
EN su relato Verónica pérsica, la autora Zhang Yueran no solo arranca con una conversación en torno a la novela 2666 de Roberto Bolaño, sino que también construye una trama detectivesca alrededor de las obsesiones literarias de sus personajes, que parecen hechizados por las páginas del chileno al que le gustaba poner cara de maldito. Los protagonistas de Zhang Yueran se ven arrastrados a una búsqueda obsesiva de un escritor como si de una Cesárea Tinajero se tratara, a partir de unos textos perdidos en los márgenes de la literatura. Este relato es un vivo ejemplo de cómo las traducciones no solo abren puertas a otros mundos literarios para los lectores, sino que influyen también en las corrientes literarias autóctonas. De sobra es conocida la influencia que tuvo el realismo mágico sobre la literatura china contemporánea, pero las contribuciones de la literatura en español al vasto cuerpo literario chino van mucho más allá.
Este espíritu detectivesco que encarna cierta obsesión con lo literario impregna de principio a fin el Catálogo de literatura en español traducida al chino, una obra que recopila, documenta y organiza un listado bibliográfico de casi 2000 libros que reúnen todas las traducciones al chino que se han realizado y publicado en China de obras en español: 256 páginas que hacen latir la historia de la traducción literaria del español al chino.
Su autora, Lucía Carzoglio, periodista y profesora residente en Shanghai desde hace varios años, reconoce que fue un camino árido pero que lo que más disfrutó fue “el proceso de cada nuevo hallazgo. Sobre todo cuando encontraba clásicos, verlos traducidos y ver sus portadas suponía una alegría inmensa”. Dirigida por el Instituto Cervantes de Shanghai, la misión de la elaboración de este catálogo estuvo emparejada con la búsqueda de los ejemplares físicos para nutrir de obras en chino la recién nacida biblioteca Marcela de Juan, en la propia sede del Cervantes de Shanghai.
“Se eligió nombrar así a la biblioteca en honor a una de las primeras figuras que hizo de puente cultural entre China y España”, cuenta Carzoglio, haciendo referencia a la sinóloga, traductora e intérprete que dedicó su vida a difundir la cultura y la filosofía chinas en el mundo hispánico. En el texto que abre el catálogo, Carzoglio elige una escena extraída de uno de los textos de la sinóloga en el que narra cómo, en las primeras décadas del siglo XX, un famoso actor de ópera de Pekín se maquilla para dar vida a su personaje. “Elegí este extracto porque me parece que la figura del traductor siempre tiene un doble cariz; al final hay algo de la propia personalidad que se inmiscuye en las traducciones, pero, al mismo tiempo, requiere que uno se transforme en esa otra persona a la que está dando voz en su propio idioma”, reflexiona la recopiladora.
La labor, sin embargo, también se vio enfrentada a desafíos. “En 1973 salió un manual para tratar de homogeneizar los criterios, pero aún hasta los años 80 encontramos muchos nombres escritos de manera distinta, lo cual ha hecho difícil su rastreo. Al final, cada libro, cada título y cada autor exigía sus particularidades en el proceso de búsqueda”, reconoce la periodista argentina.
Como todo índice o diccionario, el catálogo también cuenta una historia. Entre líneas se puede ver cómo han ido evolucionando las traducciones a lo largo de las décadas. Para Carzoglio es evidente el crecimiento exponencial que ha habido en el número de traducciones en los últimos cinco años, “lo que da la pauta de que la literatura en español está pisando cada vez más fuerte en el mundo y también en China. Hay un interés creciente en las voces de nuestros países hispanohablantes”, reflexiona. Además, este interés también se refleja en la diversidad de géneros literarios y países, destacando el aumento exponencial de la literatura escrita por mujeres. Otra parte complicada del rastreo tuvo que ver con la enorme complejidad del mundo editorial chino en el que entidades públicas y agencias literarias privadas presentan un entramado no siempre fácil de discernir.
La aparición de este catálogo representa un hito significativo. Para quienes buscan tender puentes entre China y el mundo hispanohablante, es bien sabido que las barreras culturales y lingüísticas a menudo plantean desafíos complejos. En la cultura china, el acto de regalar trasciende la realidad material; el obsequio funciona, ante todo, como un potente símbolo. En este sentido, este catálogo ofrece una valiosa herramienta para compartir mundos diversos, convirtiéndose en un vehículo esencial para profundizar en el entendimiento mutuo y fortalecer la amistad.