| Cultura |
| Museo de Tianjin | |
|
|
|
LOS seres humanos comenzaron a habitar la zona costera de Tianjin a partir del Neolítico y, con el posterior surgimiento de la civilización, la región pasó a convertirse en una importante unidad administrativa de China. Tras la apertura del Gran Canal, Tianjin adquirió una relevancia aún mayor. Hacia mediados de la dinastía Tang (618-907), ya era un centro estratégico para el transporte terrestre y fluvial de cereales y seda. En tanto, su proximidad a Beijing ha hecho que, durante siglos, sea reconocida por su enorme importancia geográfica y militar.
21 de agosto de 2025. Fachada del Museo de Tianjin. VCG Fundado originalmente en 1918, el Museo de Tianjin figura entre los museos más antiguos de China. Entre sus piezas más valiosas destacan el ding Taibao de la dinastía Zhou del Oeste (1046-771 a. C.), el jarrón doble de porcelana blanca con asas en forma de dragón de la dinastía Sui (581-618), la pintura Paisaje nevado con árboles invernales de la dinastía Song del Norte (960-1127) y el jarrón de esmalte con faisanes y peonías con marca del reinado Qianlong (1735-1796), perteneciente a la dinastía Qing. El ding Taibao El ding Taibao de la dinastía Zhou del Oeste forma parte de las 195 reliquias nacionales cuya exhibición fuera de China está estrictamente prohibida. Originalmente, el ding servía como recipiente para la cocción de alimentos. Sin embargo, durante las dinastías Shang (1600-1046 a. C.) y Zhou (1046-256 a. C.), hace más de 2000 años, evolucionó hasta convertirse en un símbolo de estatus y en un importante recipiente ritual de bronce. Decorada con intrincados motivos ornamentales, la imponente pieza pesa 26 kilogramos y mide 50,7 centímetros de altura. Su rasgo más sobresaliente es la inscripción que le da nombre, cuyo significado literal indica que fue fundida por un Taibao, uno de los más altos cargos oficiales de la dinastía Zhou. En base a registros históricos, los expertos creen que este Taibao habría sido Zhao Gong, un destacado estadista admirado por promover la austeridad. Los tres caracteres grabados en el interior del recipiente confirman que Zhao ocupó uno de los cargos ejecutivos más elevados durante el reinado del rey Cheng de Zhou. En reconocimiento a sus méritos, recibió el privilegio de mandar a fundir un ding, símbolo de su distinguida posición.
3 de junio de 2018. Ding Taibao de la dinastía Zhou del Oeste. Cnsphoto Una rara porcelana blanca El jarrón doble de porcelana blanca con asas en forma de dragón, perteneciente a la dinastía Sui, es otra de las 195 reliquias nacionales celosamente protegidas. Es considerada la obra maestra más antigua de porcelana blanca fina que aún se conserva y representa el máximo nivel técnico de fabricación alcanzado durante aquella época. La pieza posee dos características extraordinarias: se trata de un solo recipiente creado a partir de la fusión de los cuerpos de dos botellas con asas en forma de dragones. Las dos criaturas emergen del cuerpo redondeado del jarrón, de apenas 18,5 centímetros de altura, elevando sus cabezas hacia la boca del recipiente, como si estuvieran bebiendo el contenido que alberga. Este innovador diseño de la dinastía Sui fusiona elementos de los estilos tradicionales chinos con influencias procedentes de las Regiones Occidentales. Actualmente solo sobreviven tres ejemplares de este tipo, y aquel conservado en el Museo de Tianjin es el único que lleva una inscripción que indica que “este jarrón está unido en una sola pieza”. La pieza fue descubierta en la tumba de Li Jingxun, en la ciudad de Xi’an, provincia de Shaanxi, en el noroeste de China. Li era nieta de Yang Lihua, emperatriz de la dinastía Zhou del Norte (557-581) e hija mayor del emperador fundador de la dinastía Sui. Yang sentía un inmenso cariño por su nieta y la cuidaba con el mayor esmero, como expresa el dicho chino que compara ese afecto con sostener una perla preciosa entre las manos. Sin embargo, pese a todos los cuidados recibidos, Li falleció a los nueve años, lo cual destrozó a su abuela, quien ordenó enterrarla con un gran número de valiosos objetos funerarios.
Jarrón de porcelana de falangcai. Xinhua Una pintura de un valor incalculable Paisaje nevado con árboles invernales es una de las escasas pinturas que se conservan del maestro Fan Kuan, máximo representante del paisajismo de la dinastía Song del Norte, lo que la convierte en la joya más preciada del Museo de Tianjin. Debido a su extrema fragilidad, la obra solo se exhibe al público una vez cada cinco años. Su última exposición, celebrada en 2023, atrajo a una multitud de visitantes. Con aproximadamente dos metros de ancho y 1,6 metros de largo, esta pintura representa un sereno paisaje montañoso cubierto por nieve en el norte de China. En una vivienda situada en la ladera de una colina, un hombre asoma la cabeza por la puerta para contemplar el paisaje invernal, mientras bancos de niebla envuelven suavemente la tierra y los arroyos, creando una atmósfera de extraordinaria tranquilidad. A pesar del intenso frío, las montañas aparecen salpicadas de vegetación. Esa presencia de vida simboliza la esperanza incluso en las condiciones más adversas, un mensaje que probablemente Fan Kuan quiso transmitir. La obra es considerada una de las máximas expresiones de la pintura paisajística de la dinastía Song del Norte. En ella se aprecian todas las técnicas y estilos característicos del artista, especialmente su singular empleo de pinceladas para representar la textura de montañas, árboles y rocas. Fan solía utilizar líneas rectas y firmes, similares a alambres de hierro, para dibujar las construcciones, motivo por el cual estas son conocidas popularmente como “casas de hierro”.
Obra original de Paisaje nevado con árboles invernales. Xinhua Una obra maestra del esmalte Entre las piezas más valiosas de la dinastía Qing (1616-1911) conservadas por el museo destaca el jarrón de esmalte con faisanes y peonías con marca del reinado Qianlong. La obra integra armoniosamente poesía, caligrafía, pintura y sellos en una sola creación artística. La técnica del esmalte sobre porcelana, conocida como falangcai, comenzó a ser utilizada en China a partir de la dinastía Ming (1368-1644), mientras que las auténticas porcelanas esmaltadas imperiales fueron producidas en los talleres de la corte durante la dinastía Qing. Los ejemplares que han llegado hasta nuestros días son extremadamente escasos. El jarrón mide apenas 16,3 centímetros de altura y posee una base de cinco centímetros de diámetro. Su delicada decoración reúne poesía, caligrafía, pintura y sellos, convirtiéndolo en una auténtica pintura tradicional china plasmada sobre porcelana. Los diseños originales de estas obras solían ser realizados por prestigiosos pintores de la corte imperial. La extraordinaria rareza de estas porcelanas también se debe a su complejo proceso de fabricación. En primer lugar, la porcelana era cocida en los hornos de Jingdezhen, provincia de Jiangxi, y posteriormente era transportada hasta Beijing, donde los artesanos aplicaban cuidadosamente los pigmentos esmaltados. Pintar sobre porcelana era una labor sumamente difícil debido a la extrema suavidad de su superficie, comparable a pintar sobre vidrio. Tras la decoración, la pieza debía someterse a una segunda cocción en los hornos imperiales de Beijing. Como los cuerpos de porcelana destinados al falangcai eran mucho más delgados que los de la porcelana común, había un gran riesgo de que se agrietaran durante este segundo proceso, lo que exigía una precisión técnica excepcional.
1 de enero de 2025. Un guía entrega información sobre una exposición temática de reliquias culturales de las dinastías Qin y Han a algunos visitantes del museo. Xinhua Educación pública El Museo de Tianjin continúa fortaleciendo su labor educativa mediante el aprovechamiento de sus ricas colecciones para desarrollar atractivos programas culturales que acercan la historia al público. Durante la pasada Fiesta de la Primavera, se organizaron una serie de actividades, entre ellas una exposición temática por el Año Nuevo chino, talleres de artesanías del patrimonio cultural inmaterial y una feria tradicional. Con motivo del Festival del Bote del Dragón, el museo también celebró una actividad dedicada a recrear el antiguo arte de los arreglos florales inspirándose en la pintura Festival del Bote del Dragón, perteneciente a su colección. Además, cada año se organizan los campamentos de verano e invierno “Joven guía del museo”, cuyo objetivo es despertar el interés de los adolescentes por la cultura tradicional china. Asimismo, se ofrecen periódicamente conferencias culturales gratuitas que brindan al público la oportunidad de apreciar el encanto permanente de la civilización china. Paralelamente, mediante transmisiones en directo y exposiciones digitales disponibles en su sitio web, el museo ha continuado ampliando el alcance de sus iniciativas educativas, garantizando que recursos culturales de alta calidad puedan llegar a un público cada vez más vasto. |
|
||
|
|