| Cultura |
| Museo Provincial de Guizhou | |
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23 de marzo de 2023. Fachada del Museo Provincial de Guizhou. VCG LOS seres humanos comenzaron a habitar la región montañosa de la provincia de Guizhou, en el suroeste de China, hace cientos de miles de años, de modo que el territorio se convirtió en el hogar de numerosos grupos étnicos minoritarios con el pasar de los años. Durante este prolongado período histórico, la región también fue escenario del intercambio y la integración entre la antigua civilización de las Llanuras Centrales y las culturas del suroeste de China, así como de la épica Gran Marcha de la década de 1930, durante la cual los soldados del Ejército Rojo —precursor del Ejército Popular de Liberación— cruzaron ríos a pie, subieron imponentes montañas y atravesaron peligrosos pantanos capaces de engullir a quienes se aventuraban en ellos. A lo largo de esta extensa historia, han sobrevivido innumerables reliquias, muchas de las cuales se conservan hoy en el Museo Provincial de Guizhou, donde constituyen un valioso testimonio del rico legado cultural de la provincia. El Museo Provincial de Guizhou alberga más de 80.000 piezas, lo que lo convierte en el mayor museo de la provincia en cuanto al tamaño de su colección. Entre sus exposiciones más representativas destacan objetos de bronce, indumentaria tradicional de la etnia miao y reliquias revolucionarias procedentes de Guizhou. Entre sus tesoros más valiosos figuran un carruaje y caballo de bronce de la dinastía Han del Este (25-220), una blusa y falda de batik con motivos de garzas de la dinastía Song (960-1279), dos coronas de oro con incrustaciones de gemas y cinco faisanes de la dinastía Ming (1368-1644), y la Proclamación N.º 4 del Comité Revolucionario de la República Soviética de Sichuan-Yunnan-Guizhou, correspondiente al período de la Gran Marcha. Carruaje y caballo de bronce de la dinastía Han del Este En una de las galerías del Museo Provincial de Guizhou, un conjunto de carruaje y caballo de bronce perteneciente a la dinastía Han del Este capta la atención de numerosos visitantes. La reliquia cultural de primera categoría fue desenterrada en una tumba de la dinastía Han del Este situada en la prefectura autónoma de las etnias buyi y miao de Qianxinan, en la provincia de Guizhou. Hasta la fecha, constituye el conjunto de carruaje y caballo de bronce mejor conservado y de manufactura más refinada descubierto de ese período histórico. El vehículo, que mide 112 centímetros de longitud y 88 centímetros de altura, está formado por más de 300 piezas individuales. El caballo de bronce, de extraordinario realismo, fue ensamblado a partir de 11 componentes fundidos por separado. Durante las excavaciones, se hallaron restos de tejido de seda sobre el carruaje, lo que indica que originalmente estuvo cubierto con cortinas y telas ornamentales. A partir de ello, los especialistas pudieron concluir el uso de dicho vehículo como un medio de transporte habitual entre las mujeres pertenecientes a las familias de los funcionarios durante la dinastía Han (206 a. C.-220 d. C.). Esta reliquia ofrece una representación vívida de los carruajes tirados por caballos y del sistema de transporte de la dinastía Han del Este. Su fabricación requirió una serie de avanzadas técnicas metalúrgicas de la época, entre ellas la fundición en molde, el martillado de láminas de cobre y el dorado, reflejando el elevado nivel que alcanzó la tecnología de fundición del bronce en la región de Guizhou-Yunnan durante las dinastías Qin (221-206 a. C.) y Han. Asimismo, la pieza revela los estrechos vínculos culturales que existían entre el suroeste de China y las Llanuras Centrales durante la dinastía Han. En el año 135 a. C., el emperador Wu de Han incorporó oficialmente esta región a la administración directa del imperio. A comienzos de la dinastía Han del Este, el área ya se había convertido en un importante centro de difusión de la cultura de las Llanuras Centrales en la meseta de Yunnan-Guizhou. El conjunto de carruaje y caballo de bronce constituye, por ello, un magnífico ejemplo de la unidad dentro de la diversidad que ya caracterizaba a la civilización china.
Carruaje y caballo de bronce de la dinastía Han del Este. Xinhua Falda oculta en una cueva Entre las imponentes montañas de Guizhou, aún pueden encontrarse misteriosas tumbas ocultas en cuevas situadas en lo alto de los acantilados. En 1987, una falda de batik multicolor extraordinariamente bien conservada fue descubierta en un enterramiento en una cueva perteneciente a la etnia miao, en la aldea de Taohua, provincia de Guizhou. La prenda está confeccionada con algodón, cáñamo y seda, y fue hecha a partir de técnicas de tejido, bordado y batik. Según especialistas, la prenda habría sido elaborada durante la dinastía Song, lo que la convierte en el ejemplo más antiguo conservado de una falda de batik policromada hallada en Guizhou. De este modo, la pieza también constituye una valiosa evidencia material para el estudio de la historia del batik en la provincia y de la evolución de la indumentaria de los grupos étnicos de la región. Cuando la falda fue descubierta, en la cintura de la prenda se encontró cuidadosamente guardado un cuchillo para aplicar cera, herramienta utilizada en la elaboración del batik. De acuerdo con los expertos, su propietaria habría sido una mujer adulta, posiblemente una destacada artesana especializada en esta técnica y es probable que la falda fuera una de las creaciones más apreciadas de toda su vida. Guizhou ha sido, desde tiempos antiguos, uno de los principales centros de producción de batik en China, y el pueblo miao ha preservado una rica tradición en este arte textil. Durante las dinastías Ming y Qing (1616-1911), las técnicas del batik alcanzaron un notable grado de desarrollo en toda la región, e incluso en la actualidad, Guizhou continúa siendo una importante zona de producción de tejidos de batik. Tradicionalmente, la cera se aplica como material de reserva y los diseños se dibujan sobre la tela con un cuchillo especial. Tras sucesivos procesos de teñido y eliminación de la cera, aparecen los característicos motivos azules sobre blanco o blancos sobre azul. Durante el teñido, suelen formarse de manera natural delicadas grietas en el dibujo, lo que convierte cada pieza de batik en una obra única e irrepetible. La falda está decorada principalmente con coloridos motivos de garzas. Dentro de la cultura miao, las aves ocupan un lugar sagrado como un puente entre el cielo y la tierra. Según la creencia popular, las aves sirven como mensajeras entre el mundo de los vivos y los antepasados, y mantienen una estrecha relación con la pesca, el agua y la vida cotidiana. Por ello, los diseños de aves simbolizan la paz, la seguridad y cosechas abundantes, reflejando el deseo del pueblo miao de disfrutar de una vida próspera y feliz. Coronas de oro que desafiaron la jerarquía En la década de 1950, un gran número de objetos de oro y plata fueron desenterrados de una tumba de la dinastía Ming situada en la ciudad de Zunyi, provincia de Guizhou. Entre el conjunto de hallazgos destacaban dos espectaculares coronas de oro con incrustaciones de gemas y cinco faisanes, que hoy forman parte de la colección permanente del museo. Con aproximadamente cuatro siglos de antigüedad, estas coronas fueron elaboradas mediante una extraordinaria combinación de técnicas de orfebrería, como el martillado, la filigrana, el grabado, la incrustación de piedras preciosas y la forja. Los adornos de dragones, faisanes, flores y mariposas presentan un nivel de detalle excepcional. La corona de mayor tamaño mide 29,1 centímetros de altura, 38 centímetros de ancho y pesa más de un kilogramo, además de estar decorada con más de un centenar de piedras preciosas. En su parte frontal destaca un gran adorno floral de seis pétalos, profusamente ornamentado y de gran majestuosidad. Sobre esta flor se alzan cinco faisanes, mientras que tres dragones coronan la parte superior de la pieza. Según los registros históricos, estas dos coronas fueron encargadas por el tusi (jefe hereditario local) del clan Yang para su esposa y su concubina. Esta ostentación de riqueza no solo refleja las costumbres funerarias del clan Yang de Bozhou —actual Zunyi—, sino que también evidencia el enorme poder que ejercían los tusi en sus dominios. De acuerdo con los reglamentos oficiales de la dinastía Ming, el diseño de “cinco faisanes y tres dragones” estaba reservado exclusivamente para las damas de mayor rango dentro de la jerarquía social, es decir, aquellas que recibían títulos honoríficos concedidos por la corte imperial en reconocimiento de los méritos oficiales de sus esposos o hijos. Sin embargo, los tusi del clan Yang, cuyo rango equivalía únicamente al tercer grado, desobedecieron estas normas, poniendo de manifiesto la fortaleza de su poder local. A lo largo de la historia de la China imperial, el sistema tusi desempeñó un papel fundamental en la administración de numerosas regiones fronterizas, donde los jefes hereditarios ejercían una autoridad prácticamente absoluta. El clan Yang gobernó Bozhou desde la dinastía Tang (618-907) hasta la dinastía Ming durante 29 generaciones consecutivas. Hacia el final de este último período, a medida que el poder de la corte imperial se fue debilitando, las transgresiones a las normas sobre la vestimenta ceremonial se hicieron cada vez más frecuentes, como demuestra el caso de estas coronas.
Corona de oro con incrustaciones de gemas y cinco faisanes del Museo Provincial de Guizhou. Xinhua Huellas rojas En la historia contemporánea de China, Guizhou fue escenario de numerosos acontecimientos trascendentales. Entre 1930 y 1936, el Ejército Rojo chino dejó una huella imborrable en 68 distritos de esta región montañosa, convirtiéndose en una fuerza decisiva en la resistencia nacional contra la agresión japonesa. En febrero de 1936, el Segundo y el Sexto Cuerpo del Ejército Rojo, dirigidos por el Partido Comunista de China (PCCh), llegaron a Dading (actual distrito de Dafang), en Guizhou, donde celebraron una reunión con representantes militares y habitantes locales. En ese encuentro se anunciaron importantes decisiones, entre ellas la creación de la Comisión Revolucionaria de Sichuan-Yunnan-Guizhou de la República Soviética China y la publicación de la Proclamación N.º 4 de dicho organismo. Posteriormente, este documento fue reconocido como una reliquia cultural de primera categoría y hoy forma parte de la colección permanente del Museo Provincial de Guizhou. La Proclamación establece un programa compuesto por siete principios fundamentales: primero, forjar un frente nacional unido contra la agresión japonesa; segundo, organizar fuerzas armadas para la resistencia; tercero, eliminar de manera generalizada los impuestos excesivos; cuarto, mejorar las condiciones de vida de la población; quinto, garantizar el abastecimiento tanto del Ejército Rojo como de la población local, protegiendo e impulsando al mismo tiempo la producción; sexto, elevar el nivel de alfabetización de la población; y séptimo, castigar a los contrarrevolucionarios y a los traidores de la nación. Posteriormente, el Segundo y el Sexto Cuerpo del Ejército Rojo emprendieron la construcción de la base revolucionaria del noroeste de Guizhou, ampliando de forma continua la influencia del Partido Comunista de China y del Ejército Rojo. Según diversas investigaciones, solo en la ciudad de Bijie más de 5000 personas se incorporaron al Ejército Rojo, toda vez que habitantes de todas las edades brindaron un apoyo decidido a las campañas revolucionarias.
1 de mayo de 2026. Visitantes aprecian una blusa y falda de batik con motivos de garza en el Museo Provincial de Guizhou. VCG Educación pública El Museo Provincial de Guizhou organiza periódicamente programas temáticos centrados en la historia local y en las culturas de los numerosos grupos étnicos de la provincia. En base a las piezas que forman parte de su colección, el museo ofrece conferencias especializadas, sesiones interactivas de preguntas y respuestas, exhibiciones de modelos y actividades prácticas para que los participantes puedan comprender de mejor manera la riqueza de las culturas étnicas de Guizhou y su extraordinario legado histórico. En los últimos años, el museo ha desarrollado un programa de voluntariado para la formación de guías, abierto a personas de diferentes grupos de edad. El equipo de adultos mayores, integrado por voluntarios de más de 58 años, ha realizado desde su creación en 2024 más de 500 visitas guiadas gratuitas y ha atendido a más de 30.000 visitantes. Paralelamente, el museo también ha puesto en marcha un programa dirigido a adolescentes con el propósito de formar a una nueva generación de divulgadores del patrimonio cultural. Por otro lado, el equipo educativo del museo colabora con escuelas primarias y secundarias de toda la provincia de Guizhou en el desarrollo de cursos interdisciplinarios que integran los recursos museísticos en la enseñanza. Programas como “La cultura de Guizhou a través de la alimentación, la vestimenta, la vivienda y el transporte” y “La historia del desarrollo de la moneda y la educación financiera” han servido para acercar a los estudiantes a la historia local, las artesanías tradicionales y el patrimonio cultural de la provincia de una manera dinámica y participativa. |
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