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| Inti Raymi, una fiesta para agradecer a la tierra | |
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El pasado viernes 26 de junio un grupo diverso de paisanos y amigos de Ecuador se reunió en uno de los salones del hotel Intercontinental, situado en el corazón de Chaoyang, en el número 1 de la famosa avenida comercial Wangfujing, en la capital de China. El motivo era celebrar y dar a conocer la festividad del Inti Raymi.
26 de junio de 2026. Detalle de una ofrenda durante la celebracoión del Inti Raymi en el hotel Intercontinental en Beijing. El Inti Raymi, que significa “fiesta del sol” en lengua quechua, se trata de una celebración andina de raíces incaicas celebrada durante el solsticio de invierno en las regiones andinas de Perú, Ecuador, Bolivia, Argentina y Chile, entre otros. Es una de las celebraciones prehispánicas mejor conservadas y documentadas, basada en el tradicional calendario incaico. “El Inti Raymi significa muchísimo para los ecuatorianos porque es el agradecimiento a la madre tierra, a la Pachamama, por toda la alimentación y las cosechas que nos da”, comentó Jennifer Ruiz, periodista ecuatoriana que acudió al evento. El evento fue inaugurado con las palabras de la embajadora de Ecuador, Soledad Córdova, para quien el Inti Raymi “nos invita a detenernos por un instante y fijarnos en aquello que muchas veces pasa desapercibido. La fuerza de la naturaleza, el calor del sol que nos da vida, los colores que transforman el paisaje, el sonido del viento, el aleteo de las abejas o las mariposas. Nos recuerda la profunda relación entre el ser humano y su entorno, basada en el respeto, la humildad y la armonía. Más que una festividad, es una experiencia que nos invita a reflexionar sobre nuestros orígenes y lo que nos sustenta. La tierra que nos acoge y nos recuerda que cada nuevo ciclo trae oportunidades para fortalecer la comunidad y construir un futuro mejor”.
26 de junio de 2026. Tres jóvenes ecuatorianos ataviados con trajes tradicionales y uno disfrazado de Diablo Huma bailan durante la celebración. Según los textos del historiador y escritor peruano, Inca Garcilaso de la Vega, se trataba de una fiesta que no solo poseía un valor espiritual y relacionado con la tierra y las cosechas, también, desde sus orígenes, se trataba de una celebración de importante valor político, ya que los representantes de los distintos pueblos mostraban su lealtad mutua y hacia el imperio. Córdova también aprovechó la ocasión para invitar a los asistentes a visitar Ecuador, destacando que se trata de “un país donde convergen los Andes, la Amazonía y las Galápagos, cuyas culturas milenarias conviven con una naturaleza única”. Añadió que el objetivo de celebrar en Beijing el Inti Raymi era el de “dar a conocer parte de la cultura milenaria de Ecuador, fortalecer los lazos con China y compartir el espíritu de gratitud, renovación y esperanza”.
26 de junio de 2026. Invitados a la fiesta celebrada por la Embajada de Ecuador. Fotos de Álvaro Lorite López Otra de las voces destacadas que participó en el evento fue la profesora de estudios latinoamericanos de la Universidad de Lengua y Cultura de Beijing (BLCU), Chen Jinmei, quien junto a Tang Yechao, gerente general de Latin America Travel, fueron dos de las obsequiadas por la Embajada de Ecuador con cestas de frutas a modo de agradecimiento y homenaje a su trabajo para crear lazos y vínculos entre ambas culturas. Para la profesora Chen, “es interesante destacar que esta fiesta coincide con una celebración china. Tenemos en China el solsticio de invierno, es una fecha importante en la que tenemos que consumir jiaozi, ravioles, que simbolizan el renacimiento de un nuevo ciclo vital. Aunque estemos lejos, China y América Latina, especialmente los países andinos como Ecuador, compartimos estas formas de agradecimiento a la tierra en nuestras culturas”. Tras los discursos, cuatro jóvenes ecuatorianos representaron, a ritmo de guitarra, una danza tradicional asociada a la festividad. Becker Naranjo, uno de los jóvenes bailarines ecuatorianos, explicó que la máscara que llevaba durante el baile representaba al Diablo Huma, un espíritu del agua, y añadió “al ponerme la máscara del Diablo Huma dejo de ser yo para conectarme con la naturaleza y la Pachamama. Los dos lados de la máscara representan el bien y el mal, pero también el pasado y el futuro. Además Cargo con el cabresco, del que cuelga una pata de cabra, que no es para castigar ni para golpear a la gente, sino para azotar el suelo, activar las energías de la naturaleza y celebrar los nuevos cultivos”. |
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