único: en lugar de esperar el efecto de filtración de la riqueza desde los estratos superiores, el Estado ha invertido directamente en los grupos de bajos ingresos. Así, la superación continua de la pobreza tiene su raíz en el aumento sostenido de los ingresos populares, con lo cual se ha logrado que el crecimiento económico y el progreso social se complementen mutuamente. 

6 de enero de 2026. Un trabajador de la empresa Hotan Yuanjiang Food selecciona azofaifas en una línea de producción en el distrito de Moyu en la región autónoma uigur de Xinjiang. Fotos de Xinhua 

¿Qué viene ahora? 

La pobreza extrema ha sido superada en gran parte, aunque persisten las disparidades relativas. Garantizar la igualdad de oportunidades para toda la población constituye el próximo gran reto. 

China está dedicando una atención creciente al desarrollo de las zonas rurales. El objetivo ya no se limita únicamente a asegurar la subsistencia básica; la calidad de vida y las perspectivas de desarrollo futuro han pasado a ocupar un lugar prioritario. Tanto la superación de la pobreza como la mejora continua de los niveles de vida son consideradas una responsabilidad social del Estado. 

Si un país de 1400 millones de habitantes ha logrado superar la pobreza de manera tan contundente, existe una pregunta evidente que cabe realizar: ¿por qué no se ha logrado conseguir el mismo resultado en otras partes del planeta? ¿Por qué en numerosos lugares del mundo la pobreza únicamente se gestiona sin llegar a erradicarla por completo? ¿Y cómo es posible que incluso los países industrializados con altos niveles de riqueza afronten hoy problemas de pobreza entre los niños y las personas mayores? 

En definitiva, todo depende de las prioridades políticas.

*Nils Bergemann es periodista, editor y experto en comunicación. Fue empleado del Grupo de Medios de China Central y actualmente imparte clases de alemán, lingüística y economía en la Universidad de Economía y Comercio Internacional de Beijing. 

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