Son las 11 de la mañana y alrededor de 10 camareras ya se encuentran tras una larga barra donde se pueden encontrar hasta 30 platos diferentes para elegir. El ajetreo va en aumento mientras los platos humeantes esperan a los clientes que van llegando, poco a poco, mientras se acerca el mediodía. Al igual que todas las cantinas, los clientes entran por la puerta, toman una bandeja y van recorriendo la barra eligiendo los platos que les apetece comer. Pero esta cantina es diferente. Se trata de la cantina comunitaria Jixing, situada en el distrito de Xicheng, dentro del tercer anillo de Beijing, ideada para servir comida de calidad a precios asequibles para las personas mayores.
El concepto de las cantinas comunitarias modernas se remonta a las décadas de 1950 y 1960. En aquella época, con el fin de liberar la mano de obra femenina y dar respuesta al auge de la producción, ciudades como Shanghai crearon de forma generalizada “comedores de barrio”. Estos comedores autogestionados en zonas residenciales ofrecían tres comidas al día a precios extremadamente bajos, convirtiéndose en un paisaje único de la vida urbana de aquella época. Sin embargo, debido a las dificultades económicas, a partir de la década de 1980, la mayoría de estos comedores, con un marcado carácter de la época, desparecieron de los paisajes urbanos.
Con la llegada del siglo XXI, grandes ciudades como Beijing empezaron a desarrollar este servicio para hacer frente al problema del envejecimiento de la población. Para muchas personas, cocinar y mantener una alimentación equilibrada se había convertido en una tarea casi imposible debido a impedimentos físicos, edad avanzada, largos desplazamientos o falta de recursos.
Fue en este contexto, a partir de 2021, que surgieron este tipo de cantinas comunitarias, tal como la de Jixing, inaugurada a principios de 2026. Actualmente, el espacio ofrece tres comidas diarias —desayuno, almuerzo y cena— y atiende a unas 1.500 personas —principalmente mayores de 60 años—, aunque gente de otras edades también puede acceder a sus servicios.
Las cantinas comunitarias no son algo nuevo en China y su desarrollo es el reflejo de la adaptación de las políticas nacionales a las necesidades de distintos sectores de la sociedad. Desde su surgimiento en los años 60, han ido adoptando distintos modelos, desde el colectivismo de la época de la economía planificada hasta el modelo mixto público-privado que responde a las necesidades de la nueva era, buscando un equilibrio entre un funcionamiento orientado al mercado y las características de interés público.