LA provincia costera de Shandong, donde el río Amarillo se une al mar en el este de China, siempre ha estado a la vanguardia de la historia china. La evidencia arqueológica muestra que hace 600.000 años, los antiguos humanos ya vivían allí. Fue aquí donde comenzó a crecer la civilización china, en particular, en el estado de Qi, el estado vasallo más poderoso durante el Período de Primavera y Otoño (770-476 a. C.), y el estado de Lu durante la dinastía Zhou (1046-256 a. C.), hogar de Confucio (551-479 a. C.) y cuna de costumbres y rituales. Juntos, estos dos estados vasallos moldearon la identidad cultural de Shandong, que desde entonces se conoce como la “Tierra de Qi y Lu”.