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| Weiqi: un regalo de China al mundo | |
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DEL 27 al 29 de junio, en el piso 19 del Centro Cultural Universitario Tlatelolco de la Universidad Nacional Autónoma de México, decenas de niños, jóvenes y adultos, aguardaban a que terminara el receso para continuar con el torneo. Hablaban emocionados de jugadas, movimientos, fichas y estrategias; planeaban las próximas partidas y especulaban sobre futuros rivales. Así se vivió el décimo Coloquio Mexicano de Go (nombre con el que se le conoce al Weiqi en México), organizado por la Asociación Mexicana de Go y el Taller de Go de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), junto con el apoyo de la Facultad de Ciencias y de Deporte de la misma casa de estudios. “En el torneo principal tenemos 62 participantes, de los cuales cuatro son menores de edad, porque siempre ponemos a competir a los jugadores con personas del mismo nivel, sin importar la edad”, explicó Emil García, fundador del Taller de Go de la UNAM. Entre los aficionados al Go, los jugadores con el rango Kyu son considerados principiantes, mientras que los jugadores con el rango Dan son considerados aficionados de nivel profesional. “En el torneo juvenil tenemos 30 niños, incluidos cinco de otros países”, aclaró García con entusiasmo. Y es que este 2026, el evento fue especial, pues también se celebró el primer Campeonato Juvenil de Go de México, Centroamérica y el Caribe, en el que participaron niños y jóvenes de México, Colombia, Guatemala, República Dominicana y Panamá. “Conseguimos un patrocinador que nos ayudó a poder convocar a participantes (de categoría) Sub 18 de otros países, a través de las asociaciones de Go de sus países. Buscamos a varios y finalmente quedaron los cinco países que nos visitan hoy”, concluyó García. Caminos diversos Ángel Jassiel Mercedes de Jesús es de la República Dominicana y tiene 13 años de edad. “Yo empecé a jugar al Go hace tres años, en mi escuela. Fuimos pocos, la verdad, los que realmente nos interesamos por este juego. Me gusta porque es un tablero grande, tiene infinidad de jugadas, el límite está en la mente de los jugadores”, señaló el joven aficionado durante un receso.
Ángel Jassiel, de la República Dominicana, se enfrenta a un oponente de mayor edad. Paula Sarmiento es una psicóloga colombiana, que en 2019 descubrió el Go por casualidad en un centro comercial. Se interesó inmediatamente al estudiar cuestiones relacionadas con la neuropsicología y ver en este juego una oportunidad para que su hijo desarrollara sus habilidades. La profesional vino para acompañar a Santiago Aguilar, un jugador de Weiqi de 17 años. “Vamos a colegios, a universidades, a bibliotecas públicas, para organizar partidas y que más gente vea cómo se desarrolla este juego y así se interesen en él”, explicó al respecto. Tanto Paula Sarmiento como Emil García coinciden en que la práctica de Go reporta muchos beneficios para los jóvenes, como el desarrollo de habilidades cognitivas como la memoria, la concentración, el análisis abstracto, además de fomentar el respeto al oponente y el espíritu deportivo. Clara Santos y Elsa Natividad vienen de Guatemala, y son maestra y alumna, respectivamente. Elsa, con 17 años, jugó al Weiqi en este primer campeonato juvenil y a los 14, comenzó a practicar el Go. “En la escuela, durante el receso, nos presentaron este juego y me llamó mucho la atención por ser de estrategia y porque pone al jugador a analizar”, compartió. Poco a poco, a medida que su interés fue creciendo, comenzó a dedicar cada vez más tiempo a estudiar diversos tipos de jugadas, para mejorar su nivel de juego. Por su parte, Clara Santos, como maestra, ha visto un cambio positivo en las calificaciones de esta alumna en particular y de todas las demás que juegan Weiqi. Itze Cerón es tía y la tutora de Aarón Cerón, quien, a sus 8 años, también participó en el torneo juvenil. Itze conoció el juego cuando iba en la universidad. Un día, Aarón vio el tablero y las fichas en la casa de Itze y le llamó mucho la atención. Su tía le explicó con paciencia las reglas del juego, y el niño se interesó de inmediato. Según los expertos, para aprender a jugar al Go, el único requisito es saber contar, pues el juego no es complicado. Lo difícil es ser bueno, y eso, como cualquier otra cosa en la vida, es cuestión de práctica. Rafael Torres Miranda viene de la Academia Cubana de Go, que fue inaugurada oficialmente en 1996. “El Go en Cuba es un deporte oficial, respaldado por el Instituto de Deporte y Recreación. Todas nuestras actividades son a nivel nacional y lo difundimos como una asignatura en la Universidad del Deporte. Los egresados, los licenciados en deporte pueden ser profesores de Go”, señaló. Cuando un profesor ve que un niño tiene habilidades sobresalientes para el Weiqi, lo anima a formar parte de la academia, para que continúe desarrollando su nivel de juego y pueda participar en torneos. Esa es la historia de Rodrigo Gómez, de 12 años. Aprendió a jugar hace tres años, y desde el principio le gustó mucho. “Lo primero que me pareció interesante fue que un juego de mesa fuera considerado deporte. Me ayuda a razonar las cosas de la escuela”. Pese a ser un adolescente de pocas palabras, contó que ya había participado en varios torneos en Cuba, siendo aquel su primer torneo fuera de la isla. Rodrigo apenas va en secundaria, pero quiere estudiar la carrera de informática y desarrollo de juegos, por lo que cree que su afición por el Weiqi puede servirle en gran medida.
Participantes durante el 10.o Coloquio Mexicano de Go. Fotos cortesía del entrevistado Emil García Los felices ganadores Durante los días 27 y 28 de junio se desarrollaron las partidas del primer campeonato juvenil. Cada uno de los 30 participantes jugó cinco partidas en total, de las cuales surgieron seis felices ganadores. En la categoría abierta, los ganadores fueron el cubano Rodrigo Gómez Botet, en primer lugar; el mexicano Iktán Codero, en segundo; e Itzae Luna, también de México, en tercero. En tanto, en la categoría Sub 15 del nivel Kyu los ganadores fueron la mexicana Michelle Wong Sámano, en primer lugar; el colombiano Miguel Aguilar, en segundo lugar, y la mexicana de origen coreano Seungyeon Kim, en tercero. Aunque no todos tuvieron la suerte de ganarse un premio, sí adquirieron la grata experiencia de jugar con jóvenes de otros países, además de la oportunidad de comparar partidas, técnicas y estrategias, y conocer nuevos amigos. Y es que el Weiqi es un juego que rebasa fronteras físicas y crea comunidad, pues frente al tablero, los oponentes, sin importar de dónde vengan, aplican las mismas reglas, aunque cada partida sea nueva, única e irrepetible. |
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