| Sociedad |
| Ecología y sostenibilidad como prioridades | |
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2 de junio de 2026. Se lleva a cabo el evento en la Universidad Normal de Jiangsu. Zhang Xinyang EL pasado 2 de junio, se llevó a cabo el “Diálogo sobre el aprendizaje mutuo entre civilizaciones hacia un futuro verde: Encuentro de Think Tanks China-América Latina y el Caribe sobre Civilización Ecológica y Desarrollo Sostenible” en la Universidad Normal de Jiangsu (JSNU, por sus siglas en inglés). El evento, organizado por la JSNU, estuvo conducido por el Departamento de América Latina y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores de China y la Oficina de Asuntos Exteriores de la provincia de Jiangsu. Más de 60 personas, entre ellas académicos de think tanks de 19 países latinoamericanos y caribeños, así como representantes de universidades chinas, asistieron a lo que fue un fructífero intercambio de opiniones sobre la construcción de la civilización ecológica, la cooperación para el desarrollo regional y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones. El nuevo orden en la gobernanza climática fue el eje central de las intervenciones de los expertos internacionales, quienes coincidieron en la urgencia de trabajar en pos de un multilateralismo más justo que respete la autonomía del Sur Global. Por un lado, Darling Carolina Ríos Munguía, embajadora de Nicaragua en Honduras, enfatizó que la cooperación con China se basa en una asociación estratégica de convivencia armoniosa entre el ser humano y la naturaleza, lo que ha permitido a su país fortalecer su matriz energética limpia y su capacidad de alerta temprana ante el cambio climático. Esta visión de justicia y equidad fue respaldada por el académico Gustavo Rojas, quien propuso reformular las métricas globales para reconocer la historia climática, invitando a valorar a América Latina en su rol de “enfriador histórico” y a diseñar, junto a Beijing, un sistema que no solo mida las emisiones presentes, sino que premie la restauración del equilibrio planetario. El investigador de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Sebastien Adins, advirtió sobre los riesgos del auge de los nacionalismos unilaterales y abogó por blindar el principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas”, un terreno donde la tradición multilateralista latinoamericana y la visión china encuentran un enorme potencial de cooperación para responder a las asimetrías del desarrollo global. Además, añadió que existe un importante potencial de cooperación entre China y América Latina, una región que históricamente ha defendido tanto la autonomía de los Estados como el multilateralismo y la cooperación internacional. Justicia, equidad y multilateralismo climático La embajadora nicaragüense destacó el rol que ha tenido la cooperación entre su país y China en materia de civilización ecológica a partir de una asociación estratégica basada en el respeto, el reconocimiento mutuo y el trabajo conjunto para el beneficio común. En ese sentido, el firme respaldo de Nicaragua a la construcción de la comunidad de futuro compartido de la humanidad y la adhesión a las iniciativas del presidente Xi Jinping, como la Iniciativa de la Franja y la Ruta, la Iniciativa para la Gobernanza Global y la Iniciativa para la Civilización Global ha sido clave. Según el académico Gustavo Rojas, “una verdadera civilización ecológica debe mirar el futuro sin borrar el pasado. China, en diálogo con América Latina, puede ayudar a construir una nueva métrica de cooperación climática: una métrica que no mida solamente quién emite hoy, sino quién calentó, quién enfrió y quién puede contribuir a restaurar el equilibrio climático global”. Educación, civilizaciones y desarrollo verde Según Rui Guoqiang, secretario del Comité de la Universidad Normal de Jiangsu del Partido Comunista de China (PCCh), China y América Latina y el Caribe (ALC) están separadas por cordilleras y océanos, pero unidas por la amistad. Esta colaboración ha avanzado de manera pragmática en la formación conjunta de estudiantes, intercambios de profesorado e innovación científica, logrando grandes avances que han unido el profundo legado de la civilización china con la diversidad de las civilizaciones latinoamericanas. En la actualidad, ante la transformación de la gobernanza ecológica global hacia el desarrollo verde y sostenible, China y ALC comparten aspiraciones similares en torno a la protección ambiental y a la transición baja en carbono. Rui destacó la valoración que hacía la JSNU del evento como una oportunidad para fortalecer la red interuniversitaria y profundizar en la investigación colaborativa, manifestando que la institución estaba dispuesta a trabajar con los académicos latinoamericanos para superar las distancias mediante el aprendizaje mutuo, reunir fuerzas mediante el consenso ecológico y aportar al desarrollo sostenible del mundo. Yu Tao, director ejecutivo del Centro de Investigación para Intercambios Humanísticos entre China y América Latina de la JSNU, señaló que “un laboratorio de ideas de tipo práctico significa que la investigación no parte de conceptos abstractos, sino de las tareas nacionales, las demandas locales y los escenarios reales de intercambio; asimismo, sus frutos no se quedan únicamente en tesis e informes, sino que deben adentrarse en los escenarios reales de foros, capacitaciones, traducción, comunicación, servicios empresariales y formación de jóvenes”. Al mismo tiempo, manifestó que “en el futuro, la cooperación en civilización ecológica entre China y ALC puede profundizarse en tres aspectos. Primero, apoyándose en la alianza universitaria y la red de laboratorios de ideas, ambas partes deben trabajar de la mano para formar una comunidad de conocimiento orientada al Sur Global. Segundo, tomando como punto de partida la industria verde y la cooperación tecnológica, se deben explorar modelos de cooperación más sostenibles en campos como las nuevas energías, las baterías de litio, la agricultura inteligente y la restauración ecológica. Tercero, teniendo como dirección la sinergia digital y verde, es necesario integrar la observación por teledetección, las plataformas de datos ambientales, la agricultura inteligente y las finanzas verdes, haciendo que el desarrollo sostenible sea verdaderamente la vía práctica para la modernización conjunta de China y América Latina”. Articulación verde entre China y ALC Yu Shujun, subdirectora del Centro para las Américas del Grupo de Comunicaciones Internacionales de China (CICG, por sus siglas en inglés), compartió cómo los medios de comunicación y think tanks pueden articularse para aportar su grano de arena al diseño del futuro verde entre China y ALC. En ese sentido, Yu cree que se pueden difundir historias en torno al desarrollo verde de China y ALC. Aunque este es un pilar clave en la cooperación bilateral —con ejemplos como las centrales fotovoltaicas en México y Chile o el monitoreo satelital en la Amazonía—, su visibilidad global sigue siendo limitada. Por ello, hizo un llamado a reforzar la cobertura de estos casos mediante documentales y videos cortos en redes sociales que sinteticen el impacto teórico y la conexión emocional por parte de distintos medios y laboratorios de ideas. En segundo lugar, Yu invitó a unificar las bases conceptuales de la “civilización ecológica” china y el “buen vivir” latinoamericano para erigir un sistema teórico común, defendiendo esta postura en la ONU frente a las “barreras verdes” occidentales que restringen el desarrollo. Por último, enfatizó la urgencia de un mecanismo de articulación formal capaz de traducir las investigaciones académicas en difusión masiva. En este sentido, recordó el valor de la Alianza de Medios de Comunicación y Think Tanks de China y América Latina, la cual integra hoy a 20 importantes medios y think tanks de China, Argentina, Brasil, Chile, México y Perú. El encuentro sirvió como una instancia para reafirmar el valor de la cooperación entre China y ALC más allá del ámbito comercial y consolidar un frente común a partir de la sostenibilidad y el respeto mutuo. A través de la articulación entre universidades, think tanks y medios de comunicación, ambas regiones no solo están ayudando a impulsar la transición energética y la innovación verde, sino que también están forjando un “discurso del Sur”. Al entrelazar la civilización ecológica con los saberes ancestrales y el multilateralismo, China y ALC están trazando una ruta hacia una gobernanza global más justa, equitativa y adaptada a los desafíos climáticos contemporáneos. |
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