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La Iniciativa para la Civilización Global entre China y América Latina y el Caribe: prácticas y perspectivas
2026-06-15    Fuente: Centro para las Américas    Autor: China Hoy

Prefacio

El 15 de marzo de 2023, el presidente Xi Jinping, en su discurso principal pronunciado durante el Diálogo de Alto Nivel del Partido Comunista de China con Partidos Políticos del Mundo, propuso y expuso en profundidad la Iniciativa para la Civilización Global (ICG), abogando por la coexistencia inclusiva, así como por el intercambio y el aprendizaje mutuo entre las distintas civilizaciones, y ofreciendo un plan chino para impulsar la modernización de la sociedad humana a partir de la cooperación civilizatoria. 

China y América Latina y el Caribe (ALC) son cunas de civilizaciones antiguas y espléndidas, así como importantes miembros del Sur Global. Los intercambios culturales entre ambas partes cuentan con una larga trayectoria histórica. En julio de 2014, durante su participación en el Encuentro de Líderes de China-América Latina y el Caribe celebrado en Brasilia, el presidente Xi Jinping propuso la importante iniciativa de construir una comunidad de futuro compartido China-ALC, marcando así el inicio de una nueva etapa en el establecimiento de una asociación de cooperación integral basada en la igualdad, el beneficio mutuo y el desarrollo común. La construcción de esta comunidad de futuro compartido requiere que ambas partes, sobre la base del respeto mutuo, impulsen el intercambio y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones y profundicen el diálogo y la cooperación en diversos ámbitos. La ICG proporciona una orientación conceptual para consolidar la base social de la amistad entre China y ALC, impulsando un aprendizaje mutuo cada vez más amplio y profundo entre sus civilizaciones. En 2025, las relaciones entre China y ALC alcanzaron un nuevo hito en su desarrollo de alta calidad. El 13 de mayo, la IV Reunión Ministerial del Foro China-Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) aprobó la Declaración de Beijing y el Plan de Acción Conjunto China-CELAC para la Cooperación en Áreas Clave (2025-2027), y acordó más de 100 proyectos de cooperación, enviando conjuntamente al mundo una voz de unidad y colaboración para afrontar los desafíos. El 10 de diciembre, China publicó su tercer “Documento sobre la Política de China hacia América Latina y el Caribe”, en el que dejó de manifiesto su compromiso de trabajar junto con los países latinoamericanos y caribeños para impulsar los cinco programas de la solidaridad, el desarrollo, las civilizaciones, la paz y los pueblos, lo que marca la apertura de un nuevo capítulo en la construcción de una comunidad de futuro compartido China-ALC.  

El año 2026 marca el inicio del XV Plan Quinquenal de China, y la modernización china brindará más oportunidades para profundizar la cooperación y el desarrollo entre China y ALC. Este año también coincide con el tercer aniversario de la ICG. En un momento tan significativo, resulta de gran relevancia revisar y hacer un balance de las experiencias y los logros acumulados por China y ALC en la implementación de esta iniciativa, con miras a aportar referencias e impulso al desarrollo futuro de los vínculos bilaterales. 

I. Un plan chino para preservar la diversidad de la civilización humana 

En la actualidad, el mundo alberga a más de 8.000 millones de personas, distribuidas en más de 200 países y regiones, pertenecientes a más de 2.500 grupos étnicos y hablantes de más de 5.000 lenguas. La diversidad es una característica fundamental del mundo y constituye, al mismo tiempo, el encanto de la civilización humana. Las civilizaciones no pueden clasificarse en superiores o inferiores; solo se distinguen por sus características y sus contextos geográficos, y cada una posee un valor único e insustituible. Sin embargo, algunos países presentan su propio sistema de valores como “universal” y se aferran a discursos de “superioridad civilizatoria”, “brecha entre civilizaciones” y “conflicto entre civilizaciones”, lo que plantea serios desafíos para la cooperación y el intercambio cultural internacional. Ante la histórica pregunta de cómo convivir hoy con la diversidad de civilizaciones en el mundo y cuál será su rumbo en el futuro, el presidente Xi Jinping, basándose en las tendencias generales del desarrollo de la civilización humana, propuso la Iniciativa para la Civilización Global (ICG), que promueve el respeto a la diversidad de civilizaciones, cerrar las brechas entre civilizaciones mediante el intercambio, superar los conflictos mediante el aprendizaje mutuo y dejar atrás toda idea de superioridad civilizatoria mediante la inclusión, ofreciendo así un plan chino para fortalecer el intercambio entre distintas civilizaciones y promover el progreso de la civilización humana.  

(I) Una concepción de la civilización mundial basada en la igualdad, el aprendizaje mutuo, el diálogo y la inclusión 

La ICG constituye una importante propuesta presentada por China ante los déficits de paz, desarrollo, seguridad y gobernanza que enfrenta actualmente la comunidad internacional. Los cuatro principios fundamentales de esta iniciativa —respetar la diversidad de civilizaciones en el mundo, promover los valores comunes de la humanidad, poner énfasis en la herencia y la innovación de las civilizaciones, y fortalecer el intercambio y la cooperación cultural internacional y entre los pueblos— reflejan de manera vívida las características de continuidad, innovación, inclusión y vocación pacífica de la civilización china. Asimismo, condensan una concepción de la civilización global basada en la igualdad, el aprendizaje mutuo, el diálogo y la inclusión, cuyo desarrollo conceptual puede encontrarse en los discursos pronunciados por el presidente Xi Jinping en diversos foros importantes, tanto dentro como fuera del país.  

1. Principio fundamental: el respeto a la diversidad de civilizaciones en el mundo 

En marzo de 2014, el presidente Xi Jinping visitó la sede de la Unesco y pronunció un importante discurso en el que señaló que, para promover el intercambio y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones, es necesario mantener una actitud y principios correctos; entre ellos, lo más importante es sostener que “la civilización es multicolor”, “las civilizaciones están cimentadas en la igualdad” y “la civilización es inclusiva”. El 24 de septiembre de 2014, en la ceremonia de apertura de un seminario académico internacional conmemorativo del 2565. aniversario del nacimiento de Confucio y de la quinta edición de la asamblea general de la Asociación Internacional Confuciana, el presidente Xi Jinping volvió a hacer un llamado a preservar la diversidad de civilizaciones en el mundo y a respetar las civilizaciones de todos los países y pueblos.  

La propuesta china de la ICG, que aboga por respetar la diversidad de civilizaciones en el mundo, se fundamenta en los más de 5.000 años de historia de la civilización china y en el concepto de la filosofía tradicional del pueblo chino de “todas las familias bajo el cielo”. El carácter inclusivo de la civilización china ha hecho posible que las diversas culturas nunca hayan sido determinadas por una sola, sino que, a partir de su convergencia, se haya consolidado una cultura común capaz de resolver conflictos y generar consensos. Históricamente, la civilización china ha ofrecido ejemplos de convivencia pacífica y coexistencia armoniosa con otras civilizaciones, liderando la tendencia al intercambio y al aprendizaje mutuo entre diferentes civilizaciones. Todo ello dota a la ICG de un origen civilizatorio basado en la paz, la inclusión y el progreso. 

2. Guía conceptual: la promoción de los valores comunes de la humanidad 

En septiembre de 2015, el presidente Xi Jinping, al intervenir en el debate general del 70. periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, señaló en un importante discurso: “La paz, el desarrollo, la equidad, la justicia, la democracia y la libertad son valores comunes de toda la humanidad y también los notables objetivos de las Naciones Unidas”.  

Los llamados valores comunes de toda la humanidad se refieren al mayor denominador común de valores que son compartidos, disfrutados y perseguidos conjuntamente por todos los pueblos del mundo. Promover estos valores refleja la inclusividad de la cultura, la apertura de la política y el carácter científico de la teoría. La búsqueda de la paz y el desarrollo exige romper con la mentalidad de la Guerra Fría, oponerse a la confrontación entre bloques, promover la seguridad común y crear un entorno pacífico favorable para el desarrollo mundial. Al mismo tiempo, el beneficio mutuo, la ganancia compartida y el desarrollo conjunto entre los países contribuirán a salvaguardar mejor la paz mundial. La defensa de la equidad y la justicia significa que los Estados, independientemente de su tamaño o fortaleza, son miembros iguales de la comunidad internacional; ninguno debe imponer su voluntad a otros, y mucho menos interferir en los asuntos internos de otros países. La promoción de la democracia y la libertad implica impulsar la democratización de las relaciones internacionales: todos los Estados tienen derecho a elegir de manera independiente su camino de desarrollo, y los asuntos internacionales deben ser discutidos, deliberados y decididos conjuntamente por todos los Estados. El carácter pacífico de la civilización china determina que el país haya sido siempre un constructor de la paz mundial, un contribuyente al desarrollo global y un defensor del orden internacional.  

3. Fuerza motriz interna: la relevancia de la transmisión y la innovación de las civilizaciones 

En mayo de 2019, en su discurso pronunciado en la ceremonia inaugural de la Conferencia sobre el Diálogo de las Civilizaciones Asiáticas, el presidente Xi Jinping subrayó: “Cada civilización prolonga la continuidad espiritual de un país y de su nación; no solo debe transmitirse y mantenerse viva de generación en generación, sino también avanzar con los tiempos y atreverse a innovar”. La transmisión de las civilizaciones implica proteger las raíces de una nación y dar continuidad a los vínculos afectivos que la unen; asimismo, constituye una base cultural importante para salvaguardar la unidad de un país y la estabilidad social. Las leyes que rigen la historia del desarrollo de las civilizaciones muestran que toda civilización, al tiempo que preserva lo más valioso de su cultura nacional, debe también adaptarse a las circunstancias de su tiempo, asimilar la esencia de cada época y renovarse constantemente.  

La transmisión y la innovación de las civilizaciones suponen la fuente dinámica del aprendizaje mutuo y del desarrollo entre civilizaciones. Conceder importancia a la transmisión de las civilizaciones implica extraer aquellos espíritus civilizatorios que trascienden el tiempo y las fronteras, que poseen un encanto perdurable y un valor contemporáneo, para construir referentes espirituales que reflejen las características propias de cada nación y, al mismo tiempo, se correspondan con los valores comunes de la humanidad, proporcionando así un impulso intelectual y una orientación de valores al progreso de la civilización humana. Dar relevancia a la innovación civilizatoria implica, por un lado, extraer de la excelente cultura tradicional del propio país aquellos elementos beneficiosos que mantienen su vigencia a lo largo del tiempo y dotarlos de nuevas ideas y cualidades; y, por otro, mantener un principio de apertura, incorporando recursos culturales extranjeros de calidad que contribuyan al propio desarrollo, promoviendo su adaptación al contexto local y añadiendo a la cultura nacional nuevos contenidos acordes con la evolución de los tiempos, con el fin de activar aún más las fuerzas motrices de su propio desarrollo. La continuidad de la civilización china ha determinado que el país, en su proceso de modernización, haya seguido un camino de socialismo con peculiaridades chinas arraigado en su propia tierra; y el carácter innovador de la civilización china ha forjado en la nación china un espíritu emprendedor que defiende los principios sin aferrarse a lo viejo, y que respeta lo antiguo sin quedar anclado en el pasado. 

4. Apoyo clave: el fortalecimiento del intercambio y la cooperación cultural internacional 

El 17 de julio de 2014, el secretario general Xi Jinping, en su discurso principal durante el Encuentro de Líderes de China-América Latina y el Caribe (ALC), señaló que la amistad entre los países depende de la cercanía entre sus pueblos, y que China está dispuesta a fomentar el diálogo de civilizaciones con los países latinoamericanos y caribeños, de manera que los pueblos puedan apreciarse mutuamente en el plano cultural y estrechar sus vínculos espirituales, consolidando así la base de apoyo popular para el desarrollo de las relaciones entre China y ALC. También destacó que las relaciones basadas únicamente en intereses se disuelven cuando estos se agotan; las basadas en la fuerza se desploman cuando desaparece el poder; solo las relaciones fundadas en la afinidad de los corazones pueden perdurar. Xi concluyó que el desarrollo de las relaciones entre los Estados depende de la comprensión y la armonía entre sus pueblos.  

Si el respeto a la diversidad de civilizaciones en el mundo, la promoción de los valores comunes de la humanidad y la relevancia de la transmisión y la innovación de las civilizaciones constituyen la dimensión axiológica y de principios, el fortalecimiento del intercambio y de la cooperación cultural internacional representa la guía de acción de la ICG. En las últimas décadas, China ha establecido sucesivamente diez mecanismos de intercambio cultural de alto nivel; ha promulgado el documento “Algunas opiniones sobre el fortalecimiento y la mejora del trabajo de intercambio cultural con el exterior”, que proporciona una orientación para impulsar de manera sólida los intercambios culturales internacionales; y ha promovido la educación, difusión y puesta en práctica de los principios del intercambio cultural, creando plataformas en distintos niveles y en diversos ámbitos, lo que ha permitido materializar de manera más concreta y efectiva los proyectos y las actividades de intercambio cultural.   

(II) Amplia participación y reconocimiento internacional 

Tras la presentación de la ICG, el Gobierno chino ha incorporado el impulso de su implementación en documentos de relevancia y la ha puesto en práctica mediante acciones concretas que reflejan una concepción de la civilización global basada en la igualdad, el aprendizaje mutuo, el diálogo y la inclusión, lo que le ha valido una amplia participación y reconocimiento por parte de la comunidad internacional.

El 28 de junio de 2023, se aprobó formalmente la Ley de Relaciones Exteriores de la República Popular China, la cual establece explícitamente que la promoción y la aplicación de la ICG forman parte de los objetivos y tareas del desarrollo de las relaciones exteriores del país. En 2024, la III Sesión Plenaria del XX Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) subrayó la necesidad de perfeccionar los mecanismos institucionales para una apertura de alto nivel al exterior, promover la construcción de una comunidad de futuro compartido de la humanidad, poner en práctica los valores comunes de toda la humanidad e implementar la ICG. En 2025, la IV Sesión Plenaria del XX Comité Central del PCCh adoptó el documento “Explicación sobre la propuesta del Comité Central del PCCh para la elaboración del XV Plan Quinquenal de desarrollo económico y social”, en el que se destacan importantes disposiciones sobre la promoción de la construcción de una comunidad de futuro compartido de la humanidad. Uno de los principales objetivos de esta tarea es la implementación de las cuatro iniciativas globales, entre ellas la Iniciativa para la Civilización Global. Las políticas y leyes antes mencionadas proporcionan una orientación pragmática para la puesta en marcha de estas cuatro iniciativas.  

En septiembre de 2023, la Oficina de Información del Consejo de Estado publicó el libro blanco “Una comunidad global de futuro compartido: Propuestas y acciones de China”, en el que se exponen de manera vívida los esfuerzos multidimensionales y a distintos niveles realizados por el país para promover el intercambio y la cooperación internacional. En junio de 2024, con el objetivo de impulsar aún más el intercambio y el aprendizaje mutuo entre diferentes civilizaciones, China, junto con otros 82 países, presentó en el 78. periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas una propuesta para establecer el Día Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones, la cual fue aprobada por unanimidad por todos los Estados miembros. A partir de entonces, China ha colaborado con otros países en la celebración de diversas actividades, desde el Diálogo entre Civilizaciones de los Países de la Organización de Cooperación de Shanghai y el Diálogo entre Civilizaciones de los Países del BRICS, hasta el Diálogo entre las Civilizaciones de China y América Latina y el Caribe y el Diálogo entre las Civilizaciones de China y África. De este modo, China ha puesto en práctica el espíritu de la resolución, ha promovido activamente la construcción de plataformas de intercambio y cooperación cultural internacional y ha tejido una red global de diálogo entre civilizaciones, impulsando así su institucionalización. El 10 de junio de 2025, China, junto con las Naciones Unidas, otras organizaciones internacionales y diversos países, celebró en distintas partes del mundo una serie de actividades con motivo del Día Internacional para el Diálogo entre Civilizaciones. Estas actividades constituyeron una vívida muestra de cómo la ICG contribuye a eliminar malentendidos y barreras, fortalecer los vínculos entre los pueblos y consolidar el respeto a la diversidad de civilizaciones en el mundo como un consenso internacional.  

Entre el 10 y el 11 de julio de 2025, más de 600 representantes de diversos sectores, procedentes de alrededor de 140 países y regiones, participaron en la Reunión Ministerial de Diálogo entre Civilizaciones Globales, donde sostuvieron intercambios profundos y alcanzaron amplios consensos en torno al tema “Salvaguardar la diversidad de las civilizaciones humanas para la paz y el desarrollo mundiales”. La reunión aprobó la Declaración de Beijing y publicó una lista que incluye 110 iniciativas y define las principales líneas de acción para los futuros intercambios culturales. Durante la reunión también se presentó el “Libro azul de la encuesta global de opinión pública sobre nuestra concepción de la civilización”, cuyos resultados muestran un alto grado de reconocimiento de la ICG entre los encuestados: el 90,8 % coincidió en que “el respeto a la diversidad es un principio fundamental que la comunidad internacional debe observar”, mientras que el 91,8 % consideró que “las relaciones entre distintas culturas deberían basarse principalmente en la cooperación y no en la confrontación”. Esto demuestra que la diversidad de las civilizaciones, el diálogo en condiciones de igualdad y la cooperación de beneficio mutuo se han convertido en principios compartidos por la comunidad internacional.  

II. Un enfoque para profundizar y consolidar la cooperación cultural entre China y América Latina  

(I) Un amplio panorama de intercambios culturales impulsado por la diplomacia de jefes de Estado 

Desde 2013, el presidente Xi Jinping ha visitado ALC en seis ocasiones, con recorridos que han abarcado 11 países. Asimismo, jefes de Estado de más de una decena de países latinoamericanos y caribeños, entre ellos Perú, Costa Rica, Nicaragua, Ecuador, Argentina y Brasil, también han visitado China. Bajo la orientación estratégica de la diplomacia de jefes de Estado, las relaciones entre China y ALC han experimentado un desarrollo de alta calidad, y la construcción de una comunidad de futuro compartido entre ambas partes ha seguido logrando nuevos avances. La propuesta de la ICG ha impulsado aún más el aprendizaje mutuo entre las civilizaciones de China y ALC, y los intercambios culturales han configurado un nuevo y amplio panorama caracterizado por la sinergia entre los niveles central y local, así como por la participación conjunta de actores oficiales y sociales.  

1. Diplomacia de jefes de Estado: orientar el rumbo del aprendizaje mutuo entre civilizaciones  

Entre el 13 y el 23 de noviembre de 2024, el secretario general Xi Jinping realizó visitas de Estado a Perú y Brasil. Durante su estancia en Perú, Xi señaló que ambas partes debían “asumir la responsabilidad de nuestro tiempo de fomentar el aprendizaje recíproco entre civilizaciones”, “estrechar nuestra cooperación en el marco del Foro de Civilizaciones Antiguas”, “abordar la construcción de una red global de diálogo y cooperación entre las civilizaciones” y aportar “mayores contribuciones al progreso de las civilizaciones humanas”. En Brasil, el presidente Xi indicó que ambos países debían mantener firmemente el rumbo general de la amistad chino-brasileña, cultivar nuevos motores para la cooperación mutuamente beneficiosa, fortalecer las bases de la amistad entre los pueblos de ambos países y poner de manifiesto la responsabilidad de las grandes naciones basada en la solidaridad y la ayuda mutua. Durante su visita, China y Perú firmaron una serie de documentos de cooperación, entre ellos el protocolo de actualización del tratado de libre comercio, mientras que la relación entre China y Brasil fue elevada al nivel de comunidad de futuro compartido para un mundo más justo y un planeta más sostenible. Durante la IV Reunión Ministerial del Foro China-CELAC, el presidente Xi y los jefes de Estado de Brasil, Colombia y Chile acordaron por consenso fortalecer las bases de apoyo popular mediante los intercambios culturales.  

Desde 2023 hasta la actualidad, más de diez jefes de Estado de países de ALC han viajado a China. Durante estas visitas se han firmado más de un centenar de acuerdos intergubernamentales y memorandos de cooperación que abarcan amplios ámbitos como el comercio, la inversión, las finanzas, la infraestructura, la transición energética, la tecnología digital y los intercambios culturales. Asimismo, estas visitas han impulsado la elevación del nivel de las relaciones con China por parte de países como Honduras, Venezuela, Colombia y Uruguay.  

Bajo la conducción de la diplomacia de jefes de Estado, las altas autoridades de China y ALC también han mantenido consultas frecuentes, configurando un marco estable de diálogo que ha sentado una sólida base política para los intercambios entre civilizaciones. Por ello, cada visita de Estado abre nuevos caminos para el diálogo entre civilizaciones, y cada apretón de manos entre líderes añade un nuevo capítulo a la cercanía entre China y ALC.  

2. Revitalización local: del aprendizaje mutuo a la acción 

Tomando como principal motor la diplomacia de jefes de Estado y la interacción de alto nivel, la concepción de la civilización global se ha materializado mediante plataformas de cooperación entre ciudades hermanas impulsadas por los gobiernos locales, así como a través de intercambios culturales bilaterales.  

Hasta el 1 de diciembre de 2025, las provincias, regiones autónomas y municipios directamente subordinados al Gobierno central de la parte continental de China habían establecido 225 relaciones de ciudades hermanas —o de hermanamiento con provincias y estados— con países de ALC, de las cuales 27 se instituyeron entre 2023 y 2025, lo que marca un récord histórico. La provincia de Guizhou y la región de O’Higgins, en Chile, han compartido experiencias en agricultura de montaña mediante macrodatos, llevando prácticas locales de un lado al otro del océano. La ciudad de Xiamen, en la provincia de Fujian, y Fortaleza, en Brasil, conocidas como las “ciudades gemelas BRICS”, han llevado la cooperación en innovación tecnológica a un nuevo nivel. Suzhou, en la provincia de Jiangsu, y Chancay, en Perú, firmaron un acuerdo para fortalecer la conectividad marítima bilateral. Por su parte, Changsha, en la provincia de Hunan, y Santo Domingo Este, en la República Dominicana, llevaron el arroz cultivado a orillas del río Xiangjiang hasta las costas del Caribe.  

Además de establecer relaciones de ciudades hermanas, los gobiernos locales de ambas partes están explorando activamente nuevas vías de intercambio y cooperación regional. Por un lado, los gobiernos locales chinos presentan al público latinoamericano y caribeño, con una actitud abierta, sus propias características culturales y regionales. Por ejemplo, el gobierno municipal de Chongqing, además de organizar de manera continua el Festival de Cine Latinoamericano y Caribeño para fortalecer los intercambios en la industria audiovisual y cultural con países como Perú, también ha procurado ofrecer a la región una imagen más diversa de China. Uno de sus programas, que reúne una amplia selección de películas, series, documentales y animaciones de China, ha llegado sucesivamente a México, Colombia, Honduras y Perú, enriqueciendo la oferta audiovisual para los latinoamericanos y caribeños. El distrito de Fengdu, en Chongqing, y la ciudad de Guanajuato, en México, han intercambiado grupos artísticos para participar en sus respectivos festivales locales, además de habilitar espacios de exhibición dedicados al patrimonio cultural inmaterial. Por su parte, las autoridades turísticas de la provincia de Sichuan viajaron a Santiago de Chile, Río de Janeiro y Ciudad de México para mostrar al público local los paisajes naturales únicos de Sichuan, así como su rico patrimonio cultural inmaterial y sus productos culturales y creativos.  

Por otra parte, los gobiernos locales chinos también colaboran activamente con las embajadas, los consulados y otras instituciones de los países latinoamericanos y caribeños para promover entre el público chino los productos y la cultura de la región. La serie de actividades “Semana de México en Henan”, organizada conjuntamente por el gobierno provincial de Henan y la Embajada de México en China, permitió a los visitantes chinos conocer los logros sobresalientes de la civilización maya en ámbitos como la ciencia, la agricultura, la cultura y el arte, a través de la apreciación de piezas cuidadosamente seleccionadas, entre ellas cerámicas, relieves en piedra, objetos de jade, esculturas, murales y elementos arquitectónicos. Por su parte, el Festival de Cultura Argentina, organizado por el gobierno municipal de Shenzhen, abrió una nueva ventana para que los ciudadanos locales conocieran mejor a Argentina, impulsando además los intercambios y la cooperación entre Shenzhen y el país sudamericano en ámbitos como las industrias culturales y creativas, la innovación científica y tecnológica, la planificación urbana y la promoción turística. Desde 2015, China y Chile han organizado conjuntamente, durante diez años consecutivos, la Chile Week China, lo que ha permitido promover los productos chilenos en ciudades como Beijing, Chengdu, Shanghai, Hangzhou, Guangzhou y Chongqing. Esto no solo ha fortalecido la presencia de Chile en el mercado chino, sino que también da testimonio del vigoroso desarrollo de las relaciones entre ambos países.  

3. Los intercambios entre los pueblos 

Si el intercambio oficial constituye la columna vertebral de la cooperación entre China y ALC, los intercambios entre los pueblos tejen la red de vehículos afectivos que conecta a ambas partes. En la actualidad, cada vez más ciudadanos latinoamericanos y caribeños comienzan a aprender el chino, mientras que el interés de la población china por conocer ALC también continúa en aumento. Hasta mayo de 2025, China había firmado 26 documentos de cooperación educativa con 19 países, y había establecido 68 institutos Confucio o aulas Confucio en 26 países de ALC. Asimismo, China ha ofrecido a la región 17.000 becas gubernamentales y 13.000 plazas de formación en China. Tras la publicación, en 2017, de un documento del Ministerio de Educación de China que incorporó idiomas clave como el español a la enseñanza de lenguas extranjeras en la educación secundaria y al examen nacional de acceso a la universidad, el número de estudiantes de primaria y secundaria que aprenden español ha aumentado año tras año. Por ejemplo, en la provincia de Sichuan y el municipio de Chongqing, cerca de 200 escuelas primarias y secundarias han abierto en los últimos años cursos de idiomas clave. Además, en China más de 90 universidades ofrecen programas de español, mientras que las instituciones de investigación y los think tanks dedicados a ALC siguen aumentando. Todo ello indica que cada vez más jóvenes de China y ALC superarán las barreras lingüísticas y cognitivas para comunicarse con mayor fluidez.   

Además, la facilitación de las políticas y la mejora del transporte han proporcionado un importante respaldo a los intercambios entre los pueblos de China y ALC. El 5 de mayo de 2024, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba anunció una política de exención de visado para los ciudadanos chinos portadores de pasaportes ordinarios que ingresen o transiten por el país y permanezcan en él por un periodo no superior a 90 días. Por su parte, tras implementar sucesivamente políticas de exención de visado de tránsito de 144 y 240 horas, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China anunció que, a partir del 1 de junio de 2025, los ciudadanos argentinos, brasileños, peruanos, uruguayos y chilenos podían ingresar a China sin visado, lo que marcó la inclusión de países latinoamericanos y caribeños en el programa chino de exención de visado. Asimismo, aerolíneas chinas han abierto gradualmente nuevas rutas internacionales de pasajeros hacia Cuba, México y Argentina, reduciendo considerablemente el tiempo de viaje entre ambas partes. Según datos de la Secretaría de Turismo de México, entre enero y julio de 2025, cerca de 59.000 turistas chinos visitaron el país, lo que representó un aumento interanual del 13 %. Entre enero y marzo de 2025, el número de turistas chinos que visitaron Cuba creció un 18 % interanual.  

El acercamiento lingüístico ha acortado la distancia comunicativa en los intercambios culturales entre China y ALC, mientras que la conectividad aérea ha superado las barreras geográficas que las separan. En este contexto, organizaciones sociales, empresas e instituciones, grupos artísticos y culturales, así como universidades y centros de investigación de ambas partes, han mostrado una mayor iniciativa y dinamismo, convirtiéndose en actores clave de los intercambios culturales y de la cooperación.  

 (II) Construcción de pilares para la cooperación cultural entre China y ALC mediante mecanismos y plataformas  

El 24 de noviembre de 2016, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China publicó el segundo “Documento sobre la Política de China hacia América Latina y el Caribe”, en el cual se destacó que persistir en el intercambio y el aprendizaje mutuo para consolidar la amistad de generación en generación constituye el sólido pilar de los lazos entre China y ALC. China se dispone a fortalecer los contactos entre Gobiernos, órganos legislativos, órganos judiciales, partidos políticos y entidades regionales, así como a ampliar los intercambios y la cooperación con los países latinoamericanos y caribeños en ámbitos como la educación, la ciencia y la tecnología, la cultura, el deporte, la salud, la prensa y el turismo, además de promover el diálogo entre civilizaciones, con el fin de estrechar los vínculos afectivos y la amistad entre los pueblos de China y ALC y contribuir a la convivencia armoniosa de las diversas civilizaciones del mundo. En los diez años transcurridos desde entonces, las relaciones entre China y ALC han experimentado un rápido desarrollo y han entrado en una nueva etapa caracterizada por la igualdad, el beneficio mutuo, la innovación, la apertura y el bienestar de los pueblos. En 2024, la III Sesión Plenaria del XX Comité Central del PCCh subrayó la importancia de establecer un mecanismo para implementar la ICG y ampliar los intercambios internacionales en el ámbito cultural. Guiadas por este enfoque, diversas entidades chinas han trabajado junto con los países de ALC para construir mecanismos de diálogo y cooperación, creando diversas plataformas de interacción bilateral y multilateral. 

1. Plataformas y mecanismos de intercambio multilateral más consolidados 

En primer lugar, tras la primera reunión colectiva entre los líderes de China y los países de ALC, celebrada en julio de 2014, ambas partes anunciaron conjuntamente la creación del Foro China-CELAC, sentando así las bases de una plataforma emblemática de cooperación multilateral entre China y ALC. A lo largo de estos diez años, el Foro China-CELAC ha construido una estructura de diálogo de tres niveles, integrada por la Reunión Ministerial, las reuniones de coordinadores nacionales y los diálogos entre los ministros de Relaciones Exteriores de China y el Cuarteto de la CELAC. Desde la primera reunión ministerial hasta la actualidad, se han aprobado cuatro planes conjuntos de acción para la cooperación, que han seguido transformando el consenso político en listas de proyectos concretos y han dado lugar a plataformas de cooperación y diálogo en ámbitos como la infraestructura, la innovación científica y tecnológica, la agricultura, la juventud, think tanks, el medio ambiente, los gobiernos locales, la reducción de la pobreza y el desarrollo. Proyectos como los laboratorios conjuntos China-ALC, el Centro de Intercambio de Prensa China-ALC, el Año de Intercambio Cultural China-ALC, el Programa de Asociación Científico-Tecnológica China-ALC y el Centro de Transferencia Tecnológica China-ALC han echado raíces, haciendo que el árbol de la amistad entre China y ALC sea cada vez más frondoso. En la IV Reunión Ministerial del Foro ChinaCELAC, celebrada en mayo de 2025, el presidente Xi Jinping propuso que ambas partes aunasen esfuerzos para poner en marcha los cinco programas de la solidaridad, el desarrollo, las civilizaciones, la paz y los pueblos. Asimismo, se aprobó el Plan de Acción Conjunto China-CELAC para la Cooperación en Áreas Clave (2025-2027), el cual incorpora objetivos concretos en ámbitos como el diálogo entre civilizaciones, los intercambios culturales y artísticos, el desarrollo educativo, la formación de talento, la cooperación en medios de comunicación y la cooperación en materia de propiedad intelectual. 

En segundo lugar, la cultura de la Ruta de la Seda en el marco de la Franja y la Ruta se ha convertido en el segundo canal principal para los intercambios culturales entre China y ALC. Hasta el 20 de noviembre de 2025, 23 países latinoamericanos y caribeños habían firmado documentos de cooperación para la construcción conjunta de la Franja y la Ruta. Plataformas de cooperación y diálogo multilateral, como el Foro de Cooperación de Medios de Comunicación de la Franja y la Ruta y la Reunión del Consejo de la Red de Noticias de la Franja y la Ruta, han atraído la participación activa de medios latinoamericanos y caribeños, desempeñando un papel indispensable en el fortalecimiento de la comprensión y la confianza mutuas entre los pueblos, así como en la promoción de los vínculos entre las personas. En 2024, la Alianza de Festivales de Cine de la Franja y la Ruta presentó, durante la Semana de Cine de la Franja y la Ruta, el Carnaval de Estilo Latinoamericano y Caribeño, mostrando al público chino la diversidad cultural de ALC. El Foro de Liangzhu y la Red Literaria de la Franja y la Ruta han proporcionado plataformas para que escritores y poetas de China y ALC lleven a cabo un diálogo entre civilizaciones que trasciende montañas y mares. La Cooperativa Editorial de los Países Participantes en la Franja y la Ruta ha tendido puentes para el intercambio y la cooperación en el sector editorial entre China y ALC. En el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, los cuatro grandes ámbitos de la cultura, el cine y la televisión, la publicación y la academia se han integrado plenamente, impulsando una mayor institucionalización, consolidación y normalización de los vínculos entre los pueblos de China y ALC. 

En tercer lugar, el Foro de Diálogo entre las Civilizaciones de China y América Latina y el Caribe, otra importante vía de intercambio cultural entre China y ALC, ha celebrado con éxito ocho ediciones. El foro ha pasado de ser una iniciativa puntual, en sus inicios, a convertirse en una acción conjunta respaldada por numerosas instituciones de ambas partes; de centrarse en los intercambios culturales y entre civilizaciones a promover también la cooperación en el ámbito del conocimiento para el desarrollo; y de celebrarse únicamente en China a organizarse de forma alternada entre ambas partes. En la actualidad, ha conformado tres grandes mecanismos de funcionamiento: un marco de cooperación multilateral, una comunicación apoyada en la tecnología y diálogos especializados por sectores. En 2025, el Foro de Diálogo entre las Civilizaciones de China y América Latina y el Caribe fue incluido en la Lista de Planes de Acción de la Reunión Ministerial de Diálogo entre Civilizaciones Globales, convirtiéndose en el tercer espacio regional de intercambio cultural con respaldo oficial, después del Foro China-CELAC y de la cultura de la Ruta de la Seda en el marco de la Franja y la Ruta. 

Además, las redes institucionales de carácter regional desempeñan un papel fundamental en la promoción de los intercambios culturales, académicos y tecnológicos entre China y ALC, así como en el fortalecimiento de la confianza entre los actores de ambas partes, mediante el intercambio de conocimientos, experiencias y recursos. Por ejemplo, en 2024 se estableció el Consejo de Sinólogos Latinoamericanos, el primer consejo regional en el marco del Consejo Mundial de Sinólogos. A través de la celebración del Congreso de Sinólogos Latinoamericanos, este consejo no solo ha proporcionado una valiosa plataforma para integrar los recursos sinológicos de la región y profundizar los intercambios académicos en torno a los estudios sobre China en ALC, sino que también ha sentado las bases para ampliar la cooperación entre China y ALC en múltiples ámbitos, como la investigación académica, la cooperación educativa y la difusión cultural. Asimismo, universidades, académicos y think tanks de ALC han estrechado aún más sus vínculos y han establecido diversas redes de diálogo y cooperación académica en cuanto a los estudios sobre China, como la Red Académica de América Latina y el Caribe sobre China, la Red Brasileña de Estudios sobre China, la Asociación Venezolana de Estudios sobre China, la Red Académica Latino (e Hispano) Americanista sobre Estudios Sinológicos y el Grupo de Estudios sobre China de América Latina y el Caribe, lo que ha contribuido significativamente a impulsar en el ámbito académico latinoamericano y caribeño un conocimiento más integral y profundo sobre China en sus diversos campos. 

En la última década, China y ALC han tomado como plataforma principal el Foro China-CELAC y, articulándolo con los otros dos grandes canales —la cultura de la Ruta de la Seda en el marco de la Franja y la Ruta y el Foro de Diálogo entre las Civilizaciones de China y ALC—, han construido una matriz de intercambios multinivel y multilateral que abarca a los Gobiernos, las autoridades locales, los medios de comunicación, think tanks, las empresas y los jóvenes. De este modo, la cooperación se ha extendido de la mesa diplomática a los laboratorios, la gran pantalla, los libros y las aulas, aportando un impulso constante a la construcción conjunta de la comunidad de futuro compartido China-ALC. 

2. Más mecanismos y plataformas de intercambio bilateral 

Además de los mecanismos y plataformas regionales de intercambio multilateral, China también ha establecido diversos mecanismos bilaterales de coordinación de alto nivel con numerosos países de ALC. Por ejemplo, la Comisión Sino-Brasileña de Alto Nivel de Concertación y Cooperación (COSBAN), como mecanismo de coordinación de más alto rango entre ambos Gobiernos, desempeña un papel crucial en la promoción de proyectos conjuntos en áreas como la política, la diplomacia, el comercio, la economía, la ciencia y la tecnología, el medio ambiente, la sociedad, el desarrollo rural, la transformación de recursos, la cultura, las finanzas, así como la inspección y la cuarentena. En abril de 2024, durante el Subcomité de Cultura y Turismo en la 7ª. sesión de la COSBAN, ambas partes intercambiaron ampliamente opiniones sobre cómo seguir elevando el nivel de la cooperación cultural y turística entre los dos países y alcanzaron múltiples consensos. China también ha establecido comités permanentes intergubernamentales con México, Chile y Argentina, así como el Comité Mixto de Alto Nivel China-Venezuela. La función principal de estos mecanismos consiste en promover, orientar y coordinar el desarrollo de las relaciones bilaterales, elaborar planes de acción conjuntos entre los Gobiernos y establecer, mediante consultas en ese mismo marco, otros subcomités o grupos de trabajo. En julio de 2023, durante la XVI Ronda de Consultas Políticas y la reunión de la II Comisión Binacional Permanente entre China y Chile, ambas partes abordaron cuestiones de cooperación política, agrícola, minera, científica y tecnológica, así como en asuntos antárticos. Del mismo modo, en los últimos años se han celebrado intensamente reuniones de mecanismos de coordinación de alto nivel centrados en la cooperación bilateral en economía, comercio, ciencia y tecnología, como la Comisión Intergubernamental Mixta de Cooperación Económica y Técnica entre Perú y China, la Comisión Mixta para la Cooperación en Ciencia y Tecnológica entre China y Cuba y la Comisión Mixta Intergubernamental entre China y Uruguay sobre Ciencia y Tecnología, las cuales han ampliado su influencia al profundizar el potencial de la cooperación bilateral y generar resultados concretos y prácticos. 

En el marco de los mecanismos bilaterales de coordinación de alto nivel, se han establecido una serie de plataformas de cooperación que han permitido traducir los consensos políticos en proyectos concretos, como la formación de talento digital, los laboratorios conjuntos y las alianzas entre medios de comunicación y think tanks. 

En el ámbito digital, en abril de 2024, la delegación peruana encabezada por el entonces canciller Javier González-Olaechea sostuvo conversaciones con la parte china para explorar mecanismos de coordinación y cooperación en áreas como el comercio, la agricultura, la ciencia y la tecnología, la energía, la minería, la inteligencia artificial y la telemedicina. En noviembre de 2024, el programa de capacitación tecnológica para jóvenes talentos Perú-Huawei se puso oficialmente en marcha en el país. En el marco de esta iniciativa, 20.000 jóvenes peruanos recibirán formación en ciencia y tecnología y en tecnologías digitales, con el objetivo de fortalecer la base de talento científico y tecnológico del país.

En el ámbito científico y tecnológico, cada vez más países de ALC colaboran con China en el establecimiento de laboratorios conjuntos. Los laboratorios conjuntos China-ALC tienen como objetivo promover los intercambios académicos, la formación de talento, la transferencia tecnológica y la cooperación industrial entre China y los países latinoamericanos y caribeños en ámbitos como las energías limpias, el cambio climático, el desarrollo sostenible y los vehículos eléctricos. El Laboratorio Conjunto China-Chile de TIC de la Franja y la Ruta está dedicado a fortalecer la cooperación innovadora entre ambos países en el campo de las tecnologías de la información y la comunicación, así como a promover la reducción de la brecha digital. El Laboratorio Conjunto China-Uruguay en Bionanofarma se centra en desarrollar cooperación de alto nivel en materiales y nanotecnología. Por su parte, el Laboratorio Conjunto China-Cuba de la Franja y la Ruta está dedicado a la neurotecnología y a la interacción cerebro-máquina. Su objetivo es desarrollar la teoría de la interacción cerebro-máquina y las neurotecnologías que la sustentan, así como impulsar la aplicación y la transferencia de sus resultados en el ámbito de la salud cerebral pública. 

En el ámbito académico y educativo, las universidades y think tanks se han convertido en motores fundamentales del intercambio cultural entre China y ALC. El Centro China-Brasil de Investigación y Cooperación para Intercambios y Aprendizaje Mutuo se apoya en las fortalezas académicas y en la integración de recursos de cuatro universidades chinas y brasileñas, enfocándose en áreas como las ciencias sociales y la filosofía, la aeronáutica y la astronáutica, el desarrollo sostenible y las tecnologías emergentes. Al reunir diversos contextos culturales y promover un espíritu académico abierto, este centro proporcionará una plataforma importante para fomentar el intercambio juvenil, la cooperación educativa y la interacción cultural entre China y Brasil. La Universidad de Lengua y Cultura de Beijing ha suscrito acuerdos de cooperación con diversas universidades e instituciones de investigación de Ecuador, Costa Rica, Perú y Chile. Sobre la base de las necesidades y fortalezas de ambas partes, se exploran programas de intercambio de profesores y estudiantes, colaboración en investigación científica, formación de talento e integración de recursos, impulsando la creación conjunta de institutos de investigación y construyendo un nuevo paradigma de cooperación educativa intercontinental. 

En el ámbito de los medios de comunicación, en 2023 se constituyó conjuntamente la Alianza de Think Tanks y Medios de China y América Latina-Caribe, integrada por 18 importantes medios de comunicación y centros de investigación de referencia de China, Argentina, Brasil, México, Chile y Perú. Esta alianza proporciona una plataforma clave para el intercambio de recursos, información y resultados entre los medios de comunicación y think tanks de China y ALC, contribuyendo a proyectar al mundo una imagen de la región más objetiva, veraz, precisa y equilibrada, así como a impulsar la construcción de la comunidad de futuro compartido China-ALC. 

(III) El intercambio y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones impulsan las relaciones culturales entre China y ALC por una vía rápida 

La historia del desarrollo de las civilizaciones china y latinoamericana y caribeña demuestra que la apertura y la inclusión son rasgos compartidos por ambas partes. Las civilizaciones de China y ALC se han desarrollado continuamente a través del intercambio y el aprendizaje mutuo. En su discurso inaugural en la IV Reunión Ministerial del Foro China-CELAC, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, señaló que China promueve de manera constante el diálogo entre diferentes civilizaciones y destacó que, mediante el intercambio y el diálogo entre civilizaciones, es posible avanzar mejor hacia el futuro. Precisamente sobre la base del consenso existente entre ambas partes —desde los más altos niveles hasta la ciudadanía— en torno a la importancia de fortalecer los intercambios entre los pueblos, el contenido de la interacción entre las civilizaciones de China y ALC se ha enriquecido de manera sostenida, y las relaciones culturales bilaterales han entrado en una vía rápida de desarrollo. 

1. Intercambio de experiencias en materia de gobernanza 

El intercambio de experiencias en materia de gobernanza constituye un elemento importante en el desarrollo del intercambio y el aprendizaje mutuo entre China y ALC. En junio de 2023, el Seminario para Jóvenes Diplomáticos del Foro China-CELAC estudió profundamente la diplomacia de gran país con peculiaridades chinas, permitió comprender mejor las políticas internas y externas del Partido y del Estado de China, y organizó visitas a diversas ciudades del país, lo que hizo que los participantes experimentaran de primera mano el encanto de la cultura china. En junio de 2024, legisladores provenientes de países de Centroamérica, mediante diálogos, seminarios, visitas de estudio e investigaciones de campo, adquirieron un conocimiento cercano de las prácticas exitosas de China en ámbitos como el desarrollo agrícola, la manufactura tecnológica y la preservación cultural, y comprendieron mejor la relevancia práctica de conceptos como la modernización china, la democracia popular de proceso entero y la comunidad de futuro compartido China-ALC. En octubre de 2024, en el Seminario sobre Cooperación y Desarrollo China-América Latina y el Caribe, representantes de alto nivel de 11 países latinoamericanos y caribeños, así como de siete organizaciones internacionales, intercambiaron experiencias en materia de cooperación agrícola, minera y de infraestructura, cooperación en cadenas industriales y de suministro, transición energética, desarrollo conjunto entre China y ALC y cooperación con el Sur Global. En diciembre de 2024, durante el IV Foro de Partidos Políticos China-América Latina y el Caribe, representantes de cerca de 100 partidos políticos de 30 países de ALC, así como de organizaciones políticas regionales, dialogaron con la parte china sobre estrategias de gobernanza, con el propósito de conocer y tomar como referencia las prácticas de la modernización china. Ese mismo mes, el Foro Jurídico China-CELAC reunió a juristas y expertos en derecho de China y 17 países de ALC, quienes abordaron conjuntamente temas relacionados con la cooperación jurídica en economía digital e innovación tecnológica, la garantía legal de la cooperación económica y comercial, así como el intercambio judicial entre China y ALC. En noviembre de 2025, durante el Foro Internacional de Estudios en el Extranjero sobre el Pensamiento de Xi Jinping acerca del Socialismo con Peculiaridades Chinas de la Nueva Era, el expresidente de Costa Rica José María Figueres señaló que China, mediante la propuesta de iniciativas como la Franja y la Ruta, la Iniciativa para el Desarrollo Global, la Iniciativa para la Seguridad Global, la Iniciativa para la Civilización Global y la Iniciativa para la Gobernanza Global, se esfuerza por promover la construcción de un nuevo tipo de relaciones internacionales caracterizadas por la inclusión, el diálogo y la prosperidad compartida. 

Estos intercambios y cooperaciones han demostrado plenamente que, a través del aprendizaje mutuo, China y ALC pueden inyectar dinamismo al desarrollo común y aportar experiencias útiles para promover la unidad y la colaboración entre los países del Sur Global. 

2. Intercambio y aprendizaje mutuo entre culturas 

En la última década, los intercambios culturales y artísticos entre China y ALC han experimentado una mejora estructural en términos de frecuencia, profundidad y amplitud. La propuesta de la ICG ha estimulado aún más el entusiasmo de ambas partes por el aprendizaje mutuo en los ámbitos cultural y artístico. Las modalidades de intercambio se han ampliado desde la simple exhibición artística hacia el desarrollo de las industrias culturales, y su alcance se ha extendido desde las artes tradicionales hasta ámbitos emergentes como el cine, la televisión y la creación cultural digital. 

Desde 2023, la gira de “Exhibiciones sobre Cultura China en América Latina” ha recorrido sucesivamente Chile, Brasil, México y Perú, transmitiendo a los países latinoamericanos la belleza de la cultura china y su camino de desarrollo, y permitiendo al público local apreciar de primera mano las técnicas y el encanto del patrimonio cultural inmaterial de China. Al mismo tiempo, más de 30 artistas procedentes de países latinoamericanos y caribeños como Perú, Argentina, Cuba y Ecuador llevaron sus obras de cerámica y escultura a Jingdezhen, en la provincia de Jiangxi, conocida como la capital mundial de la porcelana. Allí, junto con piezas de cerámicas procedentes de China y de otros países y regiones, presentaron una muestra de la convivencia armoniosa entre diversas culturas. Del 10 de enero al 10 de abril de 2024, Perú celebró en el Museo del Sitio de Jinsha, en Chengdu, la exposición “Inca: civilización andina en Perú”, que permitió que antiguas civilizaciones de ambos lados del océano brillaran conjuntamente. El 8 de junio de 2024, la exposición “Jaguar, un tótem de Mesoamérica: Exposición de civilizaciones antiguas de México” se inauguró en el Museo de Chengdu, en la provincia de Sichuan, abriendo para el público chino una ventana hacia civilizaciones antiguas como la olmeca y la maya. El 23 de diciembre de 2024, la primera exposición de faroles chinos en Centroamérica, realizada en Panamá, añadió un ambiente festivo a las celebraciones de Año Nuevo de la población local. En la gala de la Fiesta de la Primavera del Año de la Serpiente 2025, la interpretación conjunta de El cóndor pasa y Lanhuahua, a cargo del cantante chino Zhou Shen y del tenor peruano de renombre internacional Juan Diego Flórez, no solo ofreció al público un verdadero festín audiovisual, sino que también ilustró de manera vívida la idea filosófica de “valorar las culturas de los demás para que florezcan todas las culturas”. Asimismo, los cortometrajes El Huallaga y Dalila: La guardiana del monte, dirigidos por la cineasta peruana Lupe Benites, obtuvieron respectivamente los premios de Película Infantil Sobresaliente y Mención de Honor en la categoría de Películas Infantiles en la primera edición del Festival de Cine Infantil de Macao, permitiendo al público chino vislumbrar el universo imaginativo del otro lado del océano Pacífico. 

Entre 2015 y 2024, la Federación Nacional de Jóvenes de China puso en marcha el Plan de los Mil Talentos, mediante el cual más de mil jóvenes líderes procedentes de Gobiernos, parlamentos, partidos políticos, empresas, universidades, centros de estudios, medios de comunicación y organizaciones sociales de países latinoamericanos y caribeños visitaron China. En el marco de esta iniciativa se organizaron campamentos de intercambio, seminarios de formación, mesas redondas y diálogos entre civilizaciones, entre otras actividades de intercambio juvenil. Estas iniciativas promovieron eficazmente el intercambio de ideas y la innovación cooperativa entre los jóvenes de China y ALC, inyectando un vigoroso impulso juvenil a las relaciones de amistad entre ambas partes. 

En julio de 2021, la Editorial de la Universidad de Beijing y el Centro ChinaALC para la Educación, la Ciencia y la Cultura pusieron en marcha oficialmente la primera gran colección editorial de China dedicada de manera sistemática a la historia y las culturas de ALC: la colección “Comprender América Latina”, que prevé la publicación de 50 libros sobre historia y cultura latinoamericanas. En 2022, el Grupo de Comunicaciones Internacionales de China estableció el Centro de Cultura y Publicación de China y América Latina y el Caribe, creando así una plataforma unificada de servicios editoriales entre ambas partes. Por su parte, la Blossom Press ha reunido a think tanks y especialistas de China y ALC para planificar y publicar sucesivamente la serie “Diálogo de Civilizaciones China-América Latina”, que incluye tanto monografías de académicos chinos sobre la región latinoamericana como investigaciones conjuntas de especialistas de ambas partes y traducciones de obras latinoamericanas. Esta serie de colaboraciones en el ámbito editorial ha convertido a la industria del libro en un componente importante de los intercambios culturales entre China y ALC. 

3. Fomento del intercambio de conocimientos 

Desde la presentación de la ICG, los intercambios culturales entre China y ALC han seguido profundizándose sobre la base del aprendizaje mutuo entre las culturas tradicionales, avanzando gradualmente hacia una nueva etapa marcada por el intercambio de conocimientos orientado al desarrollo. Ambas partes se han centrado en cuestiones de desarrollo común y han promovido el intercambio de conocimientos y el aprendizaje mutuo de experiencias en ámbitos como el desarrollo verde, las prácticas de reducción de la pobreza y la cooperación digital, enriqueciendo aún más la connotación contemporánea de los intercambios culturales entre China y ALC. 

En el ámbito del desarrollo verde entre China y ALC, la cooperación con los países latinoamericanos y caribeños ha logrado resultados notables, ya sea en el desarrollo de energías limpias, la promoción del transporte de bajas emisiones de carbono, la transformación de la agricultura ecológica o la protección de los bosques y los océanos. Al mismo tiempo, se han impulsado de manera paralela la transferencia tecnológica y el intercambio de experiencias en torno a estos temas. La central fotovoltaica de 315 MW en la provincia argentina de Jujuy, construida por Power Construction Corporation of China, no solo contribuye a que el país reduzca cada año alrededor de 350.000 toneladas de emisiones de carbono, sino que también se convirtió en el primer proyecto argentino financiado por el Banco de Exportación e Importación de China, lo que constituye un ejemplo exitoso de articulación entre las finanzas verdes de China y las necesidades de transición energética de ALC. En 2025, la ciudad de Buenos Aires puso en funcionamiento autobuses eléctricos fabricados por Yangzhou Yaxing Motor Coach, una iniciativa que refleja las prácticas innovadoras de ambas partes en el transporte urbano bajo en carbono. En 2024, CPFL Energia, subsidiaria brasileña de la corporación china State Grid, firmó con la empresa brasileña MIZU Cimentos un acuerdo de cooperación para un proyecto tecnológico de hidrógeno verde, con el fin de invertir conjuntamente en la construcción de una estación de producción de hidrógeno verde que abarque toda la cadena industrial y de desarrollar la cooperación en tecnologías clave de acoplamiento hidrógeno-electricidad. En 2025, la planta de BYD en el estado de Bahía fue inaugurada oficialmente. Además de introducir tecnologías clave en la fábrica local, la empresa ha puesto en marcha programas de formación de talento en la zona, permitiendo que ingenieros brasileños pasen de ser receptores de tecnología a convertirse en participantes en la innovación, y haciendo realidad así una transferencia integral que abarca desde la línea de producción hasta los centros de investigación y desarrollo. La Academia de Ciencias Agrícolas Tropicales de China ha establecido relaciones de cooperación con instituciones científicas de nueve países latinoamericanos y caribeños, entre ellos Colombia, Panamá, Ecuador y Costa Rica. Esta colaboración ha logrado avances en ámbitos como la innovación, utilización y conservación de recursos de germoplasma, la conversión eficiente y el aprovechamiento integral de la bioenergía, así como las tecnologías de control ecológico de plagas y enfermedades y las técnicas de cultivo de alto rendimiento. Asimismo, la Administración Nacional del Espacio de China y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil firmaron en 2025 una declaración conjunta de intención sobre el intercambio de datos espaciales. Según el acuerdo, China y Brasil compartirán con los países de la CELAC los datos de los satélites de recursos terrestres China-Brasil, con el objetivo de apoyar a los países latinoamericanos y caribeños en el uso de tecnologías espaciales para el monitoreo agrícola y forestal, la protección ambiental, la alerta temprana ante desastres y la respuesta al cambio climático. 

En el ámbito de las prácticas de reducción de la pobreza y la cooperación digital entre China y ALC, China ha utilizado como plataforma el Fondo Fiduciario de Cooperación Sur-Sur entre China y FAO para proporcionar apoyo financiero, técnico y de experiencia a los países de ALC, con el fin de impulsar la transformación digital de sus sistemas alimentarios nacionales mediante tecnologías digitales y el comercio electrónico rural. En el marco de este programa, expertos técnicos chinos han trabajado junto con especialistas de Guyana para explorar el uso de drones y sistemas de información geográfica en la alerta temprana y el control de plagas y enfermedades, con el objetivo de mejorar el rendimiento del arroz. Asimismo, expertos chinos han compartido con funcionarios panameños casos emblemáticos del desarrollo del comercio electrónico rural, los pagos digitales y la expansión de Internet en las zonas rurales de China. En 2024, durante el IV Foro sobre Reducción de la Pobreza y Desarrollo China-CELAC, representantes gubernamentales de alto nivel, diplomáticos, académicos, expertos, medios de comunicación y empresarios de 14 países miembros de la CELAC debatieron conjuntamente cómo profundizar la cooperación entre China y ALC en materia de reducción de la pobreza. En 2025, en el marco de la octava fase del proyecto de cooperación técnica agrícola con Granada, China apoyó la construcción de laboratorios de cultivo in vitro, talleres de tejido de bambú y estaciones de maquinaria agrícola, además de proporcionar equipos de laboratorio como cabinas de flujo laminar y autoclaves de alta presión, así como capacitación en técnicas agrícolas, fortaleciendo de este modo el desarrollo sostenible y la vigorización del sector agrícola en Granada. 

(IV) El consenso de ideas impulsa la cooperación de beneficio mutuo entre China y ALC hacia una nueva etapa 

Una encuesta de opinión pública titulada “Perspectiva mutua China-América Latina y el Caribe” revela que los chinos perciben a la población de ALC como “entusiasta, optimista, creativa y con sólidos valores familiares”, mientras que los latinoamericanos y caribeños también consideran al pueblo chino como poseedor de excelentes cualidades como “inteligencia, creatividad, dedicación y sólidos valores familiares”. Ambas partes han mostrado interés por la historia, la literatura y el arte de la otra, y reconocen mutuamente su potencial de desarrollo económico. Asimismo, consideran que una relación armoniosa y amistosa entre China y ALC es fundamental para el futuro desarrollo de las dos partes. 

1. El respeto a la diversidad de civilizaciones constituye el fundamento esencial de los intercambios entre China y ALC 

Desde la presentación de la ICG, los círculos político, académico y mediático de China y ALC han sostenido intensos debates e interpretaciones sobre su significado. El concepto de respeto a la diversidad de civilizaciones ha suscitado una amplia resonancia en ALC, y se ha convertido también en un aspecto fundamental de los intercambios entre China y la región. 

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, mencionó en la ceremonia de apertura de la IV Reunión Ministerial del Foro China-CELAC que la diversidad constituye un rasgo fundamental de la humanidad, y que la idea de “diálogo entre civilizaciones” promovida por China orienta al mundo hacia la posibilidad de alcanzar la unidad de la humanidad sobre la base de la diversidad. El expresidente de Chile Gabriel Boric Font también elogió los cinco programas propuestos por el presidente Xi Jinping en el Foro China-CELAC y señaló que el desarrollo de las relaciones diplomáticas entre Chile y China no se limita al comercio, sino que está profundamente arraigado en el aprendizaje mutuo entre culturas, la convergencia artística y la resonancia poética. Por su parte, el sociólogo argentino Sebastián Schulz afirmó en una entrevista que el diálogo entre civilizaciones se ha convertido en un nuevo paradigma de las relaciones internacionales, y que reconocer la diversidad de las civilizaciones, garantizar la igualdad entre ellas y promover la inclusión entre distintas civilizaciones constituyen tres principios fundamentales para impulsar la comprensión mutua y el intercambio cultural. La ICG reviste gran importancia para promover la igualdad, el respeto y la cooperación entre diferentes culturas. Asimismo, la secretaria general de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Rebecca Lemos Igreja, expresó su convicción de que la diversidad de las civilizaciones posee un valor insustituible, y de que reconocer y respetar las diferencias es de suma importancia para impulsar el desarrollo armonioso del mundo.  

2. Promover los valores comunes de la humanidad y consolidar una visión compartida de la cooperación entre China y ALC 

Abogar por los seis valores comunes de la paz, el desarrollo, la equidad, la justicia, la democracia y la libertad, y llevarlos a la práctica, requiere superar las diferencias ideológicas e institucionales y responder a los desafíos globales mediante la cooperación. Gustavo Adolfo Pacheco, presidente del Parlamento Andino, señaló que en ALC el desarrollo supone una cuestión central estrechamente vinculada con la paz y los derechos humanos. Por su parte, Gustavo Girado, director del posgrado en China Contemporánea de la Universidad Nacional de Lanús, en Argentina, sostuvo que existe un alto grado de consenso entre China y ALC en cuanto a las demandas de desarrollo, y que ambas partes otorgan prioridad al derecho al desarrollo. 

Sobre la base de este consenso, varios países latinoamericanos y caribeños, como Perú, Colombia y Honduras, se han ido sumando sucesivamente al Grupo de Amigos de la Iniciativa para el Desarrollo Global, promoviendo conjuntamente la cooperación en materia de conocimientos para el desarrollo. El Programa de Asociación Científico-Tecnológica entre China y ALC, la Alianza de Universidades para la Educación Digital China-ALC, la Plataforma de Comercio China-ALC, el Centro de Transferencia Tecnológica China-ALC, el Centro de Innovación en Alimentos Sostenibles China-ALC, así como diversos laboratorios y centros de investigación conjuntos, representan ejemplos concretos de la cooperación para el desarrollo entre China y ALC. 

La cooperación entre China y ALC no se refleja únicamente en la confianza política mutua, los beneficios económicos recíprocos, la asistencia tecnológica y el intercambio cultural, sino también en el compromiso con la responsabilidad social. En Cuba, el Gobierno chino ha brindado apoyo, dentro de sus posibilidades, a la reconstrucción posterior a desastres y a la promoción de la transición energética, mediante proyectos como el suministro de equipos para una planta solar fotovoltaica de 35 MW, la entrega de 1.000 kits familiares de emergencia, 5.000 equipos fotovoltaicos de 2 kW y diversos materiales humanitarios de primera necesidad. En Centroamérica, los proyectos de infraestructura educativa apoyados por China en Honduras avanzan con éxito: ya se ha iniciado la construcción de las siete primeras escuelas de tecnología agrícola y, en 2024, se suministraron más de 1.300 toneladas de harina de trigo y 3,6 millones de dólares en insumos para la prevención del dengue. Además, China proporcionó asistencia humanitaria tras los huracanes y el incendio ocurrido en el hospital de Roatán, en Honduras. Empresas chinas también han invertido en el norte de Honduras en parques industriales textiles y de materiales cerámicos para la construcción, con una inversión total estimada en varios cientos de millones de dólares, lo que generará miles de empleos y proporcionará un fuerte impulso al desarrollo económico y social del país. En Perú, el equipo del proyecto integrado por China Harbour y China Communications Fourth Navigation Engineering Bureau avanza en la construcción del puerto de Chancay, al tiempo que contribuye activamente a la comunidad local mediante la reparación de jardines de infancia, la donación de libros, la protección de humedales y la prestación de servicios médicos comunitarios. En Ecuador, Andes Petroleum, a través de actividades de voluntariado y asistencia focalizada, no solo ha recaudado fondos, ropa, juguetes y material escolar para las comunidades locales, sino que también ha ofrecido capacitación para el emprendimiento, orientación de proyectos y servicios médicos gratuitos a mujeres, jóvenes estudiantes y residentes de la comunidad. En Brasil, la empresa PowerChina Sepco1 Electric Power Construction ha contribuido tanto a la restauración de escuelas y vías municipales en el estado de Ceará y a la reforestación, como a garantizar el acceso a agua potable de calidad para los pueblos indígenas de Río Grande del Norte. 

Académicos de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales señalaron que la estrategia de diplomacia de gran país de China en la nueva era busca responder a los desafíos globales del siglo XXI mediante la promoción de la cooperación y el desarrollo conjunto. Este paradigma rompe con la tradicional mentalidad de suma cero de la diplomacia occidental y da lugar a un nuevo modelo de relaciones internacionales centrado en el beneficio mutuo. Asimismo, el modelo de asistencia de China, que respeta plenamente la soberanía de los países receptores, no impone condiciones políticas ni persigue derechos excluyentes, ha obtenido un amplio reconocimiento en los distintos sectores de ALC. 

3. Promover la herencia y la innovación de las civilizaciones para abrir nuevas vías de cooperación entre China y ALC 

Como herederas de antiguos legados civilizatorios, China y países de ALC como México y Perú comparten una misión común en la preservación e innovación de las tradiciones culturales. El antropólogo mexicano y subdirector del Instituto Nacional de Antropología e Historia, José Luis Perea, afirmó que la comunidad cultural mexicana respalda ampliamente la ICG y que México está dispuesto a colaborar con las instituciones culturales chinas para promover el intercambio y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones, fomentar la paz mundial e impulsar la cooperación internacional, así como para promover conjuntamente la protección y la transmisión del patrimonio histórico y cultural. Rafael Varón, director del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, señaló que las civilizaciones china y peruana comparten numerosas similitudes. Perú cuenta con numerosos sitios de patrimonio cultural, mientras que China posee una rica experiencia en la protección de bienes culturales y en el aprovechamiento del patrimonio cultural. Asimismo, expresó su expectativa por futuras colaboraciones con museos e instituciones de investigación chinas para fortalecer la protección del patrimonio cultural de Perú.

En los últimos años, China ha colaborado estrechamente con México, Perú y otros países latinoamericanos en materia de excavación y conservación de bienes culturales. Además de organizar exposiciones recíprocas, ambas partes han llevado a cabo excavaciones arqueológicas conjuntas, proyectos de apoyo a la construcción de museos y actividades de restauración de bienes culturales, lo que ha permitido que las antiguas civilizaciones de China y ALC recobren su esplendor. Durante la excavación del sitio arqueológico de Copán junto con el equipo hondureño, los arqueólogos chinos aportaron nuevas perspectivas al estudio de la civilización maya, al tiempo que aprendieron métodos y experiencias únicas de sus homólogos hondureños. En Bolivia, empresas chinas colaboraron con el Instituto Nacional de Arqueología en la excavación, el traslado y la protección de objetos históricos, y construyeron gratuitamente un museo que alberga piezas con más de dos mil años de antigüedad. En Chile, el Centro Cultural Gabriela Mistral, en Santiago, restauró y exhibió artesanías entregadas por una delegación gubernamental china al Museo de Arte Popular Americano en la década de 1950, lo que refleja la histórica amistad entre ambos países y la importancia concedida a la herencia cultural. Por su parte, Argentina devolvió a China catorce piezas culturales y artísticas extraídas ilegalmente del país, lo que demuestra la estrecha cooperación entre los dos países en la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales y la protección del patrimonio cultural. 

El patrimonio cultural requiere protección y restauración, pero también necesita revitalizarse. La VII Exposición Cultural Internacional de la Ruta de la Seda (Dunhuang) permitió a 25 jóvenes representantes de países latinoamericanos como Brasil, México y Argentina conocer la profundidad de la cultura china y la prosperidad de los intercambios humanos en el oeste de China, e impulsó la reflexión sobre la misión y la responsabilidad de la juventud en la protección del patrimonio cultural, la educación para la transmisión cultural y la innovación de la industria cultural. El Foro Internacional de la Juventud sobre Creatividad y Patrimonio en la Ruta de la Seda, organizado conjuntamente por China y la Unesco, brindó una plataforma de exhibición e intercambio a jóvenes de países participantes en la Franja y la Ruta. Representantes de países latinoamericanos como Colombia, Ecuador y Bolivia no solo conocieron la exitosa experiencia china en la integración de la tecnología con la industria cultural, sino que también debatieron con jóvenes de otros países sobre vías para combinar las redes sociales, las tecnologías digitales y la innovación en la transmisión del patrimonio cultural, impulsando a la juventud a pasar de “oyente” a “creadora”. 

Como otro importante vehículo para la continuidad de las civilizaciones, el intercambio y la cooperación literarios revisten también gran importancia para promover la preservación y la innovación de las civilizaciones. En el Festival Internacional de Poesía Joven 2025 (Sesión Especial de Poetas Jóvenes Chinos, Latinoamericanos y Caribeños), 40 jóvenes poetas de 15 países de ALC como Brasil, Colombia y Cuba, junto con 37 poetas chinos, transmitieron los códigos estéticos de la poesía de la dinastía y de la dinastía Song y la poesía latinoamericana y caribeña, preservando la memoria histórica a través de la poesía y poniendo de relieve, al mismo tiempo, su gran capacidad de trascender las lenguas y las culturas. Por otra parte, delegaciones de poetas chinos visitaron México y Cuba, y una delegación de escritores de la Federación China de Círculos Literarios y Artísticos viajó a Chile y Brasil, tendiendo, a través de la literatura, un puente para la transmisión y el intercambio entre las civilizaciones de China y ALC, y expresando el núcleo espiritual de la “convivencia entre tradición y modernidad”. 

4. Fortalecer los intercambios entre los pueblos para abrir un camino sólido para la cooperación entre China y ALC  

Con el lanzamiento de la ICG, los intercambios entre ambas partes se han caracterizado por la diversidad de los actores, la especialización de los contenidos y la eficacia de los resultados, abriendo un camino sólido para el desarrollo sostenible de la cooperación entre China y ALC.  

En 2023, durante el VI Foro de Diálogo entre las Civilizaciones de China y América Latina y el Caribe, instituciones académicas de ambos lados crearon conjuntamente la Alianza ChinaALC del Conocimiento para el Desarrollo, que constituye una plataforma multilateral para una cooperación igualitaria, confiable, inclusiva y basada en el aprendizaje mutuo entre los ámbitos académicos, de medios de comunicación y empresarial. En 2024, en el Foro de Diálogo entre las Civilizaciones de China y ALC celebrado en Lima, Perú, 53 instituciones chinas y extranjeras establecieron la Red Académica Global para el Diálogo entre Civilizaciones y lanzaron los primeros temas de investigación conjunta. Estos se centran en cinco ejes: el valor contemporáneo de la diversidad de las civilizaciones humanas; el diálogo y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones y el nuevo orden internacional; la protección del patrimonio cultural y el intercambio entre civilizaciones; la transmisión de las civilizaciones y la modernización nacional; y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones y los sistemas de conocimiento propios. 

En 2024, se estableció oficialmente el Centro de Transferencia de Tecnología China-América Latina y el Caribe, entidad transnacional integral dedicada a la transferencia tecnológica para la región de ALC. Su objetivo es impulsar una cooperación más profunda entre China y ALC en materia de desarrollo económico, intercambios científicos y transferencia tecnológica. El centro promueve el despliegue de sedes regionales bajo el modelo “1+N” (un centro nacional en China y subcentros nacionales en ALC), y ya cuenta con sedes asociadas en países como Cuba, Chile y Uruguay, ampliando de manera continua su red de cooperación innovadora en el exterior. Además, China ha establecido mecanismos bilaterales de cooperación agrícola con múltiples países latinoamericanos y caribeños, profundizando la colaboración en mecanización agrícola, selección y difusión de nuevas variedades y producción arrocera. En noviembre de 2024, se inauguró en Sanya, China, el Centro de Innovación para la Alimentación Sostenible ChinaAmérica Latina y el Caribe. En 2025, sus centros filiales se establecieron sucesivamente en Brasil, Argentina y Uruguay, lo que marcó una mayor profundización de la cooperación agrocientífica y tecnológica entre ambas partes. 

El Taller Luban constituye una importante carta de presentación de China ante el mundo para mostrar sus excepcionales capacidades en formación profesional y su cultura técnica, y desempeña un papel fundamental en la capacitación de personal técnico altamente cualificado para los países socios. En 2023, la Universidad Politécnica Industrial de Chongqing, la empresa Chongqing Chang’an Automobile y la Universidad Autónoma de Nuevo León, en México, firmaron un memorando de cooperación para la creación conjunta del “Taller Luban de México”. En 2024, la Universidad Abierta de Chongqing y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Perú, centrándose en los campos de la tecnología automotriz y la economía digital, firmaron sendos acuerdos de cooperación con el Grupo Chang’an y con la Corporación del Grupo de Tecnología Electrónica de China, con el fin de compartir experiencias y logros en la reforma y el desarrollo de la formación profesional. En 2025, el primer Taller Luban en América se estableció oficialmente en Nicaragua. En el futuro, impartirá cuatro especialidades muy demandadas en el país: tecnología de aplicaciones del Internet de las cosas, automatización eléctrica, mecatrónica, y fabricación y automatización mecánicas, contribuyendo así al desarrollo de la educación profesional nicaragüense. 

III. Ecos latinoamericanos — Académicos de cinco países analizan el valor conceptual y práctico de la ICG 

(I) México: La Propuesta de “una civilización global” con características chinas 

Las diferencias entre las propuestas de globalización y específicamente para el Sur Global y para América Latina y el Caribe (ALC) entre Estados Unidos y China en el siglo XXI y en su tercera década son contrastantes. En diciembre pasado ambos plantearon sus estrategias globales y para ALC, respectivamente, las cuales  solo reflejan las orientaciones valorativas profundamente divergentes de ambas partes respecto a la cooperación regional y la gobernanza global, sino que también proporcionan una referencia fundamental para que ALC comprenda las nuevas rutas de la globalización y aproveche las nuevas oportunidades de cooperación.  

1. Transformación del orden global y comparación de políticas: nuevo contexto y nuevo diseño para la cooperación China-ALC 

La nueva “estrategia de seguridad nacional” de Estados Unidos, anunciada a inicios de diciembre de 2025, parte de una versión actualizada de la Doctrina Monroe (“América para los americanos”) con el fin explícito de la “protección de sus intereses nacionales fundamentales”, reducir o cancelar la presencia de “competidores no hemisféricos” (léase China) e imponer como criterio absoluto la seguridad nacional de Estados Unidos en la región (y a diferencia del libre comercio, el trato de nación más favorecida y la reciprocidad que Estados Unidos impuso mediante las instituciones de Bretton Woods desde 1944). Las múltiples “órdenes ejecutivas” de la segunda presidencia de Trump, así, contradicen explícitamente a los planteamientos de su fundador, Estados Unidos. Estas son las dimensiones actuales en torno a una transición y/o cambio profundo del orden mundial actual como lo conocemos: su fundador no se atiene a sus propios compromisos internacionales, incluyendo el cuestionamiento profundo al multilateralismo y al propio sistema de las Naciones Unidas. 

China, por su parte, publicó el 10 de diciembre de 2025 el “Documento sobre la Política de China hacia América Latina y el Caribe”, lo cual llama la atención de que la palabra “cooperación” aparece 187 veces en el documento de China y tan solo 4 veces en el estadounidense, particularmente en el ámbito militar y para hacer frente globalmente a China. El documento de China parte de una relación entre naciones iguales, la reciprocidad, el multilateralismo y el desarrollo conjunto, así como de una amplia oferta de instrumentos de cooperación con ALC y sus países en contra de medidas unilaterales y siempre enfatizando que la cooperación se fundamenta en decisiones de “plena igualdad, respeto mutuo y no intervención en los asuntos internos”.  

El tercer documento de China dirigido hacia ALC en el siglo XXI no es una coincidencia y parte de un grupo de medidas y conceptos previos para definir su estrategia global y hacia ALC. Las medidas domésticas con base en un proceso de modernización, el creciente énfasis en el desarrollo y recientemente en las nuevas fuerzas productivas e instituciones de “alta calidad” son puntos de partida significativos. En el ámbito internacional en la última década el liderazgo chino ha enfatizado en su cooperación con el Sur Global los conceptos de una “comunidad de futuro compartido” para hacer frente a los importantes retos globales. Con la Iniciativa de la Franja y la Ruta desde 2013 y las cuatro iniciativas globales -la Iniciativa para el Desarrollo Global (presentada en 2021), la Iniciativa para la Seguridad Global (2022), la Iniciativa para la Civilización Global (2023) y la Iniciativa para la Gobernanza Global (2025) – China propone, como es el caso para ALC y el arriba expuesto documento para ALC de 2025, cientos de instrumentos para implementar mecanismos específicos de cooperación. Se trata de un portafolio de instrumentos significativos de cooperación en el largo plazo. 

El arriba expuesto documento de China hacia ALC de 2025 también incluye un apartado relevante sobre un “Programa de las civilizaciones” (uno de los cinco Programas propuestos) que va más allá de la cooperación de la solidaridad, de desarrollo, la paz y de los pueblos. Este rubro específico busca realzar el “diálogo global entre civilizaciones en plataformas multilaterales como la ONU” y, particularmente, permitir un efectivo intercambio y el aprendizaje mutuo entre las civilizaciones de China y ALC mediante estudios históricos sobre las respectivas culturas, los intercambios culturales y artísticos, artistas de alto nivel y llevar a cabo cooperación práctica en estos rubros, incluyendo la educación y formación de recursos humanos (a través de la formación de talentos y la investigación científica vía programas de becas), en materia digital, deportes, intercambio en los medios masivos de comunicación, así como entre académicos y think tanks, entre otros. La iniciativa para la “Civilización Global” para ALC se concreta entonces en docenas de medidas específicas, siempre y cuando la región y los países de ALC tomaran medidas para su concreción. 

2. La esencia conceptual y el valor práctico de la Iniciativa para la Civilización Global: percepción y orientaciones de acción en ALC 

¿De dónde surge y cuál es la relevancia de la “civilización global” para China? La máxima expresión del concepto se propuso a través de la Iniciativa para la Civilización Global presentada el 15 de marzo de 2023 por parte del presidente Xi Jinping en el Diálogo de Alto Nivel del Partido Comunista de China (PCCh) con Partidos Mundiales. La modernización de las naciones requiere poner a las personas y al pueblo primero; China no busca “copiar y pegar” su experiencia en otros países y respeta “sus propias condiciones nacionales” y particularmente en el caso de los países del Sur Global. La iniciativa propone un trabajo conjunto con el Sur Global para reformar y desarrollar el sistema global de gobernanza y hacer un orden internacional más justo y equitativo en los avances de la modernización de la humanidad; los partidos políticos debieran integrar explícitamente la modernización nacional en sus respectivas agendas. El generalizado rejuvenecimiento es un elemento importante de la modernización, así como el desarrollo de alta calidad para lograr un avance en el progreso de las civilizaciones humanas. Suscribimos el respeto por la diversidad de las civilizaciones. La Iniciativa para la Civilización Global parte de que la humanidad vive en una comunidad con un futuro compartido donde prosperamos y fracasamos juntos. Para que cualquier país logre la modernización, debe buscar el desarrollo común mediante la solidaridad y la cooperación, y seguir los principios de contribución conjunta, beneficios compartidos y resultados beneficiosos para todos. Los pioneros deben apoyar sinceramente a otros países en su desarrollo. 

El concepto de una “civilización global” presentado en 2023 se fundamenta en diversas reflexiones anteriores.  

Desde sus primeros discursos y reflexiones como presidente de China, Xi Jinping (en el primer tomo del libro Xi Jinping: La gobernación y administración de China) planteó ante un grupo de estudiantes chinos en la Asociación de Académicos Retornados de Occidente, el 21 de octubre de 2013, que más allá de la importancia de la innovación, creación y competencia, el desarrollo chino no puede separarse del mundo y la prosperidad del mundo necesita también a China. Deben, con una postura más abierta, intensificar los vínculos y la interacción con el mundo, profundizar la comprensión y la amistad con los pueblos de los diversos países. En estos primeros discursos desde 2012 el concepto de civilización enfatiza el tema ecológico tanto en China como globalmente, además de subrayar un nuevo tipo de relaciones entre grandes países y la cooperación con el Sur Global. Desde 2015 aparece el concepto de “civilización humana”, Xi señala que hay que aprender y tomar como referencia las excelentes aportaciones al imperio de la ley realizadas por las civilizaciones del mundo. Desde 2017 y ante la “competencia entre grandes potencias”, China promueve abiertamente un proceso de globalización con características chinas, siempre con base en el Partido Comunista de China y su liderazgo. Xi dijo que deben dominar mejor la cambiante situación  nacional e internacional, y aplicar mejor la teoría, la línea, las directrices y las políticas del Partido, así como las directrices, las estrategias de desarrollo y las medidas políticas elaboradas  en el XIX Congreso Nacional del PCCh. El énfasis en los procesos de modernización, recordando el proceso de reforma y apertura desde la década de los años setenta, y en procesos de alta calidad en el desarrollo y en la propia seguridad nacional de China son significativos. Con base en el XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China y diversas plenarias, el planteamiento de China en cuanto al proceso de globalización con características chinas y el concepto de “civilización global”, se convirtieron en un tópico de creciente relevancia. Xi plantea el camino del desarrollo de alta calidad y sin dejar de lado al sector agrícola en la cooperación con el Sur Global y con base en un “país socialista culturalmente fuerte”. El tema de “la modernización basada en la coexistencia armoniosa entre el hombre y la naturaleza” continúa siendo un aspecto primordial, aunque la comunidad de futuro compartido de la humanidad exige un mayor involucramiento en el ámbito civilizacional y más allá del creciente intercambio socioeconómico global de China y en ALC. Con base en el multilateralismo y el desarrollo de alta calidad, la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR) se convierte en un instrumento significativo para el Sur Global, de la propuesta de globalización de China. La IFR no solo enfatiza aspectos de alta calidad en el desarrollo y en la respectiva seguridad nacional -como naciones iguales y con base en instrumentos múltiples de cooperación- sino que permite la cooperación con el Sur Global mediante cientos de instrumentos específicos con ALC.  

Los avances de la IFR en la tercera década del siglo XXI profundizan la conectividad dura y blanda y la alta calidad de la IFR y explícitamente sugieren una profundización del proyecto de globalización con características chinas orientado hacia las empresas y ciudadanos chinos en el extranjero permitiendo el cumplimiento consciente de las leyes locales y el respeto de las costumbres de la población local. Hay que reforzar la coordinación integral y poner atención en la opinión pública sobre China en el extranjero.  

Con estos elementos y el concepto de comunidad de futuro compartido de la humanidad, China encara abiertamente la diversidad cultural y la civilización global. Xi dijo que cada cultura, arraigada en su propio suelo vital, con cristalización de la extraordinaria sabiduría y la búsqueda espiritual de un país y un ente nacional, posee el merecimiento de su propia existencia. ¡Es estúpido en términos de entendimiento y desastroso en términos prácticos pensar que la propia raza y civilización es superior a las demás e insistir en transformar las otras civilizaciones o hasta desplazarlas! El ser humano debe mantener la igualdad y el respeto, abandonar la arrogancia y el prejuicio, profundizar en el conocimiento de las diferencias entre la propia civilización y las demás. 

Es así como ante la creciente presencia y el posicionamiento global de China, también ante la creciente confrontación con Estados Unidos desde 2017, que China enriquece significativamente su propuesta y discurso global y presenta la Iniciativa para la Civilización Global en 2023. La iniciativa no parte entonces solo de las crecientes relaciones socioeconómicas de China, sino que busca diferencias sustantivas con la propuesta de globalización del Occidente y particularmente de Estados Unidos. El concepto de “civilización global”, desde esta perspectiva, enriquece el argumento del multilateralismo y sobre el respeto de la existencia de múltiples culturas internacionales, base para el desarrollo, la cooperación con el Sur Global y múltiples retos comunes como el cambio climático y de género. China no solo reconoce estas diferencias culturales y de civilización, sino que son fundamento para su propuesta de globalización. China descarta explícitamente una superioridad cultural y de su propia civilización con respecto a otras existentes.

China propone, con las cuatro iniciativas globales desde 2021, un proceso diferente al que ha imperado desde 1944 con las instituciones de Bretton Woods y hasta la actualidad. Es decir, las cuatro iniciativas globales -desarrollo, seguridad, civilización y gobernanza- establecen un fuerte marco conceptual para entender la propuesta contemporánea china de globalización; aunadas a la Iniciativa de la Franja y la Ruta desde 2013, este marco conceptual se enriquece con los instrumentos y procesos de aprendizaje en la cooperación internacional y particularmente orientados hacia el Sur Global. La base material, ecológica y económica sin lugar a duda son cruciales, pero los aspectos de seguridad y salud, gobernanza y particularmente de civilización global, son medulares para lograr una nueva era en las relaciones internacionales ante la creciente presencia global china en todos los ámbitos imaginables. La propuesta desde hace más de una década de una comunidad global con un futuro compartido no es entonces una abstracción ideológica, sino que se concreta a través de las cuatro iniciativas globales y mediante los cientos de instrumentos que ofrece la IFR; el continuo proceso de modernización y de mecanismos y resultados de alta calidad exigen un dinámico proceso de monitoreo y evaluación con base en los resultados obtenidos e incluso en las instituciones responsables de estos procesos. Se trata, sin lugar a dudas, de una propuesta y cuyas implicaciones experimentaremos en las siguientes décadas. 

En América Latina y el Caribe (ALC), por el momento, no se han comprendido suficientemente las arriba descritas iniciativas globales desde 2021 y aún menos como parte de un proyecto integral de globalización con características chinas en donde la propuesta de una “civilización global” de 2023 juega un papel crítico. Será imperativo y valioso que en el futuro los sectores público, privado y académico comprendamos y difundamos estas propuestas, ante sus profundas implicaciones globales y en ALC en el corto, mediano y largo plazo. Las élites latinoamericanas y caribeñas, destacando sus partidos políticos, como se planteó en la Iniciativa para la Civilización Global en 2023, jugarán un papel significativo para comprender y responder a esta explícita propuesta. 

En conclusión, una propuesta no solo es económica, sino que es integral. 

(II) Brasil: Cooperación cultural entre Brasil y China en el marco de la Iniciativa para la Civilización Global: valores, vías y perspectivas estratégicas 

La cooperación cultural entre China y América Latina ocupa un lugar estratégico en el escenario internacional contemporáneo, especialmente en un contexto marcado por la inestabilidad geopolítica, las disputas narrativas y la reconfiguración de las cadenas globales de valor. A la luz del debate planteado en la Reunión Ministerial de Diálogo entre Civilizaciones Globales —que pone énfasis en la diversidad cultural, el intercambio entre los pueblos y la construcción de un futuro compartido—, resulta oportuno analizar cómo América Latina y China pueden profundizar su asociación cultural de manera estructural, sostenible y mutuamente beneficiosa. 

1. Fundamentos históricos y diplomáticos de la relación sino-brasileña 

Brasil y China establecieron relaciones diplomáticas en 1974. Desde entonces, el vínculo bilateral ha evolucionado desde un acercamiento cauteloso hasta una asociación estratégica integral. En 2024, ambos países abrieron un nuevo capítulo en la construcción de la comunidad de futuro compartido Brasil-China. En la actualidad, China es el principal socio comercial de Brasil, y los dos actúan como voces influyentes del Sur Global en foros multilaterales como los BRICS. 

No obstante, la cooperación económica ha avanzado con mayor rapidez que la cooperación cultural. El énfasis tradicional en áreas como el comercio, la infraestructura y las inversiones, aunque esencial, no agota el potencial de la relación bilateral. El fortalecimiento del ámbito cultural puede proporcionar una base más profunda y resiliente, reducir las asimetrías de percepción y ampliar la comprensión mutua entre ambas sociedades. 

La Iniciativa para la Civilización Global, propuesta por China en 2023, al abogar por el respeto a la diversidad de las civilizaciones y la promoción de los valores comunes de la humanidad, ofrece un marco conceptual particularmente pertinente para la relación con Brasil, un país igualmente plural y multicultural, moldeado históricamente por encuentros entre distintas civilizaciones. 

2. La diversidad cultural como punto de convergencia 

Tanto China como Brasil son civilizaciones-continente. China posee una historia milenaria, marcada por la continuidad cultural, la filosofía confuciana, las tradiciones artísticas y una profunda conciencia histórica. Brasil, por su parte, es el resultado del encuentro entre matrices indígenas, africanas, europeas y, en menor medida, asiáticas, lo que ha dado lugar a una identidad híbrida y creativa. 

Esta diversidad interna crea un terreno fértil para el diálogo entre civilizaciones. No se trata únicamente del intercambio de productos culturales, sino también del reconocimiento de trayectorias históricas complejas. El discurso del secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, sobre la importancia del diálogo en un mundo fragmentado resuena de manera particular en la experiencia brasileña, donde la convivencia multicultural constituye un elemento esencial de la identidad nacional. 

La cooperación cultural sino-brasileña puede, por tanto, estructurarse como un laboratorio de convivencia entre civilizaciones, demostrando que grandes países en desarrollo pueden dialogar sin subordinación cultural ni hegemonía narrativa. 

3. Educación e intercambio académico: un eje estructurante 

Uno de los ámbitos más prometedores es el intercambio educativo y académico. El número de estudiantes brasileños en China y de estudiantes chinos en Brasil sigue siendo relativamente modesto en comparación con el volumen del comercio bilateral. Por ello, resulta fundamental ampliar las becas, los programas de doble titulación y las asociaciones entre universidades. 

Las universidades brasileñas pueden ampliar sus acuerdos con instituciones chinas de primer nivel, mientras que los centros de investigación pueden cooperar en áreas como la inteligencia artificial, la agricultura sostenible, las energías renovables y la salud pública. La cooperación científica fortalece la base cultural, ya que promueve una convivencia prolongada, el aprendizaje lingüístico y la creación de redes de confianza. 

Además, debe incentivarse la enseñanza del chino mandarín en Brasil y del portugués en China. La lengua constituye un vector esencial de acercamiento cultural. Las inversiones en la formación de profesores, el intercambio de materiales didácticos y la producción conjunta de contenidos digitales pueden acelerar este proceso. 

4. Patrimonio cultural y diplomacia simbólica 

La valorización del patrimonio histórico constituye también un campo fértil para la cooperación. La experiencia china en la preservación de sitios históricos como las Grutas de Mogao puede dialogar con los desafíos brasileños en la conservación de ciudades históricas y patrimonios naturales. 

Los proyectos conjuntos de restauración, el intercambio de especialistas y la cooperación museológica podrían generar beneficios concretos. Exposiciones itinerantes sobre las antiguas civilizaciones chinas en Brasil, así como muestras sobre las culturas indígenas brasileñas en China, ampliarían la comprensión recíproca. 

La diplomacia cultural simbólica también puede fortalecerse mediante festivales de cine, semanas gastronómicas, intercambios artísticos y cooperación editorial. Traducir un mayor número de obras literarias, tanto contemporáneas como clásicas, entre ambos idiomas constituye una tarea estratégica para consolidar el diálogo cultural. 

5. Industrias creativas y economía cultural 

La cooperación puede avanzar más allá del intercambio tradicional y proyectarse hacia las industrias creativas. Brasil cuenta con una sólida producción musical, audiovisual y literaria, mientras que China invierte intensamente en tecnología y plataformas digitales. Ambas partes disponen de industrias altamente complementarias. 

Las coproducciones cinematográficas y televisivas pueden explorar narrativas que conecten a ambas sociedades, como historias de la inmigración china en Brasil o las experiencias de brasileños en Asia. Las asociaciones entre plataformas de transmisión en línea y productoras independientes ampliarían el alcance de estas producciones. 

En el ámbito musical, las colaboraciones entre artistas brasileños y chinos pueden generar fusiones creativas que simbolicen la diversidad promovida en el diálogo global entre civilizaciones. La economía creativa tiene el potencial de generar empleo, fomentar la innovación y consolidar la imagen internacional de ambos países. 

6. Juventud, ciencia y tecnología 

El texto original destaca la importancia del intercambio científico y tecnológico como parte de la construcción de un mundo inclusivo. En este sentido, Brasil y China pueden fortalecer programas conjuntos de innovación. 

Los hackatones bilaterales, las incubadoras compartidas y los programas de movilidad para jóvenes emprendedores tecnológicos acercarían a las nuevas generaciones. La cooperación en ciencia y tecnología no debe entenderse únicamente desde una perspectiva económica, sino también como un instrumento cultural: moldea valores, visiones de futuro y modelos de desarrollo. 

Los proyectos conjuntos en sostenibilidad ambiental resultan especialmente relevantes. China ha avanzado significativamente en energías renovables, mientras que Brasil cuenta con una matriz energética relativamente limpia y una vasta biodiversidad. La colaboración puede integrar el conocimiento tradicional con la tecnología de vanguardia. 

7. Sur Global y gobernanza cultural 

Las intervenciones de los líderes del Sur Global en la reunión ministerial sugieren el deseo de superar las lógicas hegemónicas. Brasil y China comparten la aspiración de reformar las instituciones internacionales para hacerlas más representativas. 

En el ámbito cultural, esto puede traducirse en iniciativas conjuntas en el seno de la Unesco, en foros de los BRICS y en otros espacios multilaterales. Los proyectos de cooperación triangular que involucren a países africanos y latinoamericanos pueden ampliar el alcance de la asociación sino-brasileña. 

La cultura puede servir como instrumento de poder blando, pero también como mecanismo para la construcción colectiva de normas internacionales más inclusivas. 

8. Desafíos y limitaciones 

A pesar de las oportunidades, existen desafíos importantes. Las barreras lingüísticas, las diferencias entre sistemas políticos, las asimetrías de información y las percepciones estereotipadas pueden dificultar el acercamiento. 

En Brasil, una parte de la opinión pública sigue percibiendo a China predominantemente desde una óptica económica. En China, Brasil puede ser visto de manera simplificada, asociado únicamente a las materias primas y al fútbol. Superar estas visiones exige una inversión sostenida en comunicación cultural. 

Otro desafío consiste en evitar que la cooperación cultural se reduzca exclusivamente a fines estratégicos. Para que sea genuina, debe involucrar activamente a la sociedad civil, las universidades, los artistas y las comunidades locales, trascendiendo la esfera gubernamental. 

9. Ámbitos de desarrollo estratégico 

Sobre la base del espíritu del diálogo global entre civilizaciones, pueden explorarse algunos ejes estratégicos: 

 Crear un foro permanente sino-brasileño de cultura, que reúna a académicos, artistas y responsables de políticas públicas. 

 Ampliar las becas bilaterales, con metas cuantitativas claras. 

● Impulsar coproducciones audiovisuales y editoriales, incentivadas mediante fondos conjuntos. 

 Promover programas de intercambio juvenil, con énfasis en la innovación sostenible. 

 Desarrollar proyectos conjuntos de preservación del patrimonio cultural, integrando tecnologías digitales. 

Crear plataformas digitales bilingües que promuevan un conocimiento mutuo accesible al público amplio. 

10. El diálogo como inversión estratégica 

El diálogo entre civilizaciones defendido en la reunión ministerial no es una mera retórica diplomática, sino que responde a una necesidad concreta en un mundo fragmentado. Para Brasil y China, la cooperación cultural puede funcionar como un pilar de largo plazo de la relación bilateral, complementando los vínculos económicos y fortaleciendo la confianza política. 

Al reconocer la diversidad como una fortaleza, ambos países pueden contribuir a una gobernanza global más plural. La cultura humaniza las relaciones internacionales, reduce las desconfianzas y genera empatía. 

Si el comercio construye puentes materiales, la cultura construye puentes simbólicos. Y son precisamente estos puentes simbólicos los que sostienen asociaciones duraderas en tiempos de incertidumbre. Invertir en la cooperación cultural sino-brasileña es, por tanto, invertir en estabilidad, innovación y comprensión mutua: valores indispensables para el desarrollo sostenible y la paz global en el siglo XXI. 

(III) Chile: China y la Iniciativa para la Civilización Global: una oportunidad para el diálogo desde América Latina 

Cuando el presidente Xi Jinping lanzó la Iniciativa para la Civilización Global (ICG), lo hizo con un mensaje claro: la humanidad debe aprender a convivir con la diversidad de culturas, sistemas políticos y modelos de desarrollo. Como un importante producto de pensamiento público proporcionado por China a la comunidad internacional en la nueva era, la ICG se complementa con la Iniciativa para el Desarrollo Global, la Iniciativa para la Seguridad Global y la Iniciativa para la Gobernanza Global, cuyo principio es buscar promover el respeto mutuo, el diálogo cultural y la cooperación entre pueblos. 

1. Un nuevo marco para el intercambio China-América Latina 

La ICG es, ante todo, un esfuerzo de poder blando. Beijing entiende que su influencia global no puede sostenerse solo en el comercio y la inversión. Necesita construir legitimidad cultural. Por eso, la iniciativa promueve el intercambio entre civilizaciones, la tolerancia hacia distintos caminos de modernización y la cooperación basada en el entendimiento mutuo. 

En la práctica, esto se traduce en un creciente despliegue cultural: programas de intercambio académico, cooperación educativa, centros de estudios chinos, festivales culturales y proyectos audiovisuales que buscan acercar su cultura al mundo. En América Latina, el número de Institutos Confucio, convenios universitarios y becas para estudiar en China se ha multiplicado en los últimos años. 

No se trata solo de la diplomacia simbólica. China ha acompañado este discurso con políticas concretas: expansión de visados de entrada, fondos para investigación conjunta y mayor presencia de sus medios internacionales en la región. Incluso, en 2025, anunció la exención de visado para ciudadanos de varios países latinoamericanos, como Chile, Argentina, Brasil, Perú y Uruguay, un gesto que refuerza la idea de cercanía cultural y humana. 

2. De socios comerciales a aliados civilizatorios 

La relación entre China y América Latina ha cambiado radicalmente en dos décadas. China ya no es solo comprador de cobre o soya, sino que invierte en energías renovables, tecnología, infraestructura, transporte eléctrico y telecomunicaciones. También se ha convertido en un actor clave en foros políticos y multilaterales, como el Foro China-CELAC, donde se define buena parte de la cooperación regional. 

Sin embargo, el crecimiento económico no siempre ha venido acompañado de una mayor comprensión cultural. América Latina conoce a China como potencia comercial, pero no siempre entiende su lógica civilizatoria, su visión histórica ni sus valores filosóficos. La Iniciativa para la Civilización Global apunta precisamente a cubrir ese vacío: promover el diálogo de pueblos y reducir los prejuicios mutuos. 

El desafío está en evitar que ese diálogo sea unilateral. No basta con que los latinoamericanos aprendan mandarín o adopten festivales chinos; también es necesario que las universidades, medios y creadores chinos se interesen por nuestras lenguas, literaturas y realidades. 

3. ¿Cómo hacerlo? 

Primero, hay que impulsar intercambios educativos equilibrados, con programas que incluyan reciprocidad: estudiantes chinos en universidades latinoamericanas y viceversa. Segundo, promover cooperación científica con transferencia tecnológica real, que fortalezca las capacidades locales y evite la dependencia tecnológica. 

La región tiene recursos naturales, talento humano y una rica diversidad cultural. China tiene capital, tecnología y planificación estratégica. Si ambas partes logran combinar esos elementos en condiciones justas, pueden construir un nuevo tipo de cooperación Sur-Sur. 

Las grandes obras chinas en la región —carreteras, puertos, líneas eléctricas o plantas fotovoltaicas— son ejemplos de cómo la cooperación puede impulsar el desarrollo. Pero también han despertado preocupaciones sobre impactos ambientales, empleo local y transparencia contractual. 

La cooperación civilizatoria que promueve China no puede ser solo un intercambio de ideas o símbolos; debe integrar valores éticos y sostenibles en cada proyecto.  

El discurso chino de respeto a la diversidad civilizatoria puede encontrar en América Latina un terreno fértil. Nuestra región es un mosaico de lenguas, identidades y tradiciones. Pero para que esa diversidad sea realmente respetada, debe reflejarse en las políticas concretas de cooperación. 

Eso significa, por ejemplo, impulsar co-producciones culturales y cinematográficas, proyectos editoriales bilingües, y la traducción de autores latinoamericanos al mandarín. No basta con importar cultura china; es necesario exportar la cultura latinoamericana hacia China. 

Asimismo, sería clave promover más foros académicos conjuntos, donde intelectuales de ambas regiones discutan los grandes temas de la humanidad —tecnología, desigualdad, medio ambiente, filosofía— desde sus propias tradiciones civilizatorias. 

4. El desafío de América Latina: pasar del discurso a la estrategia 

China ha demostrado que su diplomacia no improvisa: planifica a largo plazo, articula cultura, economía y política bajo una misma narrativa. América Latina, en cambio, suele responder de manera fragmentada, país por país, sin una visión regional coherente. 

La ICG puede ser una plataforma para construir una diplomacia latinoamericana más integrada. El Foro China-CELAC, por ejemplo, podría servir para acordar estándares comunes de cooperación, promover proyectos culturales multilaterales y negociar mejores condiciones de financiamiento. 

El reto está en que los Gobiernos latinoamericanos comprendan que la relación con China ya no es solo económica, sino también simbólica y cultural. En este nuevo escenario, la región debe profundizar su conocimiento de China, formar especialistas, fortalecer la enseñanza del mandarín, y crear centros de pensamiento que analicen la estrategia asiática sin prejuicios ni dependencias. 

5. El diálogo entre iguales o eco sin voz 

La Iniciativa para la Civilización Global ofrece un mensaje atractivo: la armonía entre civilizaciones en lugar del choque de culturas. Pero ese mensaje solo será creíble si todas las voces tienen el mismo volumen. 

América Latina tiene mucho que decir y aportar: su experiencia histórica de mestizaje, su diversidad cultural y su visión humanista del desarrollo pueden enriquecer el debate global sobre el futuro de la humanidad. 

Para lograrlo, la región debe dejar de mirar a China solo como un socio comercial y empezar a verla como un interlocutor civilizatorio. Eso implica dialogar desde la igualdad, defender la soberanía cultural y aprovechar cada espacio de cooperación para fortalecer sus propias capacidades. 

La civilización global no puede construirse con un solo idioma ni desde una sola visión del mundo. Necesita de todas las voces. Y América Latina, con su historia de resistencia, creatividad y esperanza, está llamada a ser una de ellas. 

(IV) Argentina: La Iniciativa para la Civilización Global: multiculturalismo, cooperación política e intercambios educativos, perspectivas desde América Latina 

La Iniciativa para la Civilización Global (ICG) propuesta por China se posiciona como un importante producto público que busca fomentar el entendimiento multicultural y el desarrollo sostenible en un contexto global. Esta iniciativa tiene implicaciones significativas para el ámbito internacional, destacándose la creciente cooperación entre China y América Latina, donde ambas regiones pueden beneficiarse mutuamente en diversas áreas, incluyendo enriquecimiento cultural, científico y educativo. 

1. Construcción de una red global para el diálogo político 

Los partidos políticos en América Latina cumplen un rol clave para integrar y representar a la sociedad, canalizar la voluntad popular, participar en elecciones y actuar como enlace entre el Estado y la ciudadanía. El diálogo político global impulsa la paz global, desarrolla la democracia y profundiza la cooperación internacional al facilitar la comprensión mutua, la resolución pacífica de conflictos y la construcción de consensos para enfrentar problemas comunes. El vínculo entre partidos políticos a nivel global es reducido, generalmente limitado a alianzas ideológicas o estratégicas sin programas de acción conjunto. Las “alianzas de partido” en organizaciones supranacionales o convenios de cooperación entre partidos de diferentes países dentro de un bloque regional suelen prevalecer. 

La construcción de una plataforma global de diálogo entre partidos políticos representa una oportunidad única para alcanzar una agenda común que beneficie a los ciudadanos representados. La plataforma que incluya partidos de diferente sesgo ideológico, y de diferentes regiones del mundo, es indispensable para pensar soluciones concretas con el fin de alcanzar un plan de acción para resolver asuntos comunes, sin interferencia en asuntos internos.  

En un mundo interconectado, una agenda común entre partidos políticos es necesaria para enfrentar problemáticas como la seguridad alimentaria, el cuidado del medio ambiente, la lucha contra el terrorismo, el transporte transfronterizo, el contrabando, las redes de desinformación, la regulación tecnológica, los derechos humanos. Todos estos desafíos necesitan de sabiduría de toda la civilización humana en general, y de sus representantes políticos en particular, para alcanzar el éxito y la prosperidad. 

2. Mejorar interacción e integración de culturas diversas  

La integración multicultural ofrece grandes beneficios para sus participantes como una mayor creatividad y capacidad de innovación, una mejor resolución de problemas, y un enriquecimiento personal y cultural al interactuar con diferentes perspectivas y tradiciones. De la interacción entre culturas solo se pueden esperar resultados positivos. Las artes, las ciencias, las tradiciones, los mitos, la escritura, el idioma, la literatura, el cine, el teatro, la comida, los bailes y los sistemas de creencias representan nuestra historia, identidad y capacidad creadora.  

Los miedos en la interacción intercultural surgen de la incertidumbre por lo desconocido y el prejuicio, los cuales pueden llevar a evitar la comunicación intercultural y el posterior surgimiento de conflictos culturales. El desarrollo de una plataforma global de integración cultural, donde se priorice el encuentro por sobre la confrontación, no amenaza las identidades propias, sino que las amplía. La identidad surge de la interacción social, cuanto mayor y más profunda es la interacción, alcanzando a toda la civilización humana, mayor será la capacidad de reflexionar sobre las manifestaciones culturales propias y ajenas, por ende mayor capacidad creadora, y novedosos procesos de innovación, serán el resultado esperado. 

Mejorar las interacciones interculturales bajo ámbitos de cooperación institucional de grupos de artistas, científicos, intelectuales, músicos, deportistas, periodistas y profesores tiene un impacto notable en sus capacidades y habilidades creadoras. Las manifestaciones culturales ayudan a fortalecer el sentido de pertenencia y a conectar el pasado con el presente. La cooperación, comunicación y creación conjunta entre trabajadores de la cultura de todo el mundo es el camino preciso hacia un mundo más armonioso, agradable y abierto, reduciendo el desconocimiento, los conflictos, prejuicios y estereotipos.  

En un mundo cada vez más interconectado, la interacción e integración de culturas diversas se presentan como una oportunidad invaluable para enriquecernos mutuamente. Es fundamental promover un diálogo intercultural genuino, donde cada cultura pueda expresar su identidad y sus valores en un ambiente de respeto y apertura. La educación juega un papel crucial en este proceso; al fomentar la sensibilidad hacia las diferencias culturales desde edades tempranas, creamos generaciones capaces de colaborar y convivir en armonía. Asimismo, es esencial impulsar políticas inclusivas que permitan a todas las culturas participar plenamente en las estructuras sociales y políticas. El reconocimiento de valores comunes puede actuar como un puente hacia la cooperación, construyendo un futuro donde la diversidad sea no solo aceptada, sino celebrada como un pilar de nuestra sociedad. 

3. Enriquecer el contenido de los intercambios educativos  

Durante los últimos años se han desarrollado gran cantidad de intercambios entre personas de China y América Latina. Miles de estudiantes, docentes, investigadores, técnicos y funcionarios latinos han realizado estancias en universidades de China. A través de los años se han generado redes profesionales, asociaciones de becarios y ex becarios, proyectos conjuntos y participación en foros, seminarios y capacitaciones. Las universidades chinas cuentan con graduados latinos en carreras de grado y posgrado en amplia variedad de áreas de estudio, donde se destaca la enseñanza del idioma chino mandarín. 

En esta nueva etapa de cooperación bajo la Iniciativa para la Civilización Global que busca enriquecer el contenido de los intercambios, es importante profundizar sobre los aprendizajes y resultados obtenidos, lo cual no solo va a sentar sólida base para la cooperación bilateral, sino también desarrollar un enriquecimiento intelectual y espiritual a largo plazo en ambas regiones. La recepción de una mayor cantidad de estudiantes y académicos chinos en los países latinoamericanos necesita de un trabajo articulado entre las universidades, sistemas migratorios, agencias de intercambio y Gobiernos que promueva, financie y facilite la inserción académica de chinos en la región. 

Los estudiantes e investigadores que han realizado estudios en universidades chinas, son el fruto de un conjunto de relaciones internacionales fructíferas a través del tiempo. Estas relaciones se desarrollan a distintos niveles y gracias a una diversidad de instituciones intervinientes. Esto incluye el reconocimiento diplomático mutuo de los países, la firma de los acuerdos bilaterales que promueven la cooperación en el ámbito educativo, acuerdos en materia de visas, otorgamiento de financiamiento, entendimiento entre universidades, evaluación de idiomas, la gestión operativa de vuelos, manutención, seguro médico, dictado de clases, evaluaciones, titulación, homologación y reconocimiento internacional de títulos. Facilitar y agilizar dichos mecanismos promoverá aún más los intercambios. 

Enriquecer el contenido técnico para el desarrollo y la promoción de intercambios en áreas estratégicas de interés de ambas regiones requiere un trabajo interdisciplinar conjunto con expertos para la planificación de trayectorias educativas. Estas trayectorias comienzan con un trabajo previo en los países de origen, vinculada con la planificación de las necesidades requeridas establecidas por mecanismos de diálogo donde participen los Gobiernos, las empresas y las universidades. 

En América Latina, los procesos de formación e intercambio educativo internacional suelen estar desvinculados de la reinserción e impacto en el país de origen. Los estudiantes formados con alto nivel en idioma español en China, y de chino en América Latina, son recursos humanos sumamente valiosos para el desarrollo de nuestros países. Ante la creciente vinculación económica financiera y comercial con China, entidades gubernamentales, universidades, empresas chinas, centros de idioma, proyectos de infraestructura, entre otras, necesitan de personal capacitado tanto en cuestiones técnicas, como idiomáticas y culturales, para poder articular equipos de trabajos binacionales. 

Empresas y entidades gubernamentales técnicas tienen particular interés en la movilidad educativa en sus respectivas áreas, y es allí donde se genera el impacto de la inversión social para el funcionamiento de la maquinaria institucional que permite el intercambio. La evaluación y planificación de impacto en los intercambios es baja. Proyectos de intercambios donde el sector público y privado articule en la orientación y financiamiento, permitirán también la planificación del proceso completo. Las empresas chinas con intereses en América Latina pueden cumplir un rol relevante en la formación y financiamiento de intercambios, participando en la toma de decisiones y ofreciendo posibilidades de reinserción, bajo orientación académica de las universidades participantes. 

La Iniciativa para la Civilización Global que  se busca aumentar la tolerancia y la comprensión entre las diferentes civilizaciones y ampliar el consenso se encuentra en su etapa inicial de un largo recorrido que incluya a todos los pueblos y culturas del mundo, a través del diálogo y el consenso. Los aportes desde los diferentes países interesados en participar son sumamente relevantes para brindar a la iniciativa de la legitimidad necesaria para su desarrollo y expansión. Todas las voces son importantes en la construcción de un futuro compartido para la humanidad. En el presente artículo se analizaron tres aspectos centrales de la iniciativa: el multiculturalismo, la cooperación política y los intercambios educativos internacionales. Los tres aspectos son los pilares básicos para el encuentro intersubjetivo entre civilizaciones. La construcción de un entendimiento mutuo y desarrollo conjunto necesita acuerdos políticos, basados en el interés y el respeto por la cultura de la otra parte, donde el intercambio de conocimiento sea la base fundamental para alcanzar logros que estén basados en el conocimiento empíricos y científico. 

Por último, es imprescindible comprender que el aspecto central de la ICG en general, y de las tres propuestas analizadas en particular, es la persona y su socialización. El diálogo de persona a persona, el conocimiento intersubjetivo, el estudio científico y las manifestaciones culturales ofrecen enormes beneficios para mejorar la calidad de vida de los pueblos de América Latina y China. A pesar de existir diferentes voces a la iniciativa, que priorizan la confrontación, la distancia y el choque entre civilizaciones, el encuentro finalmente prevalece entre países que buscan la paz, la armonía y el desarrollo conjunto. Posicionar a las personas en el centro del diálogo, con ideas, valores y cosmovisiones diferentes, permite encontrar puntos en común, promoviendo la paz y garantizando un próspero horizonte de cooperación y amistad. 

(V) Perú: La Iniciativa para la Civilización Global de China y Perú 

La Iniciativa para la Civilización Global (ICG) es una propuesta presentada por el presidente chino, Xi Jinping, en marzo de 2023 que ha venido ganando mayor relevancia en la esfera política internacional. Constituye una apuesta por la defensa del multilateralismo y uno de los tres grandes pilares que plantea el gigante asiático para el orden mundial, conjuntamente con la Iniciativa para el Desarrollo Global y la Iniciativa para la Seguridad Global. 

La ICG promueve elementos importantes que tienen como base la tolerancia, la coexistencia, los intercambios y el aprendizaje mutuo entre las diferentes civilizaciones. Sus aspectos claves incluyen: primero, el respeto a la diversidad de las distintas civilizaciones del mundo, reconociendo que cada país sobre la tierra es soberano en elegir su propio sendero hacia el desarrollo y sin imposiciones de otros actores externos. 

Segundo, promueve valores comunes para la humanidad, abogando por la paz, la equidad, el desarrollo, la justicia y la libertad pero entendiendo estos conceptos desde la propia realidad de cada país y su propio contexto y actualidad. Tercero, la ICG resalta también la herencia y la innovación destacando la importancia de proteger las culturas tradicionales de cada país mientras estas se transforman de manera creativa para adaptarse a la modernidad y a un mundo cada vez más tecnológico. 

Finalmente, la Iniciativa para la Civilización Global fomenta como cuarto punto los intercambios y la cooperación internacional de una manera activa, fortaleciendo de esta manera los vínculos entre las comunidades y personas para una mejora del entendimiento mutuo y mayor confianza entre las naciones. 

Desde América Latina y específicamente desde Perú, las ideas propuestas en la Iniciativa para la Civilización Global tienen mucha similitud y se alinean con el marco de trabajo de la política exterior peruana que se basa en la defensa de la soberanía, la integridad territorial, el multilateralismo y la promoción del desarrollo sostenible. Perú prioriza también la paz, la democracia, la integración regional (en este caso dentro de América Latina), la diversificación de mercados (con socios en todas las regiones del mundo y acuerdos comerciales en los mercados más importantes) y la protección de los peruanos y sus comunidades en el exterior. 

Tanto China como Perú son socios estratégicos que llevan trabajando de manera conjunta por varias décadas. A su vez poseen diversos mecanismos de colaboración que incluyen la cooperación política, económica, tecnológica y social. Ambos comparten el estatus de países en vías de desarrollo por lo que sus visiones pueden ser muy cercanas en la medida de que comparten retos comunes como lo son por ejemplo, el desarrollo económico, la industrialización, la integración de la economía rural, la informalidad, entre otros. 

Históricamente, ambos países han sido el origen de culturas milenarias que durante siglos han desarrollado una cosmovisión propia y cuyos elementos culturales se pueden observar inclusive hasta la actualidad. La civilización china con más de 5000 años de historia, se originó entre los ríos Amarillo y Yangtsé, con una estructura política teocrática basada en dinastías y con una sociedad agrícola de gran eficiencia para su tiempo. En el caso del Perú, su civilización más antigua tuvo lugar en Caral, con casi 5.000 años de antigüedad, constituye la cultura más antigua de América, siendo contemporánea con Egipto y Mesopotamia. Algo a resaltar también de Caral es su desarrollo cultural sin influencia externa, destacando su planificación urbana, arquitectura y sus grandes avances en agricultura y pesca. 

Además durante estos miles de años, en ambos países hubieron también culturas más locales que contribuyeron a la diversidad étnica y cultural de sus naciones, así en el caso de China se tuvieron diversas dinastías que ejercían soberanía en alguna zonas específicas del vasto territorio chino y en el caso de Perú hubo también muchas culturas principalmente preincas, que se caracterizaron por el dominio diversas artes y actividades económicas y que tuvieron lugar en zonas muy puntuales de la costa, sierra y selva del país. 

Teniendo China y Perú muchas similitudes históricas podemos pensar en cómo la Iniciativa para la Civilización Global puede ser un marco de trabajo en conjunto para el intercambio y la cooperación. En ese sentido, quisiera brindar algunas ideas que pueden contribuir con este objetivo de promover el diálogo entre culturas. 

En relación al primer pilar de la iniciativa relacionado al “respeto a la diversidad de las distintas civilizaciones del mundo”, es importante impulsar el conocimiento mutuo de la diversidad étnica y cultural de ambas naciones. China al tener 56 etnias reconocidas oficialmente y Perú con un número similar de 55 etnias ofrecen una oportunidad única para intercambiar conocimiento ancestral y conocer mucho más de las sociedades de ambos países. Un proyecto interesante que podría plantearse podría ser el “Diálogo de Etnias China-Perú o China-Latinoamérica”, que pueda coadyuvar al intercambio de experiencias y programas en conjunto. Esta plataforma puede servir también para conocer más a fondo la diversidad lingüística, culinaria y artística de las etnias, reconocer retos comunes y plantear proyectos concretos de colaboración para el desarrollo conjunto. En el caso de Perú la gran mayoría de etnias, se localizan en la Amazonia peruana por lo que podría surgir un diálogo interesante con sus pares de las zonas sur o suroeste de China al compartir una geografía muy similar y costumbres propias. 

Desde el lado del pilar de la “promoción de la paz, el desarrollo, equidad, justicia y democracia”, tanto China como Perú son aliados en la promoción de estos valores en los principales espacios de diálogo internacional, destacando su relación estratégica en las Naciones Unidas, en donde colaboran en temas de desarrollo, comercio y asistencia humanitaria. Sin embargo, es importante promover más iniciativas para la promoción de paz y desarrollo, aquí es donde por ejemplo la experiencia china en programas de alivio a la pobreza puede constituir un puente importante de aprendizaje no solo a Perú sino también a otros países de América Latina en el objetivo de reducir los índices de pobreza y promover una base de desarrollo común para sus ciudadanos. Otro esfuerzo importante sería la promoción del comercio electrónico transfronterizo entre nuestras naciones, pero específicamente enfocado en las micro, pequeñas y medianas empresas, para de esta manera contribuir con su crecimiento y por ende con el desarrollo económico, recordando que en muchas economías, las micro, pequeñas y medianas empresas son las que generan la mayor cantidad de puestos de trabajo. 

Desde el lado de “preservar la herencia histórica e innovación”, tanto China como Perú y los demás países pueden tener un mayor acercamiento en el intercambio de expertos y prácticas para la preservación de las tradiciones culturales, la gestión de museos, el manejo de los vestigios culturales y las metodologías educativas para la enseñanza de historia y cultura en los colegios. Siendo China también una de las economías digitales más avanzadas, el intercambio en el ámbito de las humanidades digitales, puede contribuir a la preservación del conocimiento y la herencia histórica a través del uso de dispositivos y aplicaciones digitales. Se podría plantear también un marco de trabajo tomando las similitudes entre la “Ruta de la Seda” y el “Qhapaq Ñan” (también conocido como El Camino Principal Andino, fue la columna vertebral del poder político y económico del Imperio Inca.) dado que ambos caminos servían para conectar a diversos pueblos y servían de transmisores de culturas. En esta línea se podría lanzar una serie de fondos y concursos para presentar proyectos en el marco de las industrias creativas entre China y Latinoamérica y poder impulsar el conocimiento de estas culturas a un público local e internacional. 

Finalmente en el pilar relacionado al “intercambio cultural y de personas”, se debe incluir un mayor énfasis en los programas de intercambio juvenil y becas entre las naciones. Aquí, el aprendizaje de idiomas resalta como una herramienta clave en el conocimiento e intercambio y las plataformas para clases virtuales asincrónicas, los repositorios digitales y las aplicaciones para el aprendizaje del idioma español o chino pueden contribuir a un mayor acercamiento cultural en los jóvenes. Asimismo, el uso de las redes sociales globales, incluidas TikTok, Wechat, Xiaohongshu, entre otras o los juegos en línea tanto chinos como de América Latina, pueden facilitar el entendimiento de la cultura y por ende la cercanía entre los jóvenes de nuestras naciones. Con contenido enfocado en viajes, idiomas, arte, historia y estilos de vida, los jóvenes pueden aprender más de los países sin la necesidad de viajar.  

Otro aspecto clave del acercamiento cultural y de las personas es la creación artística, que puede ser desde obras literarias, películas, documentales, series, entre otras, estas manifestaciones culturales pueden llegar a un mayor público si es que son traducidas al idioma chino o al español y en esta línea, la inteligencia artificial y los avances tecnológicos pueden servir de soporte para que las creaciones artísticas tengan un alcance global y las culturas se acerquen cada vez más. 

En resumen, la ICG constituye un impulso de China para el intercambio cultural global y el respeto a la herencia propia de cada país, en una coyuntura global donde los pensamientos y acciones se vuelven cada vez más polarizados y críticos, incentivar la tolerancia y el aprendizaje mutuo es una tendencia que siempre debe estar presente en la humanidad. Además elementos como la tecnología, la economía digital, las aplicaciones digitales, la inteligencia artificial y las industrias creativas pueden contribuir de manera directa a este acercamiento por lo que deben estar incluidos como un eje fundamental para expandir el impacto de esta iniciativa.  

IV. Profundizar continuamente los intercambios entre China y ALC y forjar juntas un nuevo modelo de aprendizaje mutuo entre civilizaciones del Sur Global 

En la época actual, el surgimiento colectivo del Sur Global se ha convertido en un rasgo distintivo de las profundas transformaciones internacionales. China y ALC, como miembros naturales del Sur Global, comparten la aspiración de construir un orden mundial más justo, diverso e inclusivo. En los últimos tres años, en el marco de la implementación de la ICG, ambas partes han logrado avances alentadores en la promoción de la construcción de plataformas, la ampliación de los canales de comunicación, el enriquecimiento de los contenidos de intercambio y la innovación de las modalidades de cooperación. De cara al futuro, se abrirá un nuevo capítulo en la construcción conjunta de la comunidad de futuro compartido China-ALC, y los intercambios y el aprendizaje mutuo entre los pueblos y las civilizaciones le aportarán una fuerza motriz constante. 

(I) Mirando hacia el futuro, se abre un nuevo capítulo en la comunidad de futuro compartido China-ALC 

Como miembros naturales del Sur Global, China y ALC comparten la independencia y la autosuficiencia como rasgos comunes; tienen en el desarrollo y la revitalización una misión común; y consideran la equidad y la justicia como aspiraciones compartidas. China y ALC han alcanzado un consenso de valores que les permite responder conjuntamente a los desafíos globales, impulsar de manera concertada la multipolaridad mundial y promover la construcción de una comunidad de futuro compartido de la humanidad, sentando así una base sólida para que la comunidad de futuro compartido China-ALC avance hacia una nueva etapa. 

1. El consenso de valores sienta las bases de la cooperación para la comunidad de futuro compartido China-ALC 

Desde que China publicó en 2008 su primer “Documento sobre la Política de China hacia América Latina y el Caribe”, las relaciones bilaterales han avanzado rápidamente, y la posición estratégica de China hacia la región ha experimentado tres saltos cualitativos: desde el establecimiento de una asociación integral basada en la igualdad, el beneficio mutuo y el desarrollo compartido, pasando por la formación de una estructura compuesta por cinco elementos —una confianza sincera y mutua en la política, una cooperación de ganancia compartida en la economía y el comercio, un aprendizaje mutuo en la cultura, una estrecha colaboración en los asuntos internacionales, y una promoción recíproca entre la cooperación general y las relaciones bilaterales—, hasta la apertura de un nuevo capítulo en la construcción de la comunidad de futuro compartido China-ALC. El 10 de diciembre de 2025, China publicó su tercer “Documento sobre la Política de China hacia América Latina y el Caribe”, en el que propuso avanzar junto con la parte latinoamericana y caribeña en los cinco programas de la solidaridad, el desarrollo, las civilizaciones, la paz y los pueblos, lo que marca un nuevo nivel en la cooperación bilateral. La guía conceptual para impulsar la implementación de estos cinco programas la proporcionan la Iniciativa para el Desarrollo Global (IDG), la Iniciativa para la Seguridad Global (ISG), la Iniciativa para la Civilización Global (ICG), la Iniciativa para la Gobernanza Global (IGG), junto con la construcción conjunta de la Franja y la Ruta. El nuevo documento no solo presenta una lista de áreas de cooperación para el futuro, sino que también traza una hoja de ruta práctica y viable. Este documento responde a la urgente necesidad de los países latinoamericanos y caribeños de explorar sus propias vías de modernización y demuestra la sinceridad y el compromiso de China con el desarrollo conjunto con ALC. 

Los países latinoamericanos y caribeños reconocen ampliamente la IDG, la ISG, la ICG, la IGG y la Iniciativa de la Franja y la Ruta propuestas por China. Hasta agosto de 2025, más de 80 países, entre ellos Colombia y Perú, se habían sumado al Grupo de Amigos de la IDG. En los últimos tres años, la ICG ha sido incluida en declaraciones conjuntas entre China y más de diez países latinoamericanos y caribeños, entre ellos Venezuela, Cuba, Perú, Colombia y Uruguay. Hasta noviembre de 2025, 23 países de ALC se habían adherido a la Iniciativa de la Franja y la Ruta. El 9 de diciembre de 2025, China, junto con 43 naciones, entre ellas Cuba, Antigua y Barbuda y Venezuela, creó el Grupo de Amigos de la Gobernanza Global.  

2. Las necesidades de desarrollo inyectan un nuevo dinamismo a la cooperación para la comunidad de futuro compartido China-ALC 

El derecho al desarrollo es un derecho humano inalienable. Todas las personas y todos los países tienen derecho a participar en el desarrollo económico, social, cultural y político, a promoverlo y a beneficiarse de él. Asimismo, la igualdad de oportunidades para el desarrollo es un derecho que corresponde tanto a los Estados como a las personas. Tanto China como ALC tienen como tarea fundamental el desarrollo y la revitalización nacionales y, al mismo tiempo, constituyen países y regiones con gran dinamismo de desarrollo y un notable potencial de crecimiento. Ambas partes comparten aspiraciones comunes en materia de comercio e inversión, innovación científica y tecnológica, gobernanza climática y otros asuntos, por lo que las necesidades de desarrollo se han convertido en una fuerza motriz para la construcción de la comunidad de futuro compartido China-ALC. 

En materia de comercio e inversión, China se ha convertido en el socio cuyas relaciones comerciales con la región latinoamericana y caribeña han evolucionado con mayor rapidez desde comienzos del siglo XXI. En 2023, el volumen total del comercio exterior de ALC fue 3,8 veces superior al de 2000, mientras que el comercio bilateral entre China y la región se multiplicó por 37 en el mismo periodo. La participación de China en las exportaciones totales de ALC pasó del 1 % en 2000 al 14 % en 2023; en paralelo, su peso en las importaciones latinoamericanas y caribeñas aumentó del 2,3 % al 20 %. La estructura de inversión china en ALC es cada vez más diversificada: ya no se limita a la infraestructura tradicional, la energía y la minería, sino que se ha expandido hacia las finanzas, la agricultura, la manufactura, la industria de la información, los servicios, el comercio electrónico y el transporte aéreo. En el ámbito de la innovación científica y tecnológica, la cooperación entre China y ALC ha avanzado rápidamente en sectores de vanguardia como la 5G, las tecnologías digitales, las nuevas energías, los materiales avanzados y la biomedicina. En el futuro, además de consolidar los logros alcanzados, China ampliará la investigación conjunta y la difusión tecnológica con la región latinoamericana y caribeña en campos de alta tecnología como la tecnología de la información, la inteligencia artificial, el sector aeroespacial y los circuitos integrados. En materia de gobernanza climática, dado que se trata de un desafío global, China y los países de ALC conceden gran importancia al cambio climático. Ambas partes participan activamente en las negociaciones internacionales sobre gobernanza climática y han asumido compromisos correspondientes en materia de reducción y neutralización de emisiones de carbono. Además, China y ALC logran una complementariedad entre sus ventajas tecnológicas y sus dotaciones de recursos en el desarrollo conjunto de energías limpias, y continúan fortaleciendo la cooperación en energía hidroeléctrica, eólica, fotovoltaica, hidrógeno y materiales renovables. Los vehículos chinos de nueva energía se han integrado ampliamente en el transporte público latinoamericano y caribeño, contribuyendo a una movilidad baja en carbono para la población. Ambas partes colaboran asimismo en la rehabilitación de tierras degradadas y en la construcción de sistemas agrícolas bajos en carbono. Este conjunto de prácticas de cooperación verde entre China y ALC ha aportado una “contribución del Sur Global” a la gobernanza climática mundial y seguirá siendo un modelo de cooperación bilateral para impulsar la construcción de una comunidad de vida compartida entre la humanidad y la naturaleza. 

3. La conexión entre los pueblos fortalece los lazos de cooperación para la comunidad de futuro compartido  China-ALC 

Desde la implementación de la política de reforma y apertura en China, las relaciones entre China y ALC han experimentado un salto: de una etapa marcada por las visitas de alto nivel, a otra impulsada por el comercio, para luego avanzar hacia fases caracterizadas por el financiamiento y la cooperación integral. En la nueva era, en el marco de mecanismos como la Franja y la Ruta, el Foro ChinaCELAC y el Foro de Diálogo entre las Civilizaciones de China y ALC, se ha formado una red de diálogo y cooperación cultural de múltiples niveles y amplios ámbitos, y los intercambios entre los pueblos de ambas partes continúan intensificándose. China ha enviado equipos médicos y agrícolas a países latinoamericanos y caribeños, impulsando proyectos “pequeños, pero hermosos” relacionados con la vida de la población, que contribuyen al desarrollo y la revitalización de la región. Jóvenes y representantes de diversos sectores de ALC visitan China para conocer las claves del éxito de la modernización china y comprender mejor la riqueza de la cultura china. El Año de Intercambio Cultural China-América Latina y el Caribe, diversas exposiciones artísticas y plataformas de intercambio en múltiples ámbitos han abierto nuevos canales de aprendizaje mutuo que atraviesan mares y montañas. Los intercambios entre los pueblos de China y ALC han pasado de una interacción inicial a una comprensión y un aprecio mutuos, lo que ha fortalecido aún más los lazos de cooperación de la comunidad de futuro compartido China-ALC. 

La celebración de la IV Reunión Ministerial del Foro China-CELAC y la publicación, en 2025, del tercer “Documento sobre la Política de China hacia América Latina y el Caribe” han proporcionado una orientación para la aplicación ulterior de la ICG. En el futuro, China trabajará junto con los países latinoamericanos y caribeños para profundizar los intercambios y la cooperación en materia de cultura, educación, deportes, prensa y edición, radio, cine y televisión, estudios académicos y centros de pensamiento, así como gobernanza social, a fin de promover de manera integral la conexión entre los pueblos de China y ALC. 

(II) Profundizar los intercambios y forjar conjuntamente un nuevo modelo de aprendizaje mutuo entre civilizaciones del Sur Global 

El intercambio y el aprendizaje mutuo entre las civilizaciones constituyen la base cultural para la construcción de una comunidad de futuro compartido de la humanidad, mientras que esta comunidad actúa como portadora de valores que impulsa a toda la humanidad a fomentar esa interacción y ese entendimiento mutuo. La ICG sirve de guía práctica para el intercambio y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones. Profundizar el aprendizaje mutuo entre China y ALC representa una vía importante para poner en práctica la ICG, reforzar la conexión entre los pueblos e impulsar el desarrollo acelerado de la comunidad de futuro compartido. En el futuro podrá avanzarse prioritariamente en dos planos: el conceptual y el práctico. 

1. Acercar más consensos en conceptos e ideas 

Existen grandes diferencias entre China y ALC en aspectos como la historia, el idioma, las costumbres y los sistemas de valores. Por ello, sus interacciones siempre han prestado especial atención al fortalecimiento del conocimiento mutuo. Sin embargo, el conocimiento mutuo no conduce necesariamente a la comprensión mutua, ni implica de manera automática el reconocimiento recíproco o la cooperación. En este sentido, China y ALC deberían esforzarse por alcanzar una comprensión compartida orientada al desarrollo futuro de sus relaciones y forjar consensos en torno a tres cuestiones dialécticas: la coherencia y la diversidad, el desarrollo común y el desarrollo independiente, así como la proactividad y la reciprocidad. 

La coherencia entre China y ALC se manifiesta en tres aspectos: primero, ambas civilizaciones se caracterizan por su diversidad; segundo, ambas partes enfrentan la tarea del desarrollo y, al mismo tiempo, presentan una fuerte complementariedad económica; tercero, ambas buscan la transformación del orden internacional y la promoción de un nuevo tipo de relaciones internacionales basado en el respeto mutuo, la equidad, la justicia y la cooperación de beneficio mutuo. Al mismo tiempo, existen diferencias notables entre China y ALC, y solo si ambas partes aceptan, se adaptan y superan verdaderamente esas diferencias podrán lograr una cooperación sostenible. 

El desarrollo es una tarea prioritaria tanto para China como para ALC. El objetivo de fortalecer la cooperación radica en alcanzar un desarrollo conjunto. Sin embargo, al tiempo que se persigue ese desarrollo común, también es necesario prestar atención al desarrollo autónomo. China y los países latinoamericanos y caribeños han venido explorando activamente vías de desarrollo acorde con sus propias condiciones, y la actual cooperación bilateral ha aportado abundantes recursos para el progreso de ambas partes. China y ALC deberían mantener el diálogo y la consulta sobre cómo aprovechar y utilizar esos recursos para impulsar tanto el desarrollo conjunto como el desarrollo autónomo. 

Hasta la fecha, guiados por el principio de “construcción conjunta y beneficio para todos”, China ha impulsado el establecimiento de diversos mecanismos e iniciativas de cooperación en los ámbitos político y económico, y ha presentado numerosas medidas concretas. Estas iniciativas y medidas han recibido una respuesta entusiasta y un amplio apoyo de los países latinoamericanos y caribeños, lo que ha favorecido una cooperación fructífera entre China y ALC. En el futuro, para garantizar el desarrollo sano y sostenible de las relaciones bilaterales, los países latinoamericanos y caribeños también podrán desplegar plenamente su iniciativa y proponer planes y proyectos favorables a la cooperación. Solo cuando ambas partes impulsen de forma proactiva sus relaciones, aprendan e intercambien experiencias a partir de sus respectivas fortalezas y ventajas, y ajusten y adapten sus conceptos, normas y modalidades de cooperación, podrán lograrse una cooperación más eficiente, fluida y sostenible. 

2. Perfeccionar aún más los mecanismos de intercambio entre los pueblos de China y ALC 

Durante más de una década de impulso sostenido a la construcción de la comunidad de futuro compartido China-ALC, ambas partes han establecido mecanismos multilaterales de intercambio entre los pueblos encabezados por el Foro ChinaCELAC, con la cultura de la Franja y la Ruta y el Foro de Diálogo entre las Civilizaciones de China y ALC como ejes centrales, y con las redes académicas regionales como pilares importantes. Al mismo tiempo, en el marco de los mecanismos bilaterales de coordinación de alto nivel entre China y los países latinoamericanos y caribeños, ha aumentado continuamente el número de plataformas de cooperación bilateral en diversos ámbitos, lo que ha contribuido a convertir la ICG de un concepto en una realidad. No obstante, los mecanismos de intercambio entre los pueblos de China y ALC aún pueden perfeccionarse en los dos aspectos siguientes. 

En primer lugar, integrar plataformas de calidad y establecer un mecanismo de intercambio entre los pueblos de alto nivel entre China y ALC. En los últimos diez años, China ha creado sucesivamente diez mecanismos de intercambio entre los pueblos de alto nivel con otros países y regiones, que abarcan a miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, importantes organizaciones regionales de integración, principales países emergentes y países populosos, entre otros. Sin embargo, la región de ALC aún no figura entre ellos. En la actualidad, bajo el marco del Foro ChinaCELAC funcionan más de 40 subforos en áreas específicas, de los cuales cerca de 10 están orientados al intercambio entre los pueblos. En el futuro podría considerarse la integración de los subforos con objetivos afines y el establecimiento de un mecanismo de intercambio entre los pueblos de alto nivel entre China y ALC, a fin de impulsar de forma más eficiente la cooperación bilateral en educación, cultura, juventud, medios de comunicación y otros ámbitos. En segundo lugar, consolidar los mecanismos bilaterales de intercambio entre los pueblos en todos los niveles. Los actuales mecanismos de diálogo bilateral de alto nivel entre China y los países latinoamericanos y caribeños se concentran principalmente en los sectores político, económico, comercial y científicotecnológico, mientras que la interacción humana a nivel local sigue siendo relativamente limitada. En el futuro podría intentarse establecer mecanismos de diálogo entre los pueblos de alto nivel entre China y los países latinoamericanos y caribeños, con el fin de fortalecer la coordinación política entre los Gobiernos en este ámbito. También es necesario desplegar plenamente el papel de los gobiernos locales, perfeccionar el mecanismo de hermanamiento entre localidades chinas y sus pares latinoamericanas y caribeñas, y promover una cooperación práctica más estrecha entre las ciudades hermanadas. 

3. Valorar el papel de la juventud y ampliar los canales de intercambio juvenil 

Como sucesores de la nueva época y actores más dinámicos, los jóvenes constituyen una fuerza clave para profundizar los intercambios y el aprendizaje mutuo entre China y ALC. Un sondeo realizado en 2024 entre estudiantes universitarios de Buenos Aires, Argentina, reveló que el 50 % de los encuestados deseaba estudiar chino, el 57 % consultaba contenidos relacionados con China al menos una vez al mes y el 68 % manifestaba su disposición a viajar a China para estudiar. Por su parte, los jóvenes chinos también muestran una gran curiosidad por ALC y desean conocer sus bailes, su música, su literatura y sus costumbres. China y ALC deben conceder plena importancia al papel activo de la juventud como protagonista del intercambio y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones. A través de actividades como estudios y programas educativos, diálogos juveniles y proyectos de cooperación, combinando modalidades presenciales y virtuales, se ampliarán los canales de intercambio juvenil entre ambas partes y se contribuirá a eliminar barreras y prejuicios, además de sembrar semillas de paz y desarrollo. 

En el ámbito de los intercambios presenciales, es preciso profundizar y ampliar diversos proyectos de interacción juvenil. Además de las becas gubernamentales y los programas tradicionales de intercambio estudiantil, pueden diseñarse proyectos variados de corta duración —como estancias formativas, escuelas de verano, campamentos culturales y prácticas sociales— con el apoyo de universidades, centros de investigación y empresas. La convivencia, el estudio y el trabajo conjuntos permitirán a los jóvenes adquirir experiencias interculturales vivas y profundas. Mediante proyectos de investigación conjunta, incubación empresarial y avances decisivos en ciencia y tecnología, se formará un grupo de futuros líderes que comprendan profundamente ambas civilizaciones y se dediquen a la causa común de China y ALC. En el ámbito virtual, es preciso crear activamente comunidades de intercambio juvenil en línea entre China y ALC. Aprovechando las redes sociales, los videojuegos, los videos cortos y otras plataformas, podrán desarrollarse actividades como festivales culturales en línea, torneos amistosos de videojuegos y rincones de idiomas, para que los intercambios juveniles trasciendan las barreras geográficas y den lugar a un ambiente de interacción habitual y cotidiana. 

4. Optimizar el modelo de comunicación bilateral y mejorar la percepción y la valoración mutuas 

La construcción de la comunidad de futuro compartido China-ALC requiere no solo la orientación de alto nivel entre los Gobiernos, sino también una profunda integración entre los pueblos. Durante la implementación de la ICG, los intercambios académicos, culturales y educativos entre ambas partes se han multiplicado, y los empresarios y comerciantes mantienen contactos frecuentes. Sin embargo, gran parte de la población común de China y ALC sigue dependiendo de plataformas de comunicación de terceros para conocerse mutuamente, lo que no favorece la formación de percepciones y valoraciones integrales, objetivas y multidimensionales. Por ello, en el futuro, ambas partes deberán optimizar el modelo de comunicación bilateral para eliminar percepciones estereotipadas y etiquetadas. 

En primer lugar, conviene evitar narrativas únicas y grandilocuentes, y centrarse en una comunicación que fomente la empatía entre los pueblos de China y ALC, de manera que se fortalezca la interpretación objetiva de la cooperación bilateral y se reduzca prejuicios y malentendidos. En segundo lugar, es necesario reforzar la cooperación entre los medios de comunicación de ambas partes, impulsando la creación conjunta de contenidos, la difusión cruzada y la narración desde la perspectiva de la otra parte. En tercer lugar, debe aprovecharse al máximo el potencial de las nuevas tecnologías de la comunicación y deben adoptarse formatos más intuitivos, como videos cortos, entrevistas en directo y museos virtuales, para lograr una interacción comunicativa bidireccional. En cuarto lugar, conviene reforzar la cooperación editorial, promover la traducción recíproca de más obras literarias y audiovisuales contemporáneas, y fomentar reportajes de profundidad y obras académicas basadas en investigaciones de campo. 

5. Innovar las formas de cooperación e impulsar la creación conjunta de cadenas industriales en diversos ámbitos 

En la actualidad, el mundo se enfrenta a desafíos globales como el cambio climático, la salud pública y la brecha digital, que ningún país puede afrontar eficazmente por sí solo. La creación conjunta de cadenas industriales permite a China y ALC integrar sus ventajas y recursos para generar sinergias, y ofrecer conjuntamente una “solución ChinaALC” a los problemas globales, con miras a aumentar su voz en la gobernanza mundial y forjar un nuevo modelo de cooperación mutuamente beneficiosa del Sur Global. 

El núcleo de esta creación conjunta de cadenas industriales radica en partir de las necesidades reales y desplegar las ventajas respectivas. China ha acumulado una amplia experiencia en construcción de infraestructuras, tecnología digital y manufactura, mientras que ALC cuenta con abundantes recursos, diversidad cultural y ventajas singulares en agricultura, turismo e industrias creativas. En el futuro, ambas partes podrían desplazar el eje de la cooperación del comercio de bienes hacia la creación conjunta de conocimientos y valor, por ejemplo, centrándose en el desarrollo conjunto de propiedad intelectual cultural, la integración local de tecnologías verdes, la cocreación de cadenas de valor en la agricultura inteligente y la investigación y el desarrollo compartidos en salud inteligente, de modo que pueda construirse un modelo de cooperación industrial basado en “la inversión conjunta, la creación conjunta y el beneficio compartido”. 

Conclusión 

“La sincera amistad borra la lejanía”. Al repasar las prácticas de China y ALC en el marco de la ICG durante más de tres años, observamos un camino de aprendizaje mutuo entre civilizaciones que ha avanzado del consenso conceptual a la acción consciente, del diseño de alto nivel al arraigo cada vez más profundo en los niveles locales, y de los intercambios superficiales a una integración más profunda. La amplitud y solidez de este camino se sustentan tanto en la cercanía emocional natural entre China y ALC, como importantes miembros del Sur Global, como en el compromiso compartido de ambas partes con una visión de la civilización basada en la igualdad, el aprendizaje mutuo, el diálogo y la inclusión. 

La orientación teórica y la innovación práctica se refuerzan mutuamente. Los “cuatro principios promovidos conjuntamente” que encierra la ICG han encontrado en los intercambios entre China y ALC sus expresiones más vivas. Desde la política china de exención unilateral de visado para cinco países de la región hasta la exención de visado concedida por Brasil a los ciudadanos chinos; desde el aumento de los vuelos directos entre China y México a cuatro frecuencias semanales hasta la reanudación de la ruta aérea directa entre China y Cuba, cada boleto emitido y cada trámite de visado simplificado son manifestaciones concretas de cómo el principio de “respetar la diversidad de civilizaciones en el mundo” pasa del papel a la realidad. En 2025, se celebró con éxito el Tianguis Turístico de México en China, ocasión en la que la secretaria de Turismo de la Ciudad de México afirmó que “China es una importante fuente de visitantes para la ciudad”. Estas interacciones contribuyen, en conjunto, a tejer una red de vínculos entre China y ALC. 

El diseño estratégico de alto nivel y la exploración práctica avanzan de forma coordinada. La diplomacia de jefes de Estado ha marcado con firmeza el rumbo para el intercambio y el aprendizaje mutuo entre las civilizaciones de China y ALC, mientras que el Foro China-CELAC, la cooperación cultural en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta y el Foro de Diálogo entre las Civilizaciones de China y ALC constituyen los pilares institucionales de este sistema de intercambios. Paralelamente, las 225 ciudades hermanas, los 68 Institutos Confucio, la presencia en México de cerca de 59.000 turistas chinos y el aumento interanual del 21,6 % en el gasto turístico chino reflejan, detrás de estas cifras, el sincero acercamiento de innumerables “embajadores del pueblo” a pesar de las grandes distancias geográficas. La creciente popularidad de los viajes a China entre los jóvenes mexicanos es una prueba clara de la profundización de estos lazos humanos. 

Las oportunidades y los desafíos coexisten, y el futuro es prometedor. En 2026, también debemos reconocer las limitaciones que aún existen en los intercambios culturales y humanos entre China y ALC: los problemas de seguridad en algunas zonas de ALC afectan la experiencia de viaje de los turistas chinos; el conocimiento mutuo de las culturas entre los pueblos de ambas partes aún tiene margen de mejora; y tanto la cobertura como la profundidad de los intercambios culturales requieren una mayor ampliación. Sin embargo, tal como muestran los preparativos realizados por la Ciudad de México para recibir la Copa Mundial FIFA 2026 —la optimización de la red de transporte, la publicación de guías turísticas en chino y la capacitación sistemática del personal del sector—, estas acciones demuestran que China y ALC están transformando activamente los desafíos en oportunidades de cooperación. 

De cara al futuro, el camino del aprendizaje mutuo entre las civilizaciones de China y ALC tiene gran potencial y amplias perspectivas. La Copa Mundial FIFA 2026 en Canadá, México y Estados Unidos, el Año de la Cultura China-Brasil 2026 y el inicio del XV Plan Quinquenal de China inyectarán un nuevo impulso a la cooperación entre China y ALC. Desde el diálogo a distancia entre la civilización maya y la civilización china hasta la creación conjunta de conocimientos en la era digital; desde el consenso estratégico entre Gobiernos hasta la participación activa y amplia de empresas, think tanks, jóvenes y grupos artísticos, las relaciones entre China y ALC están escribiendo un nuevo paradigma de interacción entre civilizaciones que trasciende la distancia geográfica y las diferencias culturales. 

La ICG no es un concepto abstracto, sino una acción tangible. Cuando los pueblos de China y ALC comparten la alegría de sus festivales culturales, disfrutan de los frutos del desarrollo en el marco de la Franja y la Ruta y hacen surgir nuevas ideas en los seminarios académicos, la comunidad de futuro compartido de la humanidad deja de ser una idea abstracta para convertirse en una realidad viva y cotidiana. A través del vínculo del aprendizaje mutuo entre civilizaciones, China y ALC están construyendo conjuntamente un mundo más justo, inclusivo y sostenible. 

Por altas que sean las montañas y largos los ríos, quien avanza llega a su destino. La práctica de la ICG en ALC ha demostrado que las distintas civilizaciones no son muros que separan, sino puentes que conectan. En la nueva etapa de construcción de la comunidad de futuro compartido China-ALC, hay razones para creer que ambas partes, con una actitud abierta e inclusiva, una voluntad de beneficio mutuo y un espíritu innovador, seguirán escribiendo un nuevo capítulo en el intercambio y el aprendizaje mutuo entre las civilizaciones humanas, aportando más “sabiduría de China y ALC” a la paz y al desarrollo del mundo. 

Nota de redacción 

El informe conjunto “La Iniciativa para la Civilización Global entre China y América Latina y el Caribe: prácticas y perspectivas” es un proyecto de investigación impulsado por el Centro para las Américas (CA) del Grupo de Comunicaciones Internacionales de China (CICG, por sus siglas en inglés) y desarrollado conjuntamente por medios de comunicación, think tanks y académicos de China y los países de ALC. Las instituciones y académicos chinos y latinoamericanos que participaron en la elaboración del informe son: el grupo de investigación del CA del CICG; el grupo de investigación del Centro de Estudios de América Latina y el Caribe de la Universidad de Ciencia y Tecnología del Suroeste; Enrique Dussel Peters, coordinador del Centro de Estudios China-México de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Fabiana Ceyhan, redactora jefa del portal de noticias Brasília in Foco; Fabián Pizarro Arcos, director de “Efecto China” de Radio Cooperativa de Chile; Gonzalo Tordini, director de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional Arturo Jauretche de Argentina; y José Carlos Feliciano Nishikawa, director asociado del Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico de la Universidad del Pacífico de Perú. 

Introducción del Centro para las Américas de CICG (Beijing Review) 

El Centro para las Américas de CICG (Beijing Review), o CICG Américas, es una entidad subordinada al Grupo de Comunicaciones Internacionales de China, dedicada a la difusión internacional en los países y regiones de las Américas. Es un complejo de comunicación internacional.  

Actualmente, CICG Américas cuenta con dos medios principales: el semanario Beijing Review en idioma inglés y la revista China Hoy en idiomas español y portugués. Presenta productos multimedia multilingües; gestiona sitios web y cuentas de redes sociales en diversos idiomas como chino, inglés, español y portugués; realiza estudios de área sobre los países de América; establece plataformas de intercambio entre medios y think tanks de China y otros países; así como organiza eventos de intercambio personal y cultural.  

CICG Américas ha establecido una filial de América del Norte en Estados Unidos, una filial latinoamericana en México y una oficina representativa en Perú. 

PDF: La Iniciativa para la Civilización Global entre China y América Latina y el Caribe: prácticas y perspectivas

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